Caminando, Cruz Azul

Cruz Azul no tuvo contratiempos para superar al Toronto FC y así dar un paso importante rumbo a las semifinales de la Concacaf Liga de Campeones

Después de la eliminación del León a manos de Toronto FC, se esperaba que a Cruz Azul le costara jugar contra este equipo de la MLS en la Concacaf Liga de Campeones. Que le costara, aunque sea un poquito...

Sin embargo, resultó todo lo contrario. En un partido en el que la Máquina fue de inicio prácticamente con su equipo más fuerte, bastó que pisara tantito, solo tantito el acelerador para que resolviera el juego y tal vez la eliminatoria.

A decir verdad, Cruz Azul se quedó corto con el 3-1. Angulo se lució con un golazo y marcó otro. Aguilar hizo uno más con autoridad, de cabeza. Reynoso pudo rotar jugadores y hasta Santiago Giménez volvió a tener actividad con buena cantidad de minutos.

En un semestre en que los azules vuelven a ilusionar a sus aficionados con un estupendo desempeño en el torneo de Liga, también se dan el lujo de ir al torneo de Concacaf y trapear a un equipo que empató en León y venció a la Fiera como local. La parvada de equipos estadounidenses no significa nada cuando hay un equipo como Cruz Azul, tan dominante y autoritario a la hora de saltar a la cancha.

El problema para los celestes es que podrán avanzar a Semifinales después del partido de vuelta, y la siguiente ronda no vendrá sino hasta el siguiente semestre. Y sabemos que en el futbol, y sobre todo tratándose de Cruz Azul, todo puede pasar. En términos de este certamen del área, a la Máquina no le conviene que se alargue tanto la temporada.

No obstante, este partido contra Toronto (y la vuelta también) le sirve a Cruz Azul para seguir creciendo en lo anímico, no perder ritmo después de la Jornada 17 (vendrá la Repesca), descansar y tomar vuelo rumbo al reto de siempre.

La misión es de todos conocida. Cualquier cosa que no sea el título de Liga será un fracaso, sobre todo después de volar tan alto. Y es que ha resultado tan brillante el trabajo de Juan Reynoso que ni siquiera hizo uso de ese “colchón” que gozan los DTs de nuevo ingreso en su primer torneo, donde la adaptación y el conocimiento de plantel suelen retardar los resultados… o al menos sirven de pretexto.

Cruz Azul gana, gusta y golea. Esa es la buena noticia para su afición. ¿La mala? Ni siquiera eso es suficiente mientras nadie se atreva a sacar esa espinota clavadísima en el corazón. ¿Será el Juan Reynoso el cirujano que extirpe dicha daga que tanto lastima?

Preparen el bisturí, que está por llegar el momento de la cirugía a corazón abierto.