D.T, a preparar los silbatos

ESPN Digital

No tengo ninguna intención de que corran a los técnicos, la realidad es que en una competencia entre 18 equipos, nueve ganan y nueve pierden.

Fecha ocho y ningún equipo cambió de técnico. Para ser el fútbol mexicano es un récord. Tengo una explicación para este fenómeno anormal.

Sin darle número de importancia ante esta situación, lo primero que hacen estos no movimientos, se refiere al blindaje casi obligatorio que los técnicos con trabajo hacen al firmar sus contratos: cláusulas muy claras y compensatorias a su favor si llega él cese antes de tiempo.

Quizá a los técnicos que están recibiendo su primera oportunidad, estos renglones de penalización no exista en sus contratos, por el simple hecho de recibir una oportunidad en una liga con prestigio. Casos como el Sr. Altamirano o como el Sr. Larcamón esto no tendría validez, pero es notorio que sus equipos están haciendo un magnífico papel y ellos, aprovechando al máximo la oportunidad; tiempos para exigir lo que otros técnicos como el de Pachuca, Atlas, San Luis o Dorados, llegarán por el buen hacer de sus equipos.

Por otra parte, la no asistencia de los espectadores al estadio como consecuencia y medida de prevención ante la pandemia, ocasiona que no exista presión de la tribuna a jugadores, técnicos y directivos. Los gritos y silbidos al no estar de acuerdo por lo mostrado en la cancha, ocasiona que el mal accionar no tenga repercusión en los juegos y en el pos juego, entonces técnicos y directivos, al no abrir redes sociales, hacen como que nadie les habla o reclama.

Este segundo factor, pronto pasará al olvido, ya que al menos seis estadios podrán recibir aficionados en sus juegos de local y el eminente reclamo se hará sentir. El fenómeno de los blindajes de contrato pasará a segundo término, y las directivas tratarán de pactar.

No tengo ninguna intención de que corran a los técnicos, la realidad es que en una competencia entre 18 equipos, nueve ganan y nueve pierden. Así son las reglas y todos los que gozan del privilegio de dirigir lo saben.

En lo económico, no se cuánto les convenga abrir sus tribunas, en el entendido que el costo de medidas de sanidad para todos los que vayan, corren por cuenta del equipo local. Chivas la temporada pasada abrió su estadio, pero como era una prueba del gobierno del estado, los gastos corrieron por su cuenta. Con límite del 30 o 35% del aforo como máximo, tendrán que tener su calculadora muy afilada. Gasto y presión del público sin lugar a dudas se tendrá, y los tiempos del aquí no pasa nada, del hacemos como que jugamos y los directivos hacemos como qué presionamos, pasarán a la historia. El torneo regresará a la normalidad paulatinamente, para lo bueno y para lo malo.

Rafa Puente, Piojo Herrera, Mohamed, Matosas, Memo Vázquez, Siboldi, Lavolpe, Romano, Sergio Bueno, Raúl Arias, Diego Alonso, Mario Carrillo, Hugo Sánchez, Caballero, Chepo de la Torre, Palencia, Cardozo, Enrique Meza, Carlos Reynoso, Raúl Arias, más muchos que están en América del Sur, que ya estuvieron y quieren otra oportunidad, más 16 que en cualquier momento pueden dar el salto de expansión a Liga MX, preparen sus silbatos, no tarda él recambio.