La sorpresa, el campeón y la decepción

ESPN

Sin el corazón en el teclado (lo juro), pienso y siento que la sorpresa será el Toluca.

Año nuevo, pronóstico nuevo. Como no le atiné al campeón del torneo pasado (solo los videntes certificados y fanáticos optimistas del Atlas, adivinaron), el fútbol me da revancha. Y esta vez espero ser certero en, al menos, una de mis predicciones.

La sorpresa

Partamos de la definición de sorpresa en el fútbol: es ese equipo que, sin esperarlo, se convierte en la revelación del torneo por números y estilo de juego. Y, sin el corazón en el teclado (lo juro), pienso y siento que será el Toluca. Aquí mis razones.

Por primera vez en más de una década, no reciclan entrenador, y apuestan por un técnico vigente, exigente y ganador. Ignacio Ambriz tiene el perfil que los Diablos necesitan en este momento: alguien con los pantalones para poner orden en el vestidor, sin importar jerarquías, un estratega con títulos recientes en su currículum y, sobre todo, un estilo de juego vistoso, basado en el orden, la recuperación de la pelota y un compromiso total.

Además, por fin iniciaron una reestructuración de plantel, con lógicas salidas de jugadores, y contrataciones sensatas. De hecho, el regreso de Leo Fernández alcanza para ilusionar a su afición.

Con esta combinación de factores, el equipo rojo puede soltar la mediocridad y abrazar, una vez más, el éxito.

El campeón

Con todo respeto para el Atlas, merecido campeón del fútbol mexicano, dudo muchísimo que repitan el título esta temporada. Me baso, principalmente, en dos factores:

1.- A excepción de Pumas y León, ningún otro club de la Liga MX lo ha logrado; para nuestro fútbol, parece hazaña.

2.-Su plantel no tiene tanto músculo como otros candidatos y, en este torneo, sin refuerzos estrella, se notará la diferencia.

Reconozco que apostarle a las plantillas más poderosas es la fácil pero también lo lógico. Aquí mi predicción: por equipo, refuerzos y afición, voy con Monterrey. Basta de consentir el trabajo de Javier Aguirre; es hora de exigirle resultados, a la altura de su trayectoria y plantel.

La decepción

Aclaración importante: no es un deseo, y tampoco tengo nada en contra de este equipo. Escrito esto, sé que muchos vamos a coincidir: Chivas.

Si vemos el vaso medio lleno, repite la mayoría de su plantilla, y la continuidad, en cualquier proyecto, siempre sumará.

¡El problema es que le sobran problemas! Desde una directiva que no está alineada con los valores y exigencias de su afición, hasta una limitada inversión en contrataciones para esta temporada, no hay forma en el proyecto.

Son solo dos refuerzos (Roberto Alvarado y Paolo Yrizar) y, hasta hoy, las bajas de Antuna y Mayorga, no le ayudan al club para competir con los candidatos.

Eso sí: bendito sea el sistema de competencia del fútbol mexicano que consentirá al Guadalajara para pelear por algo más.

Más allá de las predicciones, lo único que deseo, de todo corazón, es que tú y los tuyos tengan salud en este 2022. ¡FELIZ AÑO!