Sin delantero no hay futuro para Chivas

En las próximas jornadas, Chivas enfrentará un apretado calendario donde le pesará la ausencia de un delantero de peso para encarar los partidos

Se viene lo peor para Chivas, y no lo escribo como una visión del futuro, si no como un hecho de calendario cuando enfrenten, sin un delantero medianamente regular, el Clásico Nacional contra el América, el Clásico Tapatío contra el Atlas y jornadas consecutivas contra Cruz Azul y Tigres.

Será la etapa más compleja de la temporada, el cierre, el mes en el que los candidatos al título están en ritmo y no tendrán piedad de un equipo incompleto en su juego como el Guadalajara, que carece de algo tan importante como el gol, siendo a estas alturas, la cuarta peor ofensiva de la Liga Mx sólo por arriba de Pumas, Querétaro y Puebla.

El problema está en la falta de regularidad de los cinco delanteros que el club tiene inscritos, sin que de ellos se haga uno tanto por la falta de minutos, como por el exceso de oportunidades desperdiciadas, que se combinan para una producción de seis goles en el último año, ¡seis goles desde abril del 2020! Es decir nada, escombros, migajas para el tamaño de la institución.

Así la situación es demasiado complicada para Vucetich, quien por su puesto tiene mucha responsabilidad, pero hay que escribirlo como es, a Chivas le hace falta un delantero confiable desde hace años y sin él no se va a ninguna parte en el futbol, porque les guste o no, todos los equipos buenos tienen goleadores.

Lo tiene el Cruz Azul y por eso son campeones; los tiene el América, al menos en la suma de sus jugadores y por eso están en la final de CONCACAF; los tiene Tigres, así sea lejos de su potencial y por eso nadie los querrá enfrentar en la liguilla; y los tienen Toluca y León, que están los puestos dos y tres de la clasificación general, respectivamente.

Chivas no puede competir con los mejores en la Liga Mx, no está a su nivel y no lo estará mientras Ricardo Peláez no encuentre a un delantero de garantías, ese que pudo ser Henry Martín o que quizás juega en el Galaxy o que está tapado por Oribe Peralta y gasta sus energías en Verde Valle sin que le den una oportunidad.

El milagro de una clasificación digna a la liguilla pasa hoy por los pies de Alexis Vega y la capacidad de Vucetich para sacarle provecho atacando los espacios, tal como lo hizo Jaime Lozano en los Juegos Olímpicos con México, sin que las condiciones sean las mismas, pero sí con la misma compañía de Uriel Antuna, que también cambia de cara cuando cambia de camiseta.

Ahí es donde entrará el trabajo del entrenador, una vez recuperado Vega, tendrá una de las mejores parejas a las que puede aspirara el futbol local en estos momentos y en esa medida se le deberán pedir cuentas, porque ninguno fue barato y hasta ahora no ha encontrado la fórmula para hacerlos jugar bien. Lo que cambia es la urgencia de la clasificación y lo que está en juego es la continuidad de Vucetich.

Pronto sabremos el desenlace de si Chivas estará para animar la liguilla o no, pero lo que hay que entender como un hecho de una vez es que, aún con Vega y Antuna volando, este equipo estará en desventaja mientras su baraja de delanteros no sea capaz de algo mejor.