Solari patea las críticas

ESPN

El América de Solari es, además de finalista de la Concacaf, líder del torneo en México a la mitad del campeonato

El América se clasificó ayer a la final de la Concacaf Liga de Campeones. Lo hizo tras dejar en el camino a Philadelphia Union con global de 4-0. Dirán lo más críticos de las formas que lo logró sin jugar bien y dependiendo de un penal atajado por su arquero Guillermo Ochoa.

La realidad es que parte del trabajo de Memo es buscar detener todo lo que pueda, incluido algún penal que puedan patearle. Y que, de haber entrado el gol, habría sido apenas el del descuento para el equipo estadounidense. Imposible saber lo que hubiera pasado a partir de ahí; pero en cambio, innegable contar lo que sí pasó después de la salvada de Ochoa.

América es el equipo mexicano más regular en el último año y jugará la final de un torneo que premia al mejor de la zona con el Mundial de Clubes.

Santiago Solari ha dirigido hasta ahora 35 partidos como técnico de las Águilas y el saldo es incuestionable: 26 victorias, 5 empates y 4 derrotas. Con el argentino al mando, el equipo ha convertido 57 goles y ha recibido 22. Sólo en 3 partidos se quedó sin marcar.

El América de Solari es, además de finalista de la Concacaf, líder del torneo en México a la mitad del campeonato y acabó segundo en el anterior sólo por los puntos que perdió en la mesa ante el Atlas. De los 75 puntos que ha disputado por liga desde la llegada del entrenador, Las Águilas han recogido 58. Hoy es el segundo mejor ataque de la Liga MX y la mejor defensa del torneo.

Con nada de esto pretendo defender a Santiago Solari porque esa defensa sobra. No la necesita. Lo que busco es atacar una crítica sin sentido hacia un equipo que cumple con todo en la cancha. Decir que no juega bien desde la base de lo estético no tiene razón de ser. Debatir lo que es jugar bien desde los gustos de cada uno resulta imposible e interminable. Porque en gustos se rompen géneros. Coincidir en que juega bien el equipo que más gana, más anota y menos goles recibe parece bastante más fácil. Y el América se mete en todas esas categorías.

El primer mandamiento para cualquier equipo importante debe ser “ganar por encima de cualquier cosa”. Las Águilas de Solari ganan casi siempre desde que él es su entrenador. Y lo hacen controlando también la mayoría de sus partidos. El argentino le ha dado mucho equilibrio al equipo. Atacarlo es una misión titánica y defenderlo todo el juego requiere de mucho trabajo.

América ha encontrado además distintas formas. Tiene alternativas que se han ido confirmando desde las decisiones de su técnico. Recuperó por fin a la dupla de centrales de Valdez y Aguilera y tiene a Cáceres para lo que haga falta. Encontró en Reyes a un lateral que puede ser volante pero que ya también jugó de extremo como ante Puebla. Madrigal ofrece alternativas y descargas para una zona del campo donde mandan Aquino y Sánchez. Fidalgo se confirma cada vez más como una apuesta ganada por Solari. A la falta de constancia en el ataque por derecha de suma Benedetti como opción a Córdova, futbolista distinto sin importar por dónde juegue. Y con Henry, Roger y Viñas tiene garantía de gol.

A mitad del torneo pasado escribí un texto que titulé “Solari va sobrado.” En ese momento acaba de ganar el Clásico ante Chivas y sumaba 8 victorias en sus primeros 11 juegos en México. De ese día a hoy las cosas han cambiado muy poco. Por eso puedo decir ahora que Solari patea las críticas.