¡¡¡Goya!!! ¡¡¡Goya!!!

ESPN

Hoy da gusto ver jóvenes que se sienten identificados con los valores de la institución. Muestran orgullo de vestir la camiseta azul y oro jornada tras jornada

Hoy, más que nunca, el aficionado puma debe sentir orgullo al vestir su camiseta azul y oro. Hoy su equipo es ejemplo de constancia y trabajo. Ver a Pumas se ha vuelto atractivo. Quizá no tanto por que sea un equipo que despliegue el futbol más vistoso, pero si por la entrega y el compromiso de cada uno de sus futbolistas.

Este grupo de futbolistas reencontraron el famoso ADN puma. Ese que no permite dar por perdido un balón. Ese mismo que te obliga a correr mas de 90 minutos. Ese ADN que parecía se había perdido.

Hoy da gusto ver jóvenes que se sienten identificados con los valores de la institución. Muestran orgullo de vestir la camiseta azul y oro jornada tras jornada.

Perdieron a su mejor hombre y con el creíamos --por lo menos yo-- sí creía que no solo iban a perder gol sino también carácter y presencia en ataque.

Me equivoqué y quizá estoy haciendo un juicio demasiado temprano en el torneo por que esto apenas comienza, pero la sensación que me ha dejado este equipo después de 180 minutos disputados es que no va a ser un equipo cualquiera. Le complicara la vida a mas de uno y estará entre los ocho calificados otra vez a liguilla.

En la jornada uno fueron a Tijuana y se atrevieron a competirle mano a mano a Xolos. Asumieron la responsabilidad de un equipo importante, no le regalaron un solo centímetro en la cancha al rival y no ganaron por la excelsa presentación de Jonathan Orozco.

En la jornada dos, en su cancha, en ese horario que se le complica a cualquiera y mucho más aquellos que vienen del nivel del mar como el equipo de Mazatlán, Pumas otra vez fue protagonista en el transcurso del juego.

Buscaron y tuvieron la pelota. Superaron a Mazatlán en la posición y posesión del balón. A pesar de la temprana lesión de su otro delantero titular (Juan Ignacio Dinenno), fueron lo suficientemente capaces para marcar tres goles y ganarle con autoridad al equipo dirigido por Tomas Boy.

Hoy me da gusto encontrar en una alineación puma a una base de futbolistas surgidos de su cantera. Pero no solo eso, sino que encuentro en estos futbolistas el carácter y la calidad suficiente para hacer una larga carrera en la primera división de nuestro país.

Celebro el brillante surgimiento de un lateral por izquierda aferrado en la marca y con el atrevimiento para proyectarse en ataque como Jerónimo Rodríguez. Me da gusto encontrar a un volante de recuperación de 20 años que termina un juego con un porcentaje alto de balones recuperados y aciertos en la entrega de la pelota. Me encanta el desparpajo de Carlos Gutiérrez a la hora de ser profundo por el sector de la derecha.

Y, por si fuera poco, hoy conocimos a nivel profesional a un delantero con buenos números en categorías juveniles como Emanuel Montejano.

De todo esto hay un responsable y se llama Andrés Lillini. Para muchos, hace siete meses, era un desconocido. Hoy, con todo su conocimiento de cómo están las bases a nivel juvenil en la institución, se da el lujo de darle minutos a jugadores que él sabe muy bien que están para asumir el reto de jugar en la primera división.

Todo mi reconocimiento para el trabajo del señor Lillini, como para los futbolistas que hoy demuestran las ganas por regresar a Pumas a los niveles que nunca debieron abandonar.

Felicidades aficionados universitarios, hoy mas que nunca griten el Goya a todo pulmón y siéntanse orgullosos de cómo son representados en el terreno de juego partido tras partido.