Las razones por las que Cruz Azul no puede cerrar las contrataciones de futbolistas

Luis Romo fue la última contratación de Cruz Azul, desde entonces han pasado 14 días sin que el club pueda cerrar otra contratación. GettyImages

MÉXICO -- El torneo Clausura 2020 está a unos días de iniciar su tercera jornada y en Cruz Azul todavía buscan refuerzos, están pensando en cuál sería su opción B o C, tras las dificultades que han tenido para cerrar fichajes en el actual torneo.

La Máquina Celeste ha tenido problema para cerrar sus contrataciones, desde Aké Loba que se fue a Monterrey, hasta la dificultad para hacer oficial el arribo de Lucas Passerini y Alex Castro. El uruguayo Robert Dante Siboldi está a la espera de jugadores para tener completa su plantilla.

ESPN Digital te presenta algunas de las razones que provoca que los fichajes del equipo no se concreten.

Todos quieren saquear el paraíso celeste

Cruz Azul es un paraíso para clubes, jugadores y promotores de Sudamérica. Hay fama de que en La Máquina hay solvencia económica y de eso se quieren aprovechar los conjuntos de otros países. Por eso encarecen al jugador, aparecen nuevos promotores y los futbolistas ponen exigencias altas para jugar con el conjunto que tiene 22 años sin título.

Canibalismo en Liga MX

Apenas a la dirigencia de La Máquina le empiezan a seguir la pista a un futbolista, otros clubes de la Liga MX también muestran interés en el jugador y provocan que suba de precio a cantidades impresionantes. El ejemplo es el caso de Aké Loba, que estuvo a punto de ser jugador del Cruz Azul y Monterrey le ofreció más dinero para que se convirtiera en Rayados.

Representantes de ocasión

Cruz Azul entabla negociaciones con el representante de un jugador y de repente aparecen otros agentes de futbolistas que aseguran tener relación con el futbolista que le interesa a La Máquina. Eso provoca peleas entre “empresarios de futbolistas” y muchas veces ocasiona que no se llegue a un acuerdo. El caso más reciente es el de Alex Castro.

Miedo a la presión por los 22 años sin título

Igor Lichnovsky, defensa del Cruz Azul, una vez aceptó que había jugadores que rechazaban venir al equipo por la situación que pasa la institución. Los 44 torneos sin campeonato parecen ser un factor que provoca que los jugadores le rehuyen a La Máquina.

Falta de una estructura directiva clara

En Cruz Azul se sabe que Guillermo Álvarez es el presidente, pero poco se conoce cuál es la función de Alfredo Álvarez y Víctor Garcés dentro de la institución. Eso provoca que no haya claridad hacia afuera y muchas veces los directivos de otros equipos no tienen la seguridad de a quién dirigirse.

Un freno a las inversiones millonarias

Jaime Ordiales confesó que las inversiones millonarias se acabaron en La Noria. En la época de Ricardo Peláez se abrió la cartera al por mayor y no se obtuvo el anhelado título, por eso cambió la política de inversiones y ahora es más austera. Eso tiene como consecuencia que algunos clubes tengan la posibilidad de robarle fichajes a los celestes y evita que las contrataciones lleguen a buen puerto.

Contratos por objetivos

Víctor Garcés aseguró que los nuevos jugadores del Cruz Azul tendrían un contrato por objetivos. Eso provoca que muchos jugadores no acepten las condiciones contractuales y prefieran firmar con otras instituciones.

Falta de planeación

La organización en el equipo celeste es algo que tenía bajo control Ricardo Peláez, pero a partir de su salida se perdió. Jaime Ordiales llegó al puesto de director deportivo los últimos días de la pretemporada y ya con dos refuerzos en el equipo. No ha podido cerrar fichajes en el actual torneo, debido a la presión que hay por traer jugadores y eso lo aprovechan otros clubes para encarecer jugadores.

Fuga de información

La fuga de información dificulta las negociaciones con jugadores en Cruz Azul. Todavía no firma contrato y el futbolista, o alguien de su alrededor, ya está hablando de su llegada a La Máquina Celeste, eso al final provoca que no se llegue a un acuerdo.

La idea de que un presunto promotor domina al club

La leyenda de que un “representante que vive en Miami” domina el club causa cierta inseguridad en jugadores y representantes, ya que se tiene la hipótesis de que hay que someterse al yugo y provoca que los fichajes terminen por no cerrarse.