Augusta preparada para defenderse después del triunfo de Dustin Johnson

Es bueno estar otra vez en Augusta... en abril. El último Masters fue hace apenas cinco meses, rara sensación. Las flores nunca fueron tan lindas. Los fairways nunca parecieron más verdes. Los greens nunca se vieron tan duros y rápidos. Si es solo percepción, o es una realidad, lo veremos a partir del jueves.

No hay que ser un experto en este lugar para suponer que el -20 del campeón defensor, Dustin Johnson, más allá del extraordinario golf que jugó en noviembre, no fue cómodo para los organizadores. El otoño es húmedo y no hubo forma en 2020 de secar suficientemente los greens, aún con la calefacción a “full power” trabajando por debajo. Augusta National quedó indefensa y el ganador lo aprovechó muy bien. Johnson pegó el drive divinamente, fue un artista con el pitching wedge, pero no se dejó muchos putts tan difíciles con esos greens receptivos y lentos. Ganó por cinco golpes y robó el record de la cancha a Tiger Woods (1997) y a Jordan Spieth (2015) por dos golpes.

Pero abril es abril, y la primavera suele ser cálida y seca por estos lugares. Este lunes a la tarde, a eso de las cinco, llegaron al green del hoyo 18 cuatro buenos jugadores terminando su vuelta de práctica. Eran el noruego Viktor Hovland, el estadounidense Brendon Todd y los ingleses Lee Westwood y Danny Willett (campeón en 2016). La bandera estaba larga y ligeramente del lado derecho. Los cuatro trataron de dejar la pelota cerca desde el borde del green, pasados. El que la dejó más cerca fue Hovland... a 4 metros. Probaron todos los tiros, con el putt y con los wedges. No hubo caso. La velocidad está en el borde de la legalidad.

Jordan Spieth ganó la semana pasada en el Valero Texas Open. Con su “track record" acá en Augusta, es mirado como uno de los favoritos para este año. “Cuando toco bien la pelota sobre estos greens siempre siento que va a terminar adentro del hoyo. Y mucho tiene que ver con el control de la distancia, tanto en los putts de media distancia como en los largos, el toque es más importante acá que en ninguna otra cancha”, decía Spieth este lunes en su conferencia de prensa.

Los fundadores, Bobby Jones y Clifford Roberts deben estar en el cielo ordenando que el clima se mantenga cálido y seco para toda la semana. Verán así a su creación defenderse de los atrevidos pegadores largos. Los que saben dicen que este año el score ganador no estará por debajo de -10.

Hablando de pegadores largos y de atrevidos, este lunes a última hora, cuando ya casi no quedaba nadie en el driving range, estaba Bryson De Chambeau haciendo un curioso ejercicio con su driver. Sin descanso y sin dejar de moverse pegó unas treinta pelotas. Una atrás de otra en una especie de danza furiosa. El único objetivo aparente de semejante despliegue parecía ser un ejercicio de intervalos aeróbico para lograr la máxima velocidad posible. A su derecha, muy cerca, estaba practicando el sueco Henrik Stenson. Dejó su práctica y se puso a ver a De Chambeau. Otro que abandonó su práctica para acercarse a observar al “científico” fue Vijay Singh.

Dos socios en sus sacos verdes, su coach Chris Como y otro asistente, que vigilaba la info que entregaba el radar, completaban el grupo de testigos. Cada tanto Bruyson bufaba ruidosamente con sus golpes, como si fuera un tenista ejecutando un “passing shot”. Su caddie, Tim Tucker arrojaba con acierto la pelota hacia sus manos para mantener la rutina de un golpe cada 10 segundos o menos. Un delirio...

El hoyo 4, “Flowering Apple Crab”, que posiblemente se llamé así por lo difícil que es digerir las manzanas silvestres, tanto o más quizá como las 240 yardas de este enorme par 3. Siempre fue un hoyo difícil de ver desde la cancha, ni siquiera parado en la tribuna que habitualmente se instala del lado izquierdo se podía observar bien todo lo que pasaba. En esta oportunidad la tribuna no está y recientemente se construyó una zona elevada al fondo del green desde donde se puede ver absolutamente todo.

Este año habrá cuatro jugadores latinoamericanos en Augusta. El joven chileno Joaquín Niemann, de solo 22 años, jugará este año su primer Masters como profesional, recordemos que en 2019 lo hizo como aficionado luego de su triunfo en el LAAC (Latin American Amateur Championship) en 2018. El año pasado en noviembre debió haber jugado, pero dio positivo de Covid 19 y quedó afuera. “Hoy lo miro en perspectiva y pienso que haber jugado el año pasado, en una cancha tan distinta, no me hubiera ayudado mucho”, declaraba luego de su vuelta de práctica de este lunes. Su juego se ha afianzado y se ha ganado un lugar de privilegio en el PGA Tour. Actualmente está en el puesto 26 del ránking mundial y ostenta nada menos que el puesto 11 en la FedEx Cup. Augusta debería ser una cancha muy adecuada para su juego. Es potente con el drive y su juego corto y su putt están bien afinados. No sería raro verlo en buena posición durante el torneo.

El mexicano Carlos Ortíz, de 29 años, se presenta por primera vez en el Masters. Está en el puesto 47 del Ranking mundial y se ubica 18 en la FedEx Cup. Su gran salto fue el magnífico triunfo que tuvo en noviembre de 2020 en el Vivint Houston Open. “Esta es una cancha para tenerle respeto. Es lo más lindo que he visto alguna vez. Todo lo que te puedan decirte es poco, cuando llegas aquí, es aún mejor”. Decía Ortíz tras su vuelta de práctica.

Su compatriota Abraham Ancer terminó empatado en el puesto 13 el año pasado, en su primer Masters, y tuvo el honor de compartir la última salida con Dustin Johnson. Sin duda su juego se adapta muy bien a esta cancha. Está en un gran momento y su confianza, que siempre parece infinita, será muy importante en esta edición, en condiciones muy distintas a las que tuvo el año pasado. Ancer está hoy en el puesto 31 del Ranking Mundial y 37 en la FedEx Cup.

El colombiano Sebastián Muñoz jugará su segundo Masters consecutivo. El año pasado en noviembre hizo tres vueltas bajo el par en el torneo y terminó empatado en el puesto 19. Muñoz ganó su primer torneo del PGA Tour en 2019, El Sanderson Farms Championship y está 63 en el Ranking Mundial y ocupa el puesto 64 en la FedEx Cup. Llega a Augusta bastante entonado luego de una muy buena actuación en Texas, la semana pasada. Terminó empatado en el puesto 9.

El clima se anuncia muy bueno y es posible esperar un típico Masters de abril. Con una cancha que no quiere ser dominada como lo fue en noviembre pasado.