A la Selección Mexicana le urgen mejoras

ESPN Digital

Los resultados son prácticos, pero preocupantes, tristemente estamos estancados.

Termina la primera fase de clasificación para el próximo Mundial de Qatar 2022, y se está poniendo interesante en todo el mundo.

La pandemia a favoreció a aquellos equipos que se consideraban inferiores, ya sea por la falta de público, la ausencia de jugadores a causa de protocolos sanitarios o el miedo al virus, pero las distancias ya no son tan grandes en cuanto a calidad y talento de las selecciones.

Lo que nos compete es Concacaf. Hemos visto una primer fase en donde algunos equipos han sufrido más de la cuenta, y puede ser por rachas generacionales, como con Estados Unidos y Costa Rica. La primera de ellas no ha mostrado el nivel que se esperaba, a pesar de que han procurado de mandar a varios jugadores a las grandes ligas de Europa, algo que a futuro les dará más calidad, talento y fortaleza a su equipo nacional.

Ese es uno de los puntos que México y sus directivos no entiende, deben de dar más facilidades a los jugadores que quieren ir a Europa, más si pueden llegar a equipos fuertes e importantes, con esto, el Tri podría fortalecerse por la experiencia y madurez que obtengan.

Hay otros, como Costa Rica, que sufren por un bajón generacional, algo que puede condicionar quiénes merecen o no estar en el próximo Mundial. Ojalá se quiten pronto las limitaciones sobre jugadores de ciertas ligas de Europa, para que cada una de las selecciones pueda utilizar sus mejores armas y que la clasificación sea más justa.

México ha sacado siete puntos en los primeros tres enfrentamientos, pero en cuanto a armonía del equipo y calidad no se ha mostrado nada bien. Después de dos años con una nueva dirección técnica, no se ha establecido un estilo de juego, y cuándo los rivales se encierran en un bloque defensivo difícil de pasar, no existen ideas ni llegadas mecanizadas por parte de la Selección Mexicana. Por eso en estos primeros encuentros, las ocasiones claras a gol fueron pocas.

Contra Jamaica, jugando de loca y con la ausencia de al menos 11 jugadores, era para crearles 20 ocasiones claras, y meter al menos unos seis goles. Contra Costa Rica tampoco se crearon buenas ocasiones y se terminó ganando por la mínima con un penal de Orbelín Pineda.

Funes Mori está presionado, desconfiado consigo mismo, y se nota, porque jugadores de ese nivel deben tener un porcentaje arriba del 50% en eficacia, se hecha de menos a Raúl Jiménez y otros delanteros mexicanos, como Henry Martín, quien sí ha demostrado tener efectividad.

Pero la presión no es solo para Funes Mori, también está para el Tata Martino, deben saber que están ahí para que se les exija, no porque les paguen mucho y encima no tengan responsabilidad, porque aparte ocupan una plaza de trabajo que debería tener un mexicano.

Esta primer fase se concluyó ante Panamá, con las mismas dificultades, sacando un empate angustioso. Ese gol de Corona ante un rival que hasta el momento ha puesto las cosas complicadas, solo suavizó las críticas que iban a caer en toneladas, porque no vemos claro el estilo ni la forma de juego de la Selección Mexicana.

Los resultados son prácticos, pero preocupantes. Es indudable que el no tener referencias dentro de la Copa América o la Libertadores, nos ha dejado sin darnos cuenta cuál es nuestro nivel de juego, tristemente estamos estancados.

Urgen mejoras, porque si no las hay, empezarán a aumentar las preocupaciones, las presiones, las tensiones, las desesperaciones y finalmente se tomarán las decisiones de manera contundente, sea quien sea.