La culpa es del 'Tata' Martino, y de los directivos también

ESPN

Santiago Ormeño, ‘Chicharito’ Hernández y el Tri, víctimas de la arrogancia.

La claridad y la transparencia con la que Gerardo Martino llegó al timón de la Selección Mexicana de fútbol se desvaneció por completo, el técnico argentino está navegando en un mar de excusas provocando que dos huracanes categoría cinco aparezcan en el radar tricolor.

Lo que comenzó siendo una tormenta tropical, originada desde el noroeste de Sudamérica en las costas del Perú, tomó fuerza en el Océano Pacífico hasta que, convertido en huracán tocó, tierra en la República Mexicana la mañana de este viernes. Los fuertes vientos del huracán “Ormeño” se han sentido en todo el País y no habrá forma de evitar los estragos. El golpe será fuerte y los daños irreversibles. México ha perdido a un talentoso delantero y a un jugador que deja un ejemplo de tenacidad.

Gerardo Martino es el principal culpable de esta pérdida, el ‘Tata’ se negó una y otra vez a convocar a un jugador de esos que nunca sobran y siempre faltan, un goleador al que nunca le dio una sola oportunidad.

Santiago Ormeño lo merece, celebro y aplaudo su convocatoria con la Selección de Perú para disputar la Copa América.

Repruebo y cuestiono la cerrazón de Martino por negarse a darle una oportunidad a un mexicano que lo merecía y se lo había ganado a pulso dentro de la cancha. ‘Tata’, esta irreparable pérdida es tu culpa.

El huracán “Hernández” también tocó tierra y los vientos que lo acompañan cada vez lo hacen más fuerte.

En el caso del ‘Chicharito’, la responsabilidad es compartida. Por un lado está la cerrazón de los directivos que se han negado a darle una nueva oportunidad ante las diferencias que pudieron generarse en el pasado, y por el otro, está la falta de conciliación y claridad de Martino con la situación de Javier Hernández.

Aunque quieran negarlo, las dificultades que ‘Chicharito’ Hernández generó en su momento con directivos y jugadores son evidentes, pero nada, ni siquiera la arrogancia que en su momento llevó a Javier a provocar ciertas diferencias, deben ser un motivo para cerrarle las puertas al goleador histórico de la Selección Mexicana y a uno de los jugadores más importantes en la historia del fútbol mexicano, porque entiéndanlo señores directivos, Javier Hernández, Hugo Sánchez y Rafael Márquez

comen en una mesa en la que ninguno de ustedes tiene derecho a sentarse. Su único trabajo es encontrar las formas para aprovechar el talento de esa mesa, y si no saben gestionarlo, si su ego no se los permite, mejor háganse a un lado, porque no estamos para desaprovechar ni provocar la fuga de nuestro talento, un talento que debemos aprovechar para potenciar a otros jóvenes.

No olvidemos que mientras los huracanes “Ormeño” y “Hernández” nos golpean con fuerza, al técnico de la Selección Mexicana de fútbol, Gerardo Martino, solo le urge y preocupa que Rogelio Funes Mori haya cumplido y terminado su trámite de naturalización.

Desde ahora, Funes Mori tiene todos los derechos y obligaciones de un mexicano, indudablemente como futbolista tiene talento, pero antes que él, Ormeño merecía una oportunidad y nunca se la dieron; y mucho antes que Funes Mori, está Javier Hernandez y nadie puede ni debe negarle una segunda oportunidad al ‘Chicharito’.