'Di todo lo que tenía de béisbol'

ATLANTA -- El 8 de abril de 1974, más de 50,000 aficionados abarrotaron el Atlanta Fulton County Stadium para ver a los Bravos de Atlanta enfrentar a los Dodgers de Los Ángeles y ser testigos de uno de los momentos más significativos en la historia del béisbol, el cuadrangular número 715 de Hank Aaron, rompiendo el récord de Babe Ruth.

Exactamente 40 años después, "Hammering Hank" estuvo presente de nuevo en un estadio abarrotado de aficionados de los Bravos, pero en esta ocasión en Turner Field, como parte de una emotiva celebración de su histórico cuadrangular previo al partido contra los Mets de Nueva York, como parte de las festividades del Día Inaugural de la campaña 2014 en Atlanta.

"Le di todo lo que tenía de béisbol, todo", dijo Aaron al acercarse cuidadosamente al podio en Turner Field con la ayuda de un andador por continuar recuperándose de una cirugía de reemplazo de cadera, siendo recibido con una estruendosa ovación de pie.

"Dejé en el campo hasta la última gota al jugar para tratar de que los fans me apreciaran un poco más. Gracias por aplaudirme de la misma manera que lo hicieron hace 40 años, estoy muy agradecido por su amabilidad durante todos estos años".

Los jardines de Turner Field estuvieron repletos de aficionados llevando carteles en forma de pelotas de béisbol con los números del 1 al 715, simbolizando cada uno de los cuadrangulares conectados por Aaron al romper el legendario récord del "Bambino".

Entre sus 23 temporadas entre los Bravos y los Cerveceros, Aaron bateó 755 jonrones, número máximo en el béisbol hasta el 2007, cuando Barry Bonds rompió la venerada marca con su cuadrangular 756. Bonds terminó su carrera como líder de todos los tiempos con 762, marca que se ha visto empañada por las acusaciones de uso de esteroides.

El presidente de los Bravos, Terry McGuirk, se refirió a Aaron como un pelotero que "estableció el récord de jonrones de la manera correcta", añadiendo que "será por siempre el 'Rey de Jonrones' de todos los tiempos".

El comisionado Bud Selig describió el cuadrangular 715 como "el récord más famoso y preciado en el deporte estadounidense" y llamó a Aaron el sucesor más digno de Babe Ruth, diciendo que el béisbol es el pasatiempo nacional "debido a personas como Henry Aaron".

En un aparte con la prensa después de la ceremonia, el comisionado describió a Aaron como "un ejemplo de dignidad". "Nunca habrán suficientes oportunidades para agradecerle a Hank Aaron todo lo que ha hecho por nuestro pasatiempo nacional", dijo Selig.

Aaron se retiró en 1976 y fue exaltado al Salón de la Fama en Cooperstown en 1982 y desde entonces ha trabajado con la directiva de los Bravos en diversas capacidades, entre ellas como vicepresidente y asesor principal del presidente, y según el dirigente Fredi González se ha convertido en una presencia constante e invaluable en el clubhouse.

"Lo considero un amigo, siempre está aquí con nosotros, y sabemos qué clase de pelotero es, por los números que están ahí, pero es una mejor persona", dijo el manager cubanoamericano de los Bravos. "Abrir la temporada en casa siempre es especial pero hoy lo es aún más en celebración de Hank Aaron, uno de los mejores bateadores de la historia de la pelota".

"He visto mucho los juegos clásicos de los Bravos y he visto el jonrón 715 tantas veces que siento que estuve en el parque, pero tenía diez años y estaba en Miami", agregó González a ESPNDeportes.com. "Me alegra mucho verlo aquí en el parque y tenemos la oportunidad de celebrar a un gran pelotero en vida".

Muchos de los compañeros de equipo de Aaron también estuvieron presentes en el estadio para la ceremonia y fueron presentados en la pantalla de Turner Field, entre ellos Dusty Baker, el bateador de turno por los Bravos después de Aaron aquel 8 de abril de 1974, además de Phil Niekro, Marty Pérez y Tom House, quien atrapó el jonrón en el bullpen.

El lanzador de los Dodgers, Al Downing, contra quien Aaron bateó el 715, también estuvo presente y lanzó la primera bola ceremonial del partido.

Aaron también fue honrado con jerseys de los diversos equipos profesionales de la ciudad de Atlanta, adornados con su número 44, entre ellos los Falcons, el equipo profesional de fútbol americano, y de los Hawks, equipo de baloncesto de la NBA, además de todos los equipos universitarios principales de la zona.

Un enorme número 715 fue cortado en la grama en el jardín central y los Bravos vistieron el uniforme blanco y azul inspirado por la era de los años 70, además de usar parches conmemorativos del cuadragésimo aniversario en sus uniformes.