Las figuras que pueden surgir en el Sudamericano Sub-20 de Chile

Venezuela es la única nación Sudamericana que nunca ha sido parte de un Mundial. Pero están convencidos de que su momento llegará en 2022 – y su optimismo se basa en mucho más que sólo la fe. Hace dos años, llegaron a la final del Mundial Sub-20, cuando erraron un penal antes de perder por 1-0 ante Inglaterra.

En Venezuela, creen que esta generación los llevará directo a Catar – algo que refleja la importancia que se les da a los seleccionados sub-20 en Sudamérica.

Hay una razón por la que Uruguay ha resurgido como una fuerza en el juego global – y se debe a un equipo del sub-20. En 2006, cuando se hizo cargo el entrenador Oscar Washington Tabárez, comenzó un proyecto basado en sus reflexiones sobre los efectos de la globalización sobre el fútbol uruguayo. Un país tan pequeño, sin dudas no iba a poder conservar a sus mejores jugadores, y un juego doméstico mejorado no iba a funcionar como criterio para apuntar a la excelencia. En vez de eso, Tabárez se dispuso a enfocarse en los equipos juveniles de Uruguay para asegurarse el futuro a largo plazo del equipo senior. Él y sus entrenadores se concentraron en identificar los futbolistas con la calidad para jugar en el primer nivel – aquellos con velocidad, movimiento y ejecución técnica. A esos jugadores, los desarrollaron, dándoles un curso intensivo con la identidad de la camiseta celeste de Uruguay.

Los mejores surgieron de los equipos de menores de 15 y 17. Pero la verdadera prueba estaba en el nivel de los menores de 20. Los que jugaban bien, pasaban directo al equipo mayor. De hecho, casi todo el equipo que fue a Rusia en 2018 se conformó de egresados del sub-20. Y una de las revelaciones del torneo, el mediocampista Rodrigo Bentancur, salió de la clase de 2017.

Hace dos años, Venezuela desarrolló su mejor generación de todos los tiempos. Uruguay mostró a Bentancur. A Brasil no le fue bien, pero se las arregló para desarrollar a Richarlison y Lucas Paqueta. Y después de su propia decepción en Rusia 2018, Argentina ha hecho debutar en el equipo mayor a Juan Foyth, al mediocampista, Santiago Ascacibar, y al delantero, Lautaro Martínez.

La pregunta que nos hacemos ahora es la siguiente: ¿Quién surgirá de la clase 2019?

La próxima edición del Campeonato Sudamericano Sub-20 arrancará el jueves en Chile. Cuatro lugares están disponibles de cara al Mundial Sub-20 de este año que se llevará a cabo en Polonia en mayo. Los entrenadores de los seleccionados sudamericanos estarán mirando muy atentamente. También lo harán los scouts europeos, que descenderán hasta Chile en manada.

Habrá muchos candidatos en oferta. El argentino Julián Álvarez se perfila como un prospecto sensacional como delantero central. El lateral brasileño, Rodrygo, ya fue vendido a Real Madrid. El defensor central colombiano, Carlos Cuesta, rebosa de clase. El capitán uruguayo, Bruno Méndez, ha sido sobresaliente en noviembre cuando una crisis de lesiones le dio la posibilidad de entrar y hacer su debut senior como defensor central contra Brasil. Paraguay tiene muchas esperanzas puestas en Iván Franco. Sin dudas, habrá otros que también surgirán en las próximas semanas, con la posibilidad de acumular una valiosa experiencia camino al estrellato mundial.

Tal como fue el caso de Lionel Messi hace 14 años. En la versión 2005 del torneo, Argentina convocó a un pequeño futbolista de 17 años que había jugado un amistoso en el primer equipo de Barcelona. No sabían mucho de él, sólo que había rumores de que había algo especial en él y que España también estaba detrás del joven. A Messi no le dieron la No. 10. Se lo veía demasiado pequeño y frágil al lado de los demás jugadores. Pero ni bien tocó la pelota, todos se dieron cuenta de la grandeza de su presencia, y antes de que terminase ese año, había ganado el Mundial sub-20 en Holanda, se había comenzado a establecer en el equipo de Barcelona e hizo su debut senior internacional.

El resto es historia. Pero el lugar en donde todo comenzó fue en el Campeonato Sudamericano Sub-20.