Sin un 'Dream Team', Estados Unidos busca atrapar un oro escurridizo

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Pioneros en el Básquet 3x3 (1:25)

Dominique Jones destacó la importancia de ganar el oro en un deporte nuevo en los Juegos Panamericanos. (1:25)

LIMA, Perú - Cuando USA Basketball les pidió a las conferencias de la NCAA cedieran a voluntarios para alinear un equipo masculino para los Juegos Panamericanos 2019, la Conferencia Big East se mostró dispuesta a atender la petición.

"Creemos que es un honor jugar para defender la causa de Estados Unidos", expresó el comisionado asociado senior de comunicaciones de la Conferencia Big East, John Paquette, desde el centro de medios de los Juegos. "Es algo inolvidable".

Estados Unidos comenzará su participación en Lima 2019 en la mañana del miércoles, enfrentándose a las Islas Vírgenes. Por primera vez, el contingente estadounidense de los Juegos provendrá por completo de una sola conferencia de la División I del baloncesto universitario, la Big East. Eso puede implicar retos para la creación de química en la selección de un país cuyo dominio en el baloncesto en el concierto panamericano ha dormido. Sin embargo, esta idea se adhiere a un patrón de pensamiento creativo en medio de los esfuerzos con el objetivo de ganar el oro en los Panamericanos por primera vez desde 1983.

Aquí es donde entra en escena Ed Cooley, entrenador de la Universidad de Providence, descrito por sí mismo como "un hombre de la Conferencia Big East, nacido y criado allí", quien fue elegido por la Conferencia colegial como técnico de la Selección de Estados Unidos debido a su experiencia entrenando equipos nacionales, además de su éxito con el instituto, que incluye una racha de cinco apariciones consecutivas en el torneo de la NCAA, que comenzaron en 2013-14. Cooley agregó a un colega entrenador de la Big East como asistente: Kevin Willard de Seton Hall, además de un rival de su terruño: Mike Martin, de Brown.

"En el Big East, todos nos conocemos", dice Cooley. "Tanto Kevin como yo conocemos al personal del equipo, por eso creo que se trata de algo sumamente positivo para nosotros. Nos aporta un poco más de sinergia y continuidad en un tiempo corto de preparación con el fin de intentar competir en estos Juegos Panamericanos".

Cooley describe el juego del Big East como "muy agresivo y extremadamente físico", siendo una de las conferencias mejor entrenadas del país, con versatilidad para repartir.

"Muchos entrenadores reclutan a un montón de chicos multi-posición y eso nos permite jugar de muchas formas distintas", afirmó. "Creo que eso ayuda a romper muchos esquemas".

Los estadounidenses tienen un historial de formar selecciones para Juegos Panamericanos con prácticamente todo excepto figuras de la NBA. Utilizando jugadores provenientes de la American Athletic Union (AAU), militares y universitarios, ganaron ocho de los primeros nueve torneos escenificados desde el debut de los Juegos en 1951. La excepción fue en 1971 en Colombia, donde los estadounidenses utilizaron exclusivamente jugadores universitarios por primera vez, pero no avanzaron más allá de la fase de grupos.

El último equipo estadounidense campeón contó con la presencia de Michael Jordan y Sam Perkins, compañeros en la Universidad de Carolina del Norte, junto a Mark Price de Georgia Tech y Wayman Tisdale, de la Universidad de Oklahoma, entre otros. Jordan ostentó el mejor promedio del equipo, con 17.3 puntos por partido. Sin embargo, Estados Unidos se vio en desventaja contra México, Brasil y la anfitriona Venezuela antes de enderezar el rumbo a la medalla de oro.

De forma peculiar, la sequía de preseas doradas de Estados Unidos arrancó en suelo propio en los Juegos Panamericanos de 1987 en Indianápolis. Una selección norteamericana que tuvo récord 5-0 fue sorprendida por la actuación de 46 tantos de Oscar Schmidt en el encuentro por la medalla de oro contra Brasil en un Market Square Arena a toda capacidad.

Desde entonces, el equipo ha incluido jugadores universitarios, la CBA y la antes denominada D League. La selección de 2015 contó con jóvenes entre 20 y 35 años bajo las ordenes de Mark Few de la Universidad Gonzaga, alzándose con la medalla de bronce. El ex base de la NBA Bobby Brown, quien en ese entonces jugaba como profesional en China, condujo al grupo conformado por siete jugadores colegiales y cinco profesionales que sumó 17.6 puntos por partido. Estados Unidos terminó con récord 3-2 en Toronto.

Si bien la selección en su versión 2019 no es tan ecléctica, debe perfeccionar lo que su técnico denomina "química y ego".

"Es un mérito del cuerpo técnico haber compaginado todas estas personalidades en un corto periodo de tiempo para intentar competir por una causa común", dice Cooley. "Creo que vamos bien. Es un proceso diario, competimos contra algunos de estos equipos que han estado practicando por uno, dos, tres años. Todos se conocen bien. Ese es el mayor reto de la selección de básquetbol de Estados Unidos, que no nos conocemos tan bien jugando juntos, comparado con los conocimientos que tenemos de cómo jugar contra el otro".

No todos los equipos de la Big East se encuentran presentes. La Universidad Marquette y su base estrella Markus Howard están participando en su gira de verano. No obstante, los Estados Unidos siguen contando con una buena dupla, conformada por el base Myles Powell de la Universidad Seton Hall, de 6 pies, 2 (1.88 metros) pulgadas de estatura y el escolta Collin Gillespie de Villanova, con 6 pies y 3 pulgadas (1.91 metros), quienes manejarán esos roles.

"Entrenarles ha sido sumamente entretenido", afirma Cooley. "Collin Gillespie es, a mi criterio, uno de los escoltas más rudos del país. Juega con tanto espíritu y firmeza. Y Myles Powell, pienso yo, es el mejor encestador del baloncesto universitario. Costará mucho conseguir a alguien dentro del baloncesto universitario que pueda hacerlo mejor que él".

Con el objetivo de limar asperezas originadas por sus rivalidades colegiales, al menos por los momentos, Cooley organizó un asado para todo el equipo antes de su partida a Perú, dándole a sus jugadores la oportunidad de zambullirse en la piscina y conocerse lejos de las canchas. El grupo incluye a 10 jugadores colegiales, incluyendo al base Alpha Diallo de la Universidad de Providence (6'7" 2.01 metros) y al escolta de Creighton Ty-Shon Alexander (6'4", 1.93 metros). Dos recientes egresados de escuelas de la Conferencia Big East, Tyler Wideman, alero de 6 pies y 8 pulgadas (2.03 metros) de Butler y el ex pívot de Creighton Geoffrey Groselle (7 pies, 2.13 metros) aportan altura y experiencia a un equipo repleto de encestadores de calidad.

Para conseguir resultados positivos, Cooley considera que su equipo debe limitar a los tripleros rivales, mientras logran convertir sus tiros de larga distancia, mientras desequilibran en la cancha.

"Somos el equipo más joven que compite en este torneo, por eso no podemos permitir que el mandato veterano de otros supere a nuestra juventud y entusiasmo", afirmó. "Por eso, tenemos que hacer un buen trabajo a la hora de saber quiénes somos, entender lo qué queremos hacer... si podemos hacerlo, le daremos al baloncesto de Estados Unidos la oportunidad de ganar la medalla de oro por primera vez en 36 años".