¿Bicampeonato azul?

El torneo Apertura 2021 está por comenzar y Cruz Azul buscará el bicampeonato luego de acabar con una maldición de 23 años sin conseguir un título

Una vez hecha pedazos, hecha trizas, hecha pomada la "maldición" de más de 23 años de no ser campeón de liga, ahora la atención está puesta en qué tan capaz será Cruz Azul de lograr el bicampeonato o fracasar en el intento de ello.

Porqué pudiera fracasar La Máquina, primero que nada, porque las probabilidades y estadísticas así lo dicen; de 50 torneos cortos, contemplando el que se canceló, sólo dos equipos han podido hacerlo, los Pumas de Hugo Sánchez en el Clausura y Apertura 2004 y, el León de Gustavo Matosas en el Apertura 2013 y Clausura 2014, es decir, son las excepciones a la regla.

Porque, además, una vez conseguido el objetivo, el plantel pueda entrar en cierta relajación y caer en el mal del campeón mejor conocido como "campeonitis". Porque hay equipos igual de poderosos como Monterrey, Tigres; un peldaño más abajo, América y, quizá, León.

Porque en algún momento el discurso del técnico ya no es suficiente para mantener la concentración, la ambición y la motivación del plantel en todo lo alto.

Porque pueden venir bajas de juego en el jugador, porque hay imponderables que están fuera del alcance del técnico y de los jugadores, porque alguna decisión arbitral te puede cambiar el rumbo.

Sí, muchas situaciones que pueden llevar a un equipo y, en este caso a Cruz Azul, impedir lograr un bicampeonato.

Pero en lo personal, veo más razones para pensar en que los Celestes lo pueden lograr. De entrada, la directiva ha cumplido, en la medida de lo posible y pese a la situación económica mundial y del club, mantener el mismo plantel haciendo un gran sacrificio para lograrlo. Es importantísimo respetarle al técnico sus elementos claves y si se es capaz de sostenerle la base que lo llevó al éxito meses antes, das un paso más que firme para seguir teniendo un equipo altamente competitivo. Impides que el técnico tenga la necesidad de hacer muchos cambios cuando se van varios jugadores y llegan otros, además evitas los famosos tiempos de adaptación, que varias veces nunca terminan por darse y se convierten en tiempos perdidos.

Porque cuando escucho a Juan Reynoso, su técnico, hablar de que van en el camino correcto para formar un equipo de época, veo a un estratega que lo tiene visualizado, entonces las posibilidades y probabilidades de éxito son mayores, porque no sólo hay que decirlo sino, también, hay que creérselo y, el peruano se lo cree.

Porque al hablar de un equipo de época es hablar de ambición, de querer más, de trascender, de no ponerte límites y, por lo tanto, es alejar lo más que se pueda los males y padecimientos de una posible "campeonitis".

Porque también le agregaría que este plantel tiene mucha más calidad para regalarnos un fútbol más seductor que lo que vimos, sobre todo, en la recta final del torneo anterior, pues a la mitad del mismo este Cruz Azul mostró destellos de un fútbol vistoso, abierto, poderoso, contundente que después cambió por uno práctico, pragmático, frío, calculador, contragolpeador que le sirvió para obtener la novena estrella priorizando ganarla jugando como sea, sin importar cómo, el fin justifica los medios. Pero que no me queda la menor duda, que, tras haberse quitado esa loza de no ganar una liga, este nuevo torneo veremos una Máquina mucho más suelta, libre, protagonista en el accionar, con una propuesta más ofensiva, de acción y no de reacción, el mejor fútbol de Cruz Azul está por venir, está por aparecer.

La renovación de un portero como Corona que sigue mostrando grandes facultades, la permanencia de un defensa como Aguilar que fue de menos a más en el campeonato, la constancia de Domínguez, la rebeldía de Escobar, la consolidación de Baca en el mediocampo, la presencia de Yotún, la plurifuncionalidad de Rivero tras el esfuerzo de mantenerlo, el talento de Romo, la dinámica de Orbelín, el crecimiento de Giménez, la contundencia de "Cabecita", el aporte del resto del plantel cuando son requeridos, hacen de este Cruz Azul un equipo sólido, robusto, consistente, regular, constante; hacen que este Cruz Azul ilusione y haga soñar a sus aficionados que un título espalda con espalda sea posible, sea alcanzable.

Por eso, más que pensar en que Cruz Azul fracase en su intento de refrendar el campeonato, veo a un Azul más cerca de volver a levantarlo. ¿Bicampeonato Azul?, dándole el beneficio de la duda, sí; equipo de época, veremos.