Hallan 96 por ciento de encefalopatía traumática crónica en ex NFL

BRISTOL -- Cifras del banco más grande cerebros en Estados Unidos revelan que 96 por ciento de los jugadores de NFL muertos durante la última década arrojaron resultados positivos de una enfermedad cerebral degenerativa en conexión a las conmociones.

La investigación, realizada por el Departamento de Asunton Veteranos de la Boston University y publicada por Frontline, identificó la encefalopatía traumática crónica en 87 de 91 ex jugadores de la NFL. La CTE también apareció en 79 por ciento (131 de 165) de todos los jugadores analizados.

Un reporte de ESPN The Magazine/Outside the Lines también reveló en agosto una tasa de 96 por ciento de CTE en jugadores de la NFL.

"La gente piensa que estamos exagerando, que ésta es una enfermedad realmente extraña y que la estamos poniendo de moda", declaró la Dra. Ann McKee, jefa del laboratorio que trabaja entre Asuntos Veteranos y la BU, a Frontline. "Mi respuesta es que, desde mi punto de vista, ésta es una enfermedad real. No tenemos problema identificándola en cientos de jugadores".

Investigadores han señalado que la CTE se detona por golpes reiterados a la cabeza y pueden causar pérdida de memoria, depresión y demencia.

El ex ala cerrada de la NFL, Tom Crabtree, respondió sobre los hallazgos este viernes en Twitter.

La NFL publicó que está "dedicándose a volver el fútbol americano más seguro y continuar tomando los pasos para proteger a los jugadores, incluyendo cambios de reglas, tecnología avanzada en las bancas, y recursos médicos expandidos".

"Continuamos haciendo las inversiones significativas en trabajos independientes a través de nuestros obsequios a la Boston University, los [Institutos Nacionales de Salud] y otros esfuerzos para acelerar la ciencia y entendimiento de estos temas", añadió la liga.

La NFL otorgó un apoyo de un millón de dólares para investigación al banco de cerebros en el 2010.

El Dr. Joseph Maroon, neurocirujano de los Pittsburgh Steelers que aconseja a la NFL en lesiones de cabeza, cuello y espina dorsal, declaró meses atrás que el juego "nunca ha sido tan seguro" y minimizó el riesgo de CTE.

La tasa del 96 por ciento hallado en el estudio, es consistente con una muestra menor anunciada el año pasado por el Departamento de Asuntos Veteranos en Massachusetts.

La CTE se puede diagnosticar de forma definitiva tras la muerte, aunque las resonancias cerebrales se han implementado para identificar señales de enfermedad en jugadores vivos. Los jugadores muertos analizados accedieron a donar sus cerebros para examinar.

Información de Kevin Seifert fue utilizada en la redacción de esta nota.