En el Estadio Jalisco dejó de escucharse el grito maldito del futbol mexicano

La baja asistencia al inmueble contribuyó a que el grito de 'puto' no se escuchara en el partido entre Atlas y Toluca. Imago7

GUADALAJARA -- Fue el Estadio Jalisco en donde nació el grito homofóbico cada que un portero despeja, a principios de la década pasada, para ser precisos en el Preolímpico de Concacaf del 2004.

La rivalidad con la selección de Estados Unidos, así como el villano favorito de los mexicanos, Landon Donovan, fueron los primeros rivales que escucharon la palabra que ocasionó que las autoridades del futbol mexicano crearan un plan de contingencia ante las repercusiones de un rito que puede afectar a los equipos y selecciones nacionales del país.

En el encuentro entre Atlas y Toluca, el famoso grito de puto, no apareció, como desde hace tiempo ya sucede, el grito homofóbico dejó de sonar rotundo y sonoro. Con el paso de los años, la afición tapatía lo olvidó.

Por años se mantuvo como un ritual de los seguidores, pero actualmente, puede ser causal de severas sanciones según el nuevo reglamento de la FIFA, ya no tiene cabida en el coloso de la Calzada Independencia y no es más bienvenido por parte de la “Fiel” rojinegra.

Al menos en el partido de esta noche, colaboró el hecho de que el arquero del equipo rival Alfredo Talavera, no tuvo una ocasión en la cual pudiera ser presionado de ese modo por parte de la parcialidad local.

Tampoco abona el hecho de que la entrada en el Estadio Jalisco no es buena. Muy por debajo de medio estadio se hizo presente la noche de este viernes en la inauguración de la Jornada 10, en un duelo en el que la gente parece que castigó al Atlas después de su paupérrima actuación en el Clásico tapatío.

En el lugar donde nació la frase que tantos problemas y multas trajo al futbol mexicano, cada vez más el desuso es más constante.