Todos los directivos señalados por ese episodio traumático del futbol mexicano fueron exonerados por la FIFA, al no encontrarse culpables.
Detrás de la verdad histórica hay una trama poco conocida. La FIFA sancionó a México con no participar por dos años en cualquier competencia internacional, debido al caso de los ‘cachirules’, lo que dejó fuera de los Juegos Olímpicos de 1988 y la Copa del Mundo de Italia 90 a la Selección Mexicana. Todos los directivos señalados por ese episodio traumático del balompié mexicano, fueron exonerados por la FIFA, al no encontrarse culpables, de acuerdo a documentos oficiales, consultados por ESPN.
“Los miembros del Consejo Nacional (Comité Ejecutivo) de la Federación Mexicana de Futbol que estaban activos en 1988, cuando ocurrió este incidente, los señores: Rafael del Castillo, Presidente; Rafael Lebrija, Vicepresidente; Héctor Antonio Pérez, Vicepresidente; Ramón Martínez, Secretario; Manuel Aceves Montenegro, Tesorero; Gerardo Gallegos, Protesorero; Francisco Javier Cantú, Prosecretario; Rafael Castellanos, Vocal; quienes nunca han sido suspendidos por la FIFA, quedan libres de continuar cualquier actividad a nivel de futbol internacional, controlado por la misma”, se lee en una carta oficial de la FIFA.
La carta oficial de la FIFA llegó a México el 20 de diciembre de 1989, venía de Zurich, Suiza, y estaba firmada por Josep Blatter, entonces Secretario General de la FIFA. Exonerar a los directivos señalados era una decisión que se tomó a partir de la investigación del Tribunal de Distrito Quinto del Distrito Federal.
“Este tribunal, al tratar la cuestión sólo bajo el aspecto penal, ha examinado cuál era la culpabilidad de las personas implicadas en este enojoso asunto de falsificación de documentos conducente a modificaciones de edad. El tribunal no reserva ninguna culpabilidad contra los dirigentes de la Federación Mexicana de Futbol de la época, limitándose a condenar a las personas implicadas directamente en la realización del material, de las infracciones comprobadas. De este modo, el tribunal aporta una respuesta a uno de los puntos del procedimiento que la FIFA había dejado en suspenso en 1988”, se puede revisar en el documento.
La Concacaf fue la que intentó imponer la sanción de por vida a los directivos implicados, pero la FIFA no siguió esa recomendación y esperó hasta que terminaran las investigaciones, que terminó exonerando de toda culpa a los mencionados en la carta.
¿Por qué México no fue a la Copa del Mundo de Italia 90?
En un campeonato juvenil Sub 20, de 1988, se destapó que México participó con al menos cuatro jugadores que tenían irregularidades en sus registros. Guatemala, uno de los equipos que México había vencido, reclamó el suceso ante las autoridades y terminó en una sanción de dos años, que alejó a México de los Juegos Olímpicos y la Copa del Mundo Italia 90.
“Por llegar pronto a su término la sanción impuesta a la Federación Mexicana de Futbol Asociación, ésta puede inscribir desde ahora a todos sus equipos nacionales en las competiciones de la FIFA cuya fase final se desarrolle después del cinco de mayo de 1990”, se lee en el oficio firmado por Josep Blatter, consultada por este medio.
La carta de secreta de Havelange al presidente de la FMF por el caso de los cachirules
Hay una carta, firmada por el entonces presidente de la FIFA, Joao Havelange, en la que aclara que ningún directivo de la Federación Mexicana de Futbol había sido sancionado, por el caso de los ‘cachirules’.
“Creo que desde le primer momento debe de haber habido una equivocación por parte de ciertas personas y de la prensa, puesto que la FIFA en su decisión de 1988, en ningún momento sancionó a ningún directivo de la Federación Mexicana de Futbol, sino solamente a la Federación, habiéndose acordado dar responsabilidad, después de conocer la investigación de la Concacaf, para que la FIFA pueda pronunciarse sobre los culpable de ese hecho”, se lee en la carta firmada por el entonces presidente de la FIFA, Joao Havelange, el seis de febrero de 1990, que está en poder de ESPN.
La falta de sanción a los directivos de la Federación Mexicana de Futbol pudo salvar a los equipos nacionales de México de ser sancionados por dos años, debido a que el reglamento de la FIFA vigente en esa época, estipulaba que no podía haber sanción para la entidad, sin directivos castigados.
“Por lo que se refiere al artículo 21, fracción III del Reglamento del Campeonato Juvenil de la FIFA, éste establece que sólo en el caso de que los oficiales (Directivos) de la Asociación Nacional sean culpables, se podrá sancionar a la Asociación a no participar en eventos de la FIFA”, se lee en el reglamento vigente en 1988, el problema es que la resolución del conflicto llegó hasta finales de 1989.
En la carta de Havelange, también se explica por qué no fueron sancionados los directivos de manera inmediata:
“La FIFA ha aplazado la suspensión de los oficiales de la Federación Mexicana de Futbol, de los cuales se había sospechado que estaban implicados en el fraude, hasta que los tribunales civiles mexicanos hayan realizado profundas investigaciones en relación con el asunto. Cabe mencionar que las investigaciones han terminado ahora y se acuerda que de momento exoneran de todo cargo a los oficiales en cuestión y quedan libres de volver a tomar posesión de sus puestos en la Federación Mexicana”, está en el escrito de dos hojas.
La carta de Havelange, con el entonces presidente de la Federación Mexicana de Futbol, Rafael del Castillo, termina “con todo mi respeto y amistad, recibe un fuerte abrazo”.
