¿Y todo para qué?

ESPN

Disfruten de los últimos momentos donde podrán presumir rachas históricas de triunfos, campeonatos de goleo y clásicos ganados , eso queda atrás

Oficialmente termina en cuestión de días la primera etapa de torneo. La que nos entregó 17 jornadas plagadas de tantas y tantas cosas para debatir, para pelearnos, para polemizar, para sacar conclusiones, para tener certezas momentáneas y para generarnos dudas que parecían permanentes, pero que seguramente no lo terminarán siendo. Se acaban 17 jornadas que a ver, sirvieron para dos cosas (y lo digo en serio, no como cuando la gente dice que algo “vale para dos cosas” y normalmente significa que eso no sirve para nada).

Estas 17 jornadas nos sirvieron para definir quien paga la multa, obstáculo a librar que seguramente emocionaba y le quitaba más el sueño a dueños de equipos que a aficionados, y también para despachar a seis equipos a los que increíblemente, con todo y las facilidades que ofrece la Liga MX, no les alcanzó para seguir con vida. Y tampoco es como que los 12 de adelante se las pusieron muy difícil, eh.

Disfruten de los últimos momentos donde podrán presumir rachas históricas de triunfos, campeonatos de goleo (¿en qué momento dejaron de ser importantes los campeones de goleo, por cierto? Imagino que cuando costó trabajo rebasar la cantidad de 13 por torneo, poco a poco se fueron devaluando ante los ojos de los aficionados), clásicos ganados y todo lo demás que pueda festejarse en temporada regular. Eso queda atrás.

En cuestión de días “arranca otro torneo”, como dicen algunos, y entonces los logros previos pasan a segundo plano, en el mejor de los casos. Ojo, esto ocurre para bien y para mal, no se preocupen. Mientras que Cruz Azul podría lamentar que de nada le sirvió acumular 12 victorias al hilo si no se logra proclamar campeón, Tigres pensará, “ya ven, no pasó nada por no estar a la altura de lo que esperaban de mí durante la temporada regular”, como además tantas veces le ha pasado a los felinos.

Vuelve a pasar eso que nos ocurre cada seeis meses, y tampoco es como que vaya a salir con un “que no nos importe lo que pasa en temporada regular”, para empezar me dedico a ver, analizar, narrar y platicar de los partidos de los cuales estoy escribiendo. Lejos han quedado también esas épocas donde tal vez podíamos soñar con un menor número de equipos calificados a la Liguilla. Elevar la exigencia para incrementar la competitividad, ahora avanzan más que antes.

Ni hablar del tema de los castigos para aquellos que no destacan en lo deportivo. El descenso no existe, y reitero, aunque a algunos empresarios debe dolerles tener que pagar una multa. En la cuestión emocional, no es como que los aficionados del San Luis hayan amanecido con una tristeza similar a cuando su equipo perdió la categoría o algo así.

Este fin de semana terminan entonces oficialmente 17 jornadas, a la primera se puede ir el líder (cuando vuelva a jugar tras descasar en el repechaje) y el que no pisó el acelerador a fondo en casi cinco meses puede estar en la parte más alta del podio en unas semanas, 153 habrán transcurrido, pero en días arranca un torneo nuevo…¿Para qué entonces todo lo anterior?