96 años de ¡América y ya!

Mexsport

MÉXICO. -- "¡¡Chi-qui-ti-bum a la bim bom bá, América y ya!!..." Como si se transportaran sobre un tren, el transcurso de los tiempos marcha inexorable, pero deja en su rastro sonidos que no se olvidan.

Carlos Garcés, extremo izquierdo azulcrema, meditó una noche de 1923 un himno de guerra que sirviera para apoyar al equipo, que se disponía a viajar al extranjero rumbo a una gira.

El "Shikitibum, Shikitibum" de las ruedas del ferrocarril que transportaba a los americanistas, golpeó las sienes de Garcés para gritar: "¡Lo tengo! Éste será el grito de guerra: "Chiquitibum a la bim bom bá, a la bio a la bao, América y ya", exclamó ante el aplauso de los demás americanistas, hartos de gritar el heredado festejo inglés, con el que celebraban los otros equipos: "¡hip- hip-hurra!".

El América cumple 96 años de vida, y quizás entraña más que nunca aquella juventud.

El más controvertido de los equipos del balompié nacional nació el 12 de octubre de 1916, de la unión de los equipos Récord y Colón, integrados por estudiantes. La coincidencia estaba señalada, los de la segunda escuadra gritaron que "en una fecha tan importante Cristóbal Colón descubrió América en 1492", y así debía llamarse la nueva insignia.

En esa época amateur, el América tardó ocho años para conseguir su primer título y el grito de guerra inventado por Garcés fue el amuleto de oro. En su periodo romántico obtuvo de 1924 a 28 su gran tetracampeonato que evidenció su paso de aplanadora, aunque después tendría un terrible ayuno de triunfo.

Aunque en 1938, 1954 y 1955 ganó el Torneo de Copa, el cuadro capitalino no se adjudicó una Liga sino hasta 37 años después, ya dentro del profesionalismo.

LA SEMILLA DEL CLÁSICO DE CLÁSICOS
En la apertura al profesionalismo, el América se midió por primera vez con un cuadro tapatío que, con el paso de los años, se convirtió en su archirrival, al grado de que ahora ambos protagonizan el Clásico más importante del balompié azteca.

El 16 de enero de 1944, Guadalajara derrotó 3-1 a los capitalinos.

El América se desquitó la segunda vuelta de ese torneo, al propinar un 7-2 a los del Rebaño Sagrado en un cotejo que marcó la primera bronca entre ambos cuadros, con dos jugadores expulsados por bando.

En esos primeros años, el resto de los 40 y principios de los 50, el América se convirtió en uno de los peores equipos del futbol azteca y ocupó en repetidas ocasiones de los últimos sitios de la tabla de posiciones.

Además de tener las peores marcas de su historia, entre las que se contabiliza la mayor cantidad de goles en contra con 101 tantos en 30 juegos, sufrieron la peor goleada de todos los tiempos, al caer en 1943 por 9-2 frente al Atlas.

LOS MILLONETAS
La temporada 59-60 fue de un cambio rotundo en la vida del equipo.

El magnate de la televisión, Emilio Azcárraga Milmo, compra el club y decide invertir para formar un cuadro poderosos que reproduzca aquellos logros de los años 20. Cuando adquiere la franquicia, el técnico era Fernando Marcos.

Guillermo Cañedo de la Bárcena, empresario amante del futbol, fue contratado por Azcárraga para asumir la presidencia de los cremas en la campaña 61-62. La misión: hacer un equipo triunfador "cueste lo que cueste".

Así se marcó mejor que nunca la distancia entre los Millonetas y "el resto", donde Guadalajara siempre estaba al extremo como el rival más odiado. Los de bastón y bombín contra los desarrapados.

La pasión de quienes defendían con orgullo y soberbia los colores azul y crema acrecentó en los años 70, cuando José Antonio Roca, 'El Mister', impuso la costumbre de resaltar los logros del equipo por medio de estruendosos ataques verbales, especialmente contra Guadalajara.

GANA EN LIGUILLAS
La segunda corona americanista llegó en la temporada 70-71 con Luis Grill y Roca en el timón, venciendo a los Diablos Rojos del Toluca en la Final por 2-0, con tantos del portentoso mediocampista chileno Carlos Reinoso y Horacio López Salgado, cuando se instituyó el sistema de Liguillas, competencia en la cual el América ostenta el mejor récord de los equipos de la Primera División.

