Wil Myers busca terminar bien el 2015

Wil Myers (der.) comenzó como el CF de los Padres, pero las lesiones lo han limitado a 35 juegos. Richard Mackson/USA TODAY Sports

Cuando el jardinero de San Diego Wil Myers se presentó para una asignación de rehabilitación con el equipo de Lake Elsinore Storm en Clase A de la Liga de California esta semana, fue con dos objetivos en su agenda personal: Intentar salvar algo de la temporada 2015, y olvidarse de ella lo más rápido y enfático posible.

Ha sido un verano decepcionante para los Padres, quienes fueron la comidilla de los entrenamientos primaverales y escogidos por muchos para llegar a la postemporada luego que el gerente A.J. Preller se fuera de compras durante el invierno en el mercado de cambios y en la agencia libre. Los Padres tenían marca de 32-33 cuando despidieron al manager Bud Black en junio, y han jugado para 32-35 bajo su reemplazo interino, Pat Murphy. Cualquier alboroto alrededor del equipo se desvaneció hace meses, y los Padres están jugando con varios huecos importantes en su alineación.

Nadie en esta plantilla tiene un deseo mayor de olvidarse del 2015 que Myers, quien llegó desde Tampa Bay mediante cambio en diciembre y comenzó la temporada como primer bate y jardinero central de San Diego. Tuvo un inicio de temporada alentador - por lo menos en el plato - con promedio de .277 y OPS de .787 en 148 turnos. Pero solo ha aparecido en 35 partidos esta temporada luego que las lesiones en la muñeca lo limitaran a 87 encuentros el año pasado.

Myers sufrió una fractura de estrés en su muñeca derecha en un choque con su compañero en Tampa Bay Desmond Jennings en 2014 y fue sometido a una cirugía en junio para removerle un espolón óseo en su muñeca izquierda. Como resultado de esto, recibió la etiqueta de "propenso a lesiones", y hace poco esfuerzo para ocultar su disgusto con el término.

"Es lo peor", dijo Myers. "Lo veo en Twitter y lo escucho todo el tiempo. Todo el mundo se la pasa diciendo, 'Es demasiado propenso a lesiones', pero no es como que me lastime la corva cada vez que corro, yo siempre ando con cuidado. Me sacaron un espolón, y una vez eso se sane no voy a tener que lidiar más con esa lesión.

"Yo escucho a la gente decir, 'Aguántate y sal a jugar'. Bueno, pues no puedo. Físicamente no puedo. Es tan doloroso, que no puedo salir a jugar. Pero ahora estoy comenzando a sentirme un poco mejor. Nos quedan 20, 25 juegos en los que podré participar, y tengo que fajarme en ellos para entonces poner recuperar la salud en la temporada baja".

Myers, quien cumplirá 25 años en diciembre, se encuentra en una fraternidad con Jurickson Profar de Texas, Javier Báez de los Cachorros y otros jugadores jóvenes que han descubierto la naturaleza voluble del culto a los prospectos. Tu legión de seguidores está llena hasta que las lesiones u otras deficiencias se conviertan en cosas aparentes y se comience a desvanecer el alboroto. Incluso Bryce Harper encontró algunos detractores luego de que las lesiones en su pulgar y su rodilla lastimaran sus números en el 2014. Harper recuperó la salud por completo esta temporada y ha respondido con una campaña digna del JMV en Washington a los 22 años.

Si de algo le sirve de consuelo a Myers, es que muchos evaluadores de talento de Grandes Ligas tienen fe de que él se va a recuperar y que eventualmente va a cumplir con su potencial como bate de impacto. Un escucha de la Liga Nacional lo comparó con el jardinero de Washington Jayson Werth, un ex primer seleccionado en la primera ronda del sorteo por los Orioles de Baltimore, quien fue asediado por las lesiones temprano en su carrera y no pudo florecer como jugador de posición en Filadelfia hasta los 28 años.

"La industria se da cuenta que él es un talento especial", dijo el coach de la banca de los Padres Dave Roberts sobre Myers. "Todos los jugadores buscan tener algo en lo cual destacarse, y para él el escuchar que es propenso a lesiones o que la gente ya se rindió con él, le alimenta el fuego competitivo. Puesto eso a un lado, él va a ser un buen jugador de Grandes Ligas por mucho tiempo".

Myers tiene una arrogancia enérgica pero agradable a la vez, junto con un sentimiento de agitación que hace imposible que se quede quieto, incluso a pesar de que está en la lista de lesionados. Así que fue un alivio para él y para los Padres cuando pudo viajar para comenzar su asignación de rehabilitación el martes. Estaba pautado para jugar en Lake Elsinore hasta el jueves en la noche, y se espera que se reuna con el equipo grande luego que termine la temporada de liga menor la semana que viene.

Una pregunta apremiante es: ¿Dónde va a jugar? Myers subió como receptor con la organización de Kansas City antes de ser cambiado a los jardines en su tercera temporada como profesional. Los Padres lo movieron al jardín central y fue evaluado negativamente según las métricas defensivas de la nueva era, con menos-14 Carreras Salvadas por la Defensa, de acuerdo con los cálculos de Baseball Info Solutions.

Los Padres están audicionando al seleccionado en la primera ronda del sorteo del 2012 Travis Jankowski en el jardín central en la recta final y esperan que pueda tener oportunidad de quedarse con el puesto en el 2016. Myers podría moverse al jardín izquierdo la próxima temporada cuando Justin Upton se vaya en la agencia libre. O podría transicionar a la primera base, donde los Padres podrían estar dispuestos a recibir una mejoría luego de observar a Yonder Alonso conectar cinco jonrones y tener slugging de .381 en sus primeros 103 partidos. En cinco juegos iniciados en la primera base con San Diego esta temporada, Myers ha encontrado una zona de comodidad alrededor del saco y ha impresionado a los Padres con sus manos suaves y sus ágiles pies.

"Pienso que puede llegar a ser Guante de Oro en la primera base", dijo un escucha de la Liga Nacional. "Tiene un buen brazo y es muy atlético. Realmente lo puede lograr".

Para Myers, es menos cuestión de poner grandes números en su regreso al Petco Park que sentirse cómodo en la caja de bateo. Tres semanas de turnos sin dolor limpiarán su cabeza y eliminarán cualquier temor que pueda tener cuando se meta de lleno en su programa de entrenamiento en la temporada baja en su residencia en Charlotte, Carolina del Norte.

"Los últimos dos años han sido duros", dijo Myers. "Han sido duros mentalmente. Pero nunca he tenido un mal año a nivel profesional cuando he estado saludable todo el año. Si puedo salir y jugar 162 partidos al 100 por ciento, yo sé que puedo ayudar mucho al equipo".

Cuando Myers conectó 37 jonrones en las menores en 2012, muchos escuchas tomaron nota de su poder y su físico de 6 pies 3 pulgadas y 205 libras de peso, y le pusieron la etiqueta de "parecido a Dale Murphy". Tres años y muchos dolores después, esa comparación parece ahora más injusta y prematura. Es poco razonable esperar que Myers aparezca en cada partido y que sea candidato al JMV. Pero si puede jugar 140-150 partidos y parecerse en algo al viejo Wil Myers, eso debe ser más que suficiente para los Padres.