Luego de otros intentos, por fin Oribe en las Chivas

Prácticamente desde su debut en la Primera División, en 2003 con Monarcas Morelia, Oribe Peralta ya había sido ‘objeto de deseo’ del Guadalajara.

Se asegura que por aquellos años Jorge Vergara ya soñaba con tenerlo en su equipo, el primer club al que llegó de manera formal, aunque en esa época aún era propietario de la franquicia rojiblanca Salvador Martínez Garza.

Justamente, la venta del equipo llevaría al ‘Cepillo’ y a su representante a moverse del ‘Rebaño’ y así se daría su primera vez en el máximo circuito con la ‘monarquía’.

Posteriormente, Peralta llegaría como refuerzo del conjunto tapatío en la Copa Libertadores de 2005. Néstor de la Torre fue el encargado de solicitar el préstamo del jugador a su entonces equipo, Monterrey, para encarar los Octavos de Final del torneo de la CONMEBOL.

El entonces juvenil atacante fue considerado como relevo con los jaliscienses, tras incorporarse a esta escuadra cuando apenas llevaba 42 partidos en Primera División (sólo nueve completos) y nueve goles.

Con seis bajas por la Copa Confederaciones 2005, Chivas se midió en semifinales al Atlético Paranaense de Brasil y Oribe arrancó como titular por primera y única vez, jugando 76 minutos en la ida, que el ‘chiverío’ perdió por contundente 3-0.

Asimismo, en la vuelta entró para los últimos cinco minutos y los tapatíos empataron 2-2 en el Jalisco, terminando así su participación sudamericana.

Ese jueves 30 de junio de 2005, fue la última vez que Peralta vistió de rojiblanco, firmando una historia que duró apenas 46 días, en los que jugó solamente 93 minutos en Libertadores, sin conseguir hacer gol.

No obstante, pasados los años Guadalajara volvería a denotar interés por Oribe, aunque en este caso, fue el técnico en turno y no la directiva quien lo solicitó para reforzarse.

En el Clausura 2012, el entonces timonel del ‘Rebaño Sagrado’, Fernando Quirarte, pidió que se contratara al ‘Hermoso Peralta’, pero le dijeron que no, con el argumento de que pretendían dar empuje a sus canteranos.

En ese año, Peralta atravesaba por un gran momento y terminó coronándose en los Juegos Olímpicos con la Selección Mexicana Sub 23, la cual integró como uno de los tres jugadores experimentos que reforzaron al conjunto que dirigía Luis Fernando Tena.

‘El Sheriff’ quería a alguien de calidad y experiencia que cobijara a la sangre nueva, es por eso que solicitó al nacido en Torreón, Coahuila, pero no se lo dieron.

Sin embargo, dos años más tarde, previo al Apertura 2014, nuevamente volvió a surgir el interés por este jugador desde el seno rojiblanco. Fue justamente cuando se suscitó su traspaso al América por parte de su entonces club, Santos Laguna.

El propio Alejandro Irarragorri revelaría al anunciar oficialmente su llegada a las Águilas aquel 13 de mayo de 2014, que Chivas llegó tarde a la pugna por el jugador –entonces de 29 años de edad.

“La primera llamada de Chivas para preguntar por Oribe fue (apenas) ayer”, reveló el directivo.

SE LE HA INDIGESTADO EL CAMPEONATO DE GOLEO

Aunque la ‘vida futbolística’ de Oribe Peralta ha estado enmarcada por las lesiones, su capacidad para descontrolar a las defensas rivales ha quedado de manifiesto a través de los años y su mejor época, indiscutiblemente fue en su paso por el Santos Laguna, donde vivió dos etapas.

Sin embargo, aunque en varias ocasiones ha arañado el campeonato de goleo en la Liga Bancomer, todavía no consigue un título como el mejor romperredes del futbol mexicano.

Peralta disputó 266 partidos con los laguneros, con los que clavó 97 goles en todas las competencias.

En tanto, en 197 encuentros con el uniforme del América, realizó 74 anotaciones. De este modo, de los seis clubes donde militó, en estos dos es donde más rindió.

A la postre, el ‘Cepillo’ Peralta ha obtenido cinco títulos con los de Coapa (dos de Liga, dos de la CONCACAF y uno de Copa), mientras que con los de Torreón se coronó en el campeonato mexicano en un par de ocasiones. Además, dos veces fue el mejor goleador de la Liga de Campeones de la CONCACAF, una con la camiseta verdiblanca y otra con la americanista.