Así fue el debut de Ochoa en su regreso al futbol mexicano

Imago7

MONTERREY -- Después de ocho años el cancerbero mexicano, Guillermo Ochoa, volvió a pararse bajo los tres postes en la Liga BBVA. Con su jerarquía y porte fue como el portero del América se robó los reflectores en la cancha del Estadio Universitario, donde logró obtener su primer empate.

Ochoa fue aplaudido y ovacionado por el pequeño sector azulcrema que se presentó en el lugar. Calentó y se preparó ante la mirada de los aficionados rivales, los cuales deseaban una victoria de su escuadra y su goleador histórico André-Pierre Gignac, quien tiene al cuadro azulcrema como una de sus víctimas favoritas al sumar ocho tantos.

La superioridad en la cancha de los felinos provocó que su primera pelota la tocara apenas al minuto 2, luego de que un compañero se la regresara de cabeza.

El primer duelo entre Ochoa y Gignac se dio al minuto cinco. El francés se quitó a un rival y remató de manera potente, pero en la zona el guardameta se quedó de manera segura con la redonda.

Paco Memo vivió su primer susto en menos de 15 minutos, ya que un centro de Lucas Zelarayán estuvo cerca de incrustarse en la portería tras el ligero roce de Hugo Ayala, lo que ocasionó el suspiro de los hinchas en las gradas

Ochoa gritó, intentó colocar a sus defensas de manera precisa para anular las acciones del contrario, pero su portería duró intacta solo 25 minutos, ya que tras un rebote dentro del área Guido Pizarro asistió a Luis Quiñones, quien de manera precisa disparó entre las piernas de Paul Aguilar y Memo solo alcanzó a rozar la pelota, pero sin la fuerza suficiente para cambiar su destino a puerta.

Un jugador que se quedó grabado en el seleccionado mexicano fue Quiñones, quien fue el hombre más insistente y tras una jugada rápida estuvo cerca del segundo tanto, pero su remate se estrelló en el larguero.

Ochoa se tranquilizó con el tanto del joven azulcrema, Sebastián Córdova, pero en el desarrollo del juego pudo ser testigo de la jerarquía que tiene Gignac y de los reclamos que hace el camisa ‘10’ sin siquiera ser regañado o amonestado por los uniformados.

El ídolo del América volvió a sonreír, pudo salir vivo del ‘Volcán’ y al final del partido intercambió palabras con su compañero de selección, Javier Aquino.