¿Cómo es una prueba antidopaje en la Liga MX?

Víctor Guzmán fue uno de los elegidos a la prueba antidopaje en la J4 entre Gallos y Pachuca en el Apertura 2019. Getty Images

MÉXICO -- Al finalizar los partidos de la Liga MX dos jugadores por equipo asisten a las pruebas antidopaje, donde los futbolistas llegan a permanecer dos horas o más hasta poder orinar un mínimo de 90 mililitros que se divide en dos frascos, de acuerdo a fuentes consultadas por ESPN Digital.

El control comienza con un “sorteo” que se realiza en el minuto 35 del segundo tiempo, mismo en el que están presentes doctores de los equipos, además del comisario del compromiso. Cada médico es el encargado de sacar a los dos jugadores del equipo rival.

En dicho ejercicio solo participan los jugadores elegibles, los titulares y los que estuvieron en la banca, sin importar si fueron expulsados.

Al pitazo final los jugadores son notificados de que tienen que acudir a la prueba antidopaje, misma a la que tienen derecho a presentarse hasta una hora después de que terminó el compromiso, pero lo ideal es que el futbolista acuda al culminar el partido, en caso de que no acudan en los siguientes 60 minutos son sancionados.

Los futbolistas entran al cuarto donde se aplica la prueba, lugar en el que está prohibido sacar celulares y tomar fotos y al que pueden acudir solos o acompañados por los doctores del club. Los médicos encargados de la misma, les dan dos frascos los cuales vienen en una bolsa sellada al alto vacío, en condiciones estériles para evitar que bacterias alteren la prueba. Se les pide a los jugadores que revisen si los artículos vienen pinchados, dañados o rotos, en caso de que eso ocurra, pueden pedir otro.

De acuerdo al reglamento, los futbolistas son los únicos que pueden manipular sus pruebas, por lo que ellos son los encargados de abrirlas. Primero orinan en un frasco, con un mínimo de 90 mililitros, posteriormente, dividen el líquido en otro frasco y cierran ambos.

En ocasiones los elegidos para la prueba antidopaje tienen problemas para orinar, sobre todo en jugadores que disputaron los 90 minutos o estuvieron la mayor parte del compromiso, pues son los que presentan deshidratación, por lo que deben de tomar bebidas rehidratantes o agua natural para facilitar el proceso el cual puede tardar hasta dos horas o más.

Una vez que los futbolistas cierran los frascos, estos son difíciles de violar, pues la única forma de abrirlos, además de que es con autorización del involucrado, es romperlos con un artefacto con el que solo cuentan los laboratorios certificados, además de que las actas son firmadas en la esquina y se le atraviesa una cinta adhesiva para evitar alteraciones.

Las pruebas salen de los diferentes estadios del futbol mexicano con destino a Cuba, país que cuenta con laboratorio certificado, donde reciben los frascos sin los nombres de los jugadores, pues solo tienen códigos, mismo que la Liga MX tiene identificados.