Para la campaña 75-76 los Cremas derrotaron a los Leones Negros de la UdeG en la Final, con la dirección de Raúl Cárdenas, con marcadores de 3-0, en Guadalajara, y un 1-0 marcado por el paraguayo Hugo Enrique Kiesse, en el Estadio Azteca.

En el inicio de esta 'década azucarada' el América pudo integrar al ídolo Enrique Borja, la última figura que arrastraba multitudes de propios y extraños, aunque su fichaje pasó a la historia d ela controversia debido a que el 'narigón' se molestó porque no quería dejar a Pumas.

En 1978 vino una de las mejores actuaciones internacionales del América, cuando en la Final de la Copa Interamericana frente a Boca Juniors, que había ganado 3-0 en Argentina y perdido 1-0 en el cotejo de vuelta en México con un gol de Kiesse, obligó a un partido de desempate, 48 horas después.

El partido terminó 1-1, lo que forzó los tiempos extra. Apareció Reinoso, un jugador que llegó al América, procedente del modesto Audax Italiano de Chile, quien con un soberbio gol de tiro libre en el último minuto venció a Hugo Orlando 'Loco' Gatti para convertir el Azteca en un manicomio.

EL CAMPEONÍSIMO Y LA CORONA SOÑADA
La Final de la campaña 1983-84 fue contra el odiado archirrival, el Guadalajara, la única vez que ambos han decidido un título en esa instancia con la dirección del 'Maestro' Reinoso. Al equipo se le rebautizó como Águilas desde 1981, abandonando el anterior mote de Canarios.

Luego de un 2-2 en la Perla Tapatía, el Azteca, lleno a reventar, se cimbró el 10 de julio del 84, cuando Antonio R. Márquez decretó la pena máxima a favor de los rojiblancos por falta sobre Ricardo 'Snoopy' Pérez.

Eduardo 'El Vaquero' Cisneros fue el encargado de castigar a las Águilas que jugaban desde los primeros minutos con un hombre menos, tras la expulsión de Armando Manzo, pero el arquero argentino Héctor Miguel Zelada le detuvo el tiro... y la vida.

El América consiguió ponerse al frente 2-0 con tantos del tucumano Eduardo Bacas y el capitán Alfredo Tena.

Mario Trejo comprometió de nuevo a su escuadra al meter manos en el área, para que el nuevo penal lo ejecutara Fernando Quirarte para el 2-1. Sin embargo, Javier 'Vasco' Aguirre haría el 3-1 azulcrema y 5-3 global.

Dicen quienes conocen que Cisneros nunca volvió a ser el mismo. Se volvió un espectro viviente al que espantaban los 'vivos' seguidores del Rebaño que cada vez que lo veían en la calle lo insultaban y amenazaban.

En la campaña 84-85, las Águilas derrotaron a Pumas para hilvanar otro campeonato, tras aquel recordado encuentro de desempate en La Corregidora de Querétaro, donde el marcador terminó 3-1 con dos goles del 'Ruso' Alberto Daniel Brailovsky, otro consentido del recuerdo azulcrema, y otro de Carlos Hermosillo bajo el arbitraje de Joaquín Urrea.

En ese torneo se contó con la dirección técnica alternada de Reinoso, Mario 'Pichojos' Pérez y Miguel Ángel 'Zurdo' López, quien también llevó al equipo a la conquista del torneo corto 'Prode 85', en una Final en el Azteca, donde dieron un remonte espectacular a la goleada de 4-1 que les propinó Tampico Madero en el puerto jaibo, para un 5-4 total.

Con el brasileño Jorge Vieira (q.e.p.d.) al timón, el América obtuvo el bicampeonato en las campañas 87-88 y 88-89, primero con triunfo sobre los Pumas por 4-2 global, también levantándose de un 1-0 infringido en CU, y después con un 5-4 final sobre Cruz Azul.

En esta década de cinco títulos, no se olvidarán los aportes del brasileño Antonio Carlos Santos, un genio adorado por los americanistas, lo mismo que el espigado delantero mexicano con ascendencia amazónica Luis Roberto Alves hijo del icónico 'Lobo Solitario' José Alves 'Zague', estrella del equipo en los 60.

'Zaguinho' trascendió en la historia del América como su mejor goleador de todos los tiempos, con 162 goles hechos en más de 400 partidos.

EL CAMPEÓN SIN CORONA
Hubo un periodo de sequía donde se extrañaron aquellos remontes de marcador que alegraban a sus aficionados, aquella entrega que producía títulos. Hasta que para la temporada 1994-95 llegó la contratación del técnico holandés Leo Beenhakker, que trascendió con sus 'abejas africanas'.

Bajo su mando y la inclusión del zambio Kalusha Bwalya y el camerunés François Omam Biyik más una buena base de jugadores mexicanos con Joaquín del Olmo, Luis García y el jovencito Cuauhtémoc Blanco, estás Águilas constituyeron una aplanadora.

En la Jornada 33, ese América era líder general de la competencia y había clasificado a la Liguilla con 18 triunfos, 9 empates y sólo cuatro tropiezos, con 78 goles a favor y un promedio de 2.5 anotaciones por partido. Pero el europeo fue cesado el 6 de abril de 1995 por diferencias con el presidente del club Emilio Díez Barroso.

Después de eso vino la maldición holandesa porque las Águilas no pudieron brillar durante largos cinco años, hasta que llegaron a las Semifinales de la Copa Libertadores 2000 con Alfredo Tena al timón.

Entre las anécdotas de los 90, habrá que recordar en la temporada 92-93 el paso discreto de Hugo Sánchez, considerado el mejor futbolista mexicano de todos los tiempos, en su vuelta a México inmediatamente después de triunfar con el Real Madrid.

LAS ÚLTIMAS CORONAS
El América volvió a ganar su primera Liga tras 13 años de fracasos en el Verano 2002, con Manuel Lapuente como estratega. Los azulcremas contaban en sus líneas al chileno histórico Iván Zamorano, quien anotó en la Final contra el Necaxa, al que victimaron con 3-2 global.

Pero no lograron continuidad en el triunfo, que finalmente consiguieron hasta el Clausura 2005, con Mario Carrillo como guía y la conducción en el campo del último jugador emblemático para el cuadro, Cuauhtémoc Blanco. Vencieron a los Tecos de la UAG por un total de 7-4.

SIETE AÑOS DESÉRTICOS
Contrataciones van y vienen tanto de dirigentes como de técnicos y jugadores, pero el América sigue sin retomar en el papel su tradición de equipo grande.

Tras un periodo nebuloso con Michel Bauer como presidente del equipo, donde las Águilas obtuvieron los peores números de su historia, para este 2012, el dueño de Televisa y del equipo, Emilio Azcárraga Jean sofisticó la arquitectura de la cúpula directiva del club.

Con Ricardo Peláez como presidente deportivo y Miguel Herrera como técnico, el equipo pudo arribar a Semifinales tras un año negro donde la escuadra no clasificó. Yon de Luisa dejó la presidencia operativa en José Romano para dirigir por completo el Comité de Futbol de Televisa.

El único logro hasta el momento es el título de goleador del delantero ecuatoriano Christian Benítez, que se coronó al marcar 14 goles en el Clausura 2012 al lado del uruguayo del Toluca, Iván Alonso.

Como sea, y por su aureola mediática indisoluble, el América sigue dando de qué hablar cuando se acerca a sus primeros 100 años de vida. Quizás ahora no tienen mucho qué festejar, pero los americanistas sostienen un teorema fundamental, cuando dicen que el futbol mexicano es como la política, o se es de la izquierda o de la derecha.

En el deporte de los patadas sucede algo parecido, o se le va al América o se es odia, independientemente del partidismo sobre el Guadalajara, Cruz Azul, Pumas u otro equipo.
En la opinión del directivo más exitoso en la historia del club, Panchito Hernández, que vivió dos épocas doradas en sus 27 años como vicepresidente de la institución y recién falleció el año pasado, "Chivas es el más popular de México, pero el América es el más importante, porque mueve masas a favor y en contra, lo van a ver ganar o perder, y ese fenómeno es único".