Una máquina sin cabeza ni rumbo

ESPN

Uno o dos partidos sin jugar y una multa económica para el “Cabecita” parecen no ser suficientes ante una irresponsabilidad tan grande

Cruz Azul vuelve a ser señalado ante la falta de resultados deportivos, las indisciplinas y la permisividad de sus dirigentes.

La falta de sensibilidad, madurez y profesionalismo de Jonathan Rodríguez quedaron evidenciados en las imágenes que exhibieron al futbolista en una reunión a la que asistió con el uniforme institucional y en la que convivió con gente ajena a su entorno y al equipo.

El "Cabecita" Rodríguez incumplió con el reglamento interno del equipo al salirse de la concentración y rompió con los protocolos establecidos por la Liga MX. El jugador, quien quiera que sea, tiene todo el derecho de hacer con su vida personal lo que mejor le parezca, pero no puede romper las medidas de seguridad y poner en riesgo a todos quienes día a día tienen relación directa con la actividad de un futbolista profesional.

La Liga MX debió de manera inmediata exigirle al Cruz Azulseparar al jugador hasta tener la seguridad de que no era un caso positivo a COVID-19 y exigirle a la institución cementera realizar una investigación a fondo para conocer los detalles del día, hora y lugar en el que se realizó esa reunión y por su puesto, independientemente del castigo que imponga el Cruz Azul, la Liga MX debe también mostrar mano dura y sancionar al jugador, esta es una situación en la que ninguna de las partes debe ser permisiva.

Lamentablemente el lunes se dio a conocer que Jaime Ordiales resultó positivo a COVID-19 y tanto el Cruz Azul como la Liga MX tardaron en pronunciarse al respecto. Las irresponsabilidades traen consecuencias graves y la permisividad de las instituciones también es una irresponsabilidad.

Seguramente saldrán a explicar que el resultado positivo a COVID-19 de Jaime Ordiales nada tiene que ver con la situación en la que fue exhibido Jonathan Rodríguez, y probablemente así sea, pero en realidad si eso tuvo o no algo que ver nadie puede demostrarlo, y eso no le quita la gravedad ni la irresponsabilidad.

Uno o dos partidos sin jugar y una multa económica para el “Cabecita” parecen no ser suficientes ante una irresponsabilidad tan grande, creo que incluir labores sociales y temas de concientización serían primordiales para lograr sensibilizar a quienes en estos tiempos no entienden la gravedad por la que atraviesa el mundo en el tema de salud, para dejar en claro el contexto, desgraciadamente este martes 19 de enero, México registró números trágicos con un nuevo máximo diario de fallecidos por COVID-19 con 1,584 en las últimas 24 horas, ¡desgarrador! Ayer México fue el país con más muertes en el mundo y nuestras autoridades e instituciones deportivas parecen ser permisivas y tardan en imponer sanciones.

En lo estrictamente deportivo, Juan Reynoso no ha podido darle dirección a un máquina descarrilada, el técnico peruano quien fuera referente del Cruz Azul en la década de los noventa, y la incorporación de Alvaro Dávila como presidente ejecutivo del Club Deportivo Cruz Azul levantaron una alta expectativa, la cual hoy están muy lejos de alcanzar.