México se acerca discretamente al Mundial

ESPN

Esta noche México jugará el sexto de los 14 partidos que necesita disputar para estar en el Mundial de Catar. Hasta ahora el Tri tiene 11 de los primeros 15 puntos disputados. Y por delante 4 visitas consecutivas empezando por la de esta noche probablemente en el campo más incómodo, aunque no necesariamente el más difícil.

El equipo de Gerardo Martino está hasta ahora en una buena posición, incluso cómoda, para pensar en su clasificación. Y si escribo sobre esos cuatro juegos al hilo fuera de casa que van a incluir visitas, el mes que viene a Estados Unidos y Canadá, hay que decir también que después tendrá tres juegos seguidos como local y que cuatro de sus últimos cinco encuentros serán en el Estadio Azteca.

El Tri está a estas alturas de la eliminatoria donde quería y presupuestaba estar. El asunto es que seguramente con menos autoridad de la que se hubiera imaginado. Hasta los méritos del equipo mexicano podrían ser cuestionados si reconocemos que los partidos ante Panamá y Canadá los pudo, y probablemente, los debió perder. Pero como ya nos sabemos hasta el cansancio eso de que en el futbol como la vida no pasa por merecer, el equipo rescató dos puntos que combina con sus tres victorias.

Salvo el juego más reciente ante Honduras, muy lejos en la versión que se podía esperar del equipo catracho, México no había tenido un partido convincente en todo el inicio de la eliminatoria; y desde hace un rato ya más o menos largo también.

A Martino parece que le siguen faltando más y mejores opciones cuando las que tiene, no funcionan. El equipo azteca no ha mostrado muchas variantes y sí en cambio dependencia de futbolistas muy específicos. Hirving Lozano y Edson Álvarez están a la cabeza de esos insustituibles con Guillermo Ochoa bastante cerca. Una preocupación real, sin duda, la de destacar tanto al arquero. Haber recuperado a Raúl Jiménez le permite al equipo ganar en la generación de juego y en la confianza, aunque con él, con Funes Mori o con quien pueda jugar en la posición, las opciones de gol siguen siendo menos de las esperadas con algunos juegos de excepción como el que digo ante Honduras.

El Tata no encuentra una apuesta segura en la lateral derecha, la central tampoco tiene demasiadas garantías y parece que Montes es el único que se afianza. El tema de Herrera y Guardado encendió las alarmas ante los canadienses y nombres como el de Erik Gutiérrez, Charly Rodríguez o el mismo Jonathan Dos Santos no acaban por ser lo regular que se esperaría con el equipo. Luis Romo es, tal vez, la opción más fiable.

Quedan también jugadores como Jesús Corona u Orbelín Pineda. Los dos sobrados en condiciones, pero víctimas de lo mismo. Su intermitencia en los juegos los deja muchas veces como balas al aire.

Priorizar el resultado, y más en una eliminatoria, no debería ser una mala idea. Clasificar al Mundial lo antes posible es el principal objetivo de cualquier selección. Martino es en ese sentido un técnico pragmático. El pero está en que el resultado estuvo cerca de darle la espalda al Tri en 4 de los 5 partidos que lleva hasta ahora. Y si en alguno de los próximos se llega a concretar, México corre el riesgo de tener pocos argumentos a los que agarrarse. Por ahora prioriza ganar, y eso lo pone más cerca del objetivo, aunque con mucha más discreción de la esperada.