Prometes y prometes

ESPN

Chivas se ubica octavo de la general, en puestos de repechaje pero con un calendario por demás complicado.

Desde que Marcelo Michel Leaño asumió el cargo de director técnico de las Chivas, la promesa de un equipo alegre, dinámico y ofensivo, se convirtió en el discurso de campaña del joven entrenador mexicano.

Un discurso que fue rechazado por muchos pero aceptado por una minoría que decidió darle la oportunidad al extécnico de Necaxa de poder mejorar el nivel futbolístico del equipo pero sobre todo, de convencer al propio futbolista del privilegio que conlleva vestir la camiseta del “Chiverio”.

Por mucho, la expresión de: “Le vamos a callar la boca a todo México”, fue la más criticada por la prensa que más allá de unos interesantes 45 minutos frente a América, no ha vuelto a ver ese equipo que proponga todos los partidos sin importar la cancha en donde se juegue.

Michel Leaño llegó al primer equipo a sanear la relación de jugadores con cuerpo técnico, una vez que la relación con Vucetich estaba por demás rota. Pero más allá de lograr la aceptación del plantel y tener muy buena relación con los jugadores, el equipo no ha evidenciado un claro cambio en su imagen. Por más que Leaño priorice otras ideas y otro estilo de juego.

Los partidos de Chivas siguen siendo aburridos, como contra Querétaro, Toluca y recientemente Tijuana. Los 90 minutos se vuelven eternos y los resultados están muy lejos de lo que se esperaba en esas promesas de campaña.

A pesar de ello, Chivas se ubica octavo de la general, en puestos de repechaje pero con un calendario por demás complicado. Cerrando con Cruz Azul, Tigres y Mazatlán.

El futuro de Michel Leaño al frente de Chivas es incierto, si bien no hubo un pronunciamiento oficial, es evidente que terminará el torneo al frente del equipo y hay versiones que apuntan a una posible continuidad en el próximo.

Leaño es un técnico, joven, con sueños, con ilusiones y con muchas ganas. En lo personal, no me molesta el discurso ni mucho menos sus deseos. Pero son solamente los resultados los que podrán refrendar las palabras y las ganas. Que hasta ahora son demasiadas y a la vez insuficientes.