Lord Guardiola

ESPN

No chocó borracho. Tampoco hizo algún escándalo. Esta vez el término ‘lord’ tiene una connotación positiva, y está dedicada a Pep Guardiola.

No chocó borracho, tampoco hizo algún escándalo y, de ninguna manera, debe apuestas por alineaciones indebidas (saludos, querido David). Esta vez el término ‘lord’ tiene una connotación positiva, y está dedicada a Pep Guardiola.

Cuando fue entrenador del Barcelona lo ganó todo: tres Ligas españolas, dos Champions, dos Copas de Rey, tres Super Copas de España, dos Super Copas de Europa y dos Mundiales de Clubes. Lograr 14 títulos en cuatro temporadas fueron motivos suficientes para considerarlo el mejor entrenador del mundo. Pero tras su salida del Barça sus bonos bajaron. ¿Por qué?

A pesar de obtener siete campeonatos con el Bayern Munich (tres Bundesligas, dos Copas Alemanas, una Super Copa de Europa y un Mundial de Clubes), y acumular ocho trofeos con el Manchester City (dos Premier League, una FA Cup, dos Community Shield y tres Copa de Liga de Inglaterra), su pecado ha sido no ganar una sola Liga de Campeones con estos clubes, y la penitencia es demeritar su trabajo. Ya sé: absurda injusticia.

Sólo que, con su victoria número 500 como entrenador, nos recuerda que hoy no hay un sólo técnico en el planeta como él. Su efectividad con el City es del 73% (su segundo mejor porcentaje como técnico), tiene un cómodo liderato en la Premier, suma 20 triunfos seguidos, es favorito en la Champions y ha batido 17 récords con el club inglés (mas los que faltan).

Una cosa son los estrategas que están de moda por méritos propios, y la otra es ser brutalmente regular. Quien diga que con las plantillas que dirige es fácil ganar, quizás tenga razón, pero en esa ecuación hay que sumar su constancia competitiva. Si gana la Orejona una vez más, no habrá un sólo argumento en su contra. Pep es un monstruo. Pep es un genio. Pep es un Lord.