Mucha piel delgadita

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Lo que dejó la Eliminatoria de la Concacaf (0:59)

El camino al Mundial está peleado con cuatro equipos con cinco o más puntos. (0:59)

México se mantiene invicto tras el comienzo del arranque de la Eliminatoria Mundialista, con dos victorias y un empate, y aun así recibe críticas

Cuantas veces leo o escucho, "¿qué más quieren?", "¡pero si se está ganando!", "¡nada les gusta, no están conformes con nada!". A veces se cree que por solo ganar partidos es porque todo estuvo bien o todo se hizo bien y no es así. Hay partidos que se ganan teniendo un regular o hasta mal funcionamiento, ¡aaah! pero como se ganan entonces no se puede criticar o señalar puntos de mejoría, y ahí el que está mal es uno, el mala leche es uno; no, no se equivoquen, aunque se gane sino se tuvo un buen desempeño o funcionamiento hay que señalarlo, por supuesto que el resultado es muy importante pero no es lo único importante, porque en la medida que mejor juegue un equipo en esa medida tendrá más probabilidades de alcanzar mejores resultados y mantener rachas positivas durante un buen periodo de tiempo, en cambio, si el funcionamiento es regular o malo más temprano que tarde los buenos resultados desaparecerán y, entonces, ahí es cuando se va a empezar a exigir, a criticar que hay que hacer mejor las cosas; entonces ahí es cuando ya la ausencia de los buenos resultados dejarán de disfrazar o maquillar los malos funcionamientos.

No, insisto no hay que esperar a que eso suceda, hay que hacerlo hasta cuando se gana porque para sólo señalar que porque se ganó estuvo bien todo o porque se perdió estuvo mal todo pues no es necesario gastar tanta saliva o tanta tinta.

La Selección sacó una buena cosecha de puntos, 7 de 9 en los tres primeros partidos de la eliminatoria de Concacaf rumbo a Catar 2022. El sumar tal cantidad no está en discusión, eso está muy bien, en cuanto a números son muy buenos, nada que reclamar al contrario; la situación pasa por el futbol que el Tri no termina de mostrar dentro del terreno de juego, ha sido de regular hacia abajo, varios puntos de mejora que hay que señalar pero que a muchos les molesta que se señalen, porque son de piel delgada, de piel finita, porque son más susceptibles de lo que deberían ser; porque piensan que con sólo ganar entonces nadie tendría que decir algo que "demerite" esa victoria, no tendría que haber ningún PERO, y así de sensibles se pone un sector de la afición, de los medios, de los futbolistas, técnicos y directivos.

Antes del partido ante Panamá, escuché al auxiliar técnico de México, Jorge Theiler, sentirse extrañado por las críticas a la selección, cuando hasta ese momento se habían conseguido dos victorias en dos partidos; entiendo que, desde el discurso hacia fuera, pueda "hacer" esas declaraciones, pero hacia dentro el cuerpo técnico debe ser autocrítico y debe reconocer que el funcionamiento del equipo mexicano ha quedado por debajo del plantel con el que se cuenta, más allá de ausencias importantes que todo mundo sabemos.

El técnico tiene que trabajar para que los jugadores que están, sin estar los mejores, funcionen de una mejor manera colectiva, ponerlos en óptimo nivel. Y México del medio campo hacia al frente no ha hecho cosas por las cuales el funcionamiento ha sido de regular hacia abajo; no se genera futbol, le cuesta trabajo ganar duelos individuales, en el último tercio le falta claridad e ideas para lograr profundidad y, hacerle llegar el balón a sus delanteros, las pocas veces que se ha conseguido se falla en la contundencia. Sí, se ha ganado, pero hay cosas que se tienen que mejorar, si se logra, las victorias serán más convincentes y menos sufridas, porque el día que se encuentre con una selección que juegue medianamente mejor que ella, le puede hacer ver su suerte, tal como pasó en el primer tiempo contra Panamá donde, por momentos, se estaban llevando un baile; al final, gran reacción en la segunda mitad y se rescató el resultado. No se trata de ganar, gustar y golear; no se trata de jugar bonito, se trata de jugar bien; que lo que el técnico entrenó y preparó con los jugadores a lo largo de la semana, se lleve a cabo en la cancha; ser un equipo sólido y compacto en defensa, dinámico y fuerte en el medio, letal y contundente adelante dentro de las capacidades y talento del futbolista mexicano. Tener buena posesión, pero, sobre todo, saber qué hacer con el balón; ejecutar el plan de juego lo más cercano a lo planeado, dominar un estilo, saber a lo que se juega; todo esto es parte de jugar bien y, varias veces hasta jugando bien se pierde, pero por lo general se estará más cerca de ganar.

En la medida que se le exija un funcionamiento de mayor nivel a la selección y, no conformarnos solo con el resultado, en esa misma medida las aspiraciones serán mayores; no se critica con el afán de molestar, incomodar o resaltar lo malo, sino con el objetivo de que las cosas sean mejores, porque sé que hay material humano para que sean de esa manera.

Así que saquémonos de la cabeza que en las victorias no puede haber PEROS, así que dejemos de ser menos susceptibles y sensibles a las críticas; mucha piel delgadita y finita, muchas veces, no ayudan.