María José Vargas ve positivo aplazamiento de Tokio 2020 para afinar detalles

María José Vargas, ciclista costarricense de la escuadra mexicana, Patobike – BMC, siente que el aplazamiento de los Juegos Olímpicos Tokio 2020 para el próximo año, es positivo porque le ayudará a los atletas a mejorar los detalles que por tiempo no hubiesen podido mejorar.

A sus 24 años es la que más se perfila para representar a Costa Rica en la rama de ciclismo de ruta femenino en las justas de Tokio 2020, pues se mantiene dentro del ranking de las mejores 100 de la Unión Ciclista Internacional (UCI).

“Al aplazarse los Juegos Olímpicos empecé a relajarme un poco más, primero para ser consciente con la sociedad en cuanto al coronavirus entonces me quedé en casa haciendo rodillo. También trae tranquilidad porque la planificación cambia para bien y nos da tiempo para corregir los errores o mejorar cosas que antes no hubiésemos podido”; explicó Vargas a ESPN.

La ciclista costarricense se cataloga como una mujer visionaria, por eso piensa que los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 es tan solo un primer paso para todas los objetivos que quiere alcanzar, entre los cuales resaltan estar al menos en dos procesos olímpicos más.

“Yo soy una mujer visionaria. Cuando empecé a andar en bicicleta siempre me proponía metas y las lograba. Tenía bien pensado clasificar a Tokio 2020, las cosas se me dieron, la FECOCI hizo un gran aporte y lo logré. Pero al decir que quiero ser ciclista para rato, estas próximas olimpiadas son una parte más, no es mi único objetivo. Tokio 2020 sería para hacer un buen papel porque quiero estar en dos ciclos olímpicos más”; resaltó.

Vargas es oriunda de Miramar