El irlandés Shane Lowry hizo historia y ganó "The Open" in Royal Portrush

EFE

Cuatro banderas tri-color de la República de Irlanda eran desplegadas por el público reunido en el costado derecho del fairway del hoyo 1. En otro contexto, esa exposición hecha en el mismo corazón de Irlanda del Norte se hubiera interpretado como una peligrosa provocación. En cambio esa manifestación se vio como el aliento al hombre que terminó convirtiéndose en el favorito de toda Irlanda. El golf es la única religión compartida en esta parte del mundo. “Hoy no hay una Irlanda del Norte y una Irlanda” Dijo el norirlandés Graeme McDowell al terminar su última ronda. “Shane nos unió a todos. No hay una sola persona en esta isla que no esté empujándolo a cruzar la meta”, terminaba declarando.

En el inclemente clima de Royal Portrush, Lowry navegó con fiereza. Nunca perdió la confianza. Cinco bogeys y cuatro birdies lo llevaron a un 72 (+1) en la vuelta final, para un total de -15 y la merecida ventaja de 6 golpes sobre Fleetwood. Mientras tanto los otros aspirantes se fueron diluyendo entre el agua y el viento. Koepka hizo cuatro bogeys seguidos. JB Holmes y Rickie Fowler tiraron a la calle sus salidas en el hoyo 1. Jon Rahm subió cuatro golpes en los primeros cinco hoyos. Justin Rose cerró los primeros nueve hoyos en 41 golpes.

Pero volvamos al ganador. Shane Lowry es también muy famoso por haber ganado, con 22 años y como amateur, el Irish Open del año 2009. En esa oportunidad hizo una vuelta final de 62 golpes. Este domingo en Royal Portrush Lowry parecía ser el único que quería hacer birdies. Ian Finnis, el caddie de Fleetwood, su compañero de juego, dijo: “Considerando lo que era el viento nunca vi a nadie pegarle tan bien a la pelota como lo hizo hoy Lowry. Su compatriota Padraig Harrington decía: “Shane tiene unas de las mejores manos que he visto”. Todos ellos estuvieron al costado del hoyo 18 para felicitarlo luego del triunfo.

Cada año “The Open” sube algo el monto de los premios. Para los curiosos acá van los montos en dólares que se llevaron los primeros 15 jugadores: Lowry: 1.935.000, Fleetwood: 1.120.000, Finau: 718.000, Westwood: 503.500, Koepka: 503.500, McIntyre: 313.000, Hatton: 313,000, Willet: 313.000, Fowler: 313.000, Reed: 223.000, Molinari: 171.700, Lewis: 171.700, Thomas: 171.700, Noren: 171.700 y Rahm: 171.700.

Una de las curiosidades que no se vieron por TV fue lo que ocurrió en la penúltima salida. No podía haber un contraste más grande de estilos de juego. Brooks Koepka y JB Holmes fueron el agua y el aceite. Holmes es conocido por ser uno de los jugadores más deliberativos de la gira. Y Koepka es uno de los más rápidos y es uno de los críticos más duros del juego lento. ¿Pudo la idea de una demasiado larga vuelta final haber influenciado el mal inicio de Koepka este domingo? Brooks ha dominado los Majors últimamente, terminando 1-2-1 en los últimos tres. Viéndolo así su comienzo con cuatro bogeys llama la atención. Aunque consiguió enderezar un poco el barco con el águila en el hoyo 5. Pero el lenguaje corporal de Koepka lo decía todo. Pero si había alguna duda de lo molesto que estaba Koepka con Holmes vean este tweet de Will Gray, de Golf Channel, que caminó con esa pareja los últimos 18 hoyos. “Saliendo del green del hoyo 12 Koepka miró al oficial de reglas y le señaló su reloj”. Como sea, no es que pensar tanto este domingo haya sido bueno para Holmes tampoco. Hizo 87 (+16), para quedar empatado en el puesto 67 con +6.

Mientras Lowry terminaba de jugar el hoyo 17, el grabador oficial, Garrey Harvey, ya inscribía su nombre en la famosa Claret Jug. Harvey lo hace desde 2004 y antes, durante 33 años lo hizo su padre.

Desde algún lugar Rory McIlroy debe haber visto el desarrollo del torneo. Emociones mezcladas debe haber sentido. Alegría por ser un nativo de la isla el ganador y probablemente decepción sabiendo que esa ovación que recibió Lowry estaba originalmente planeada y esperada para él.

En el enorme tablero amarillo que se alza en cada Open Championship aparece, al terminar la vuelta final, un saludo invitando al Open del próximo año. La frase de este año decía: “See you at Royal St George´s” allí se disputará en 2020 la edición número 149 de The Open. Como no podía ser de otra manera, los festejos del 150 Open Chapionship en 2021 tendrán lugar en la “catedral del golf”, en St Andrew´s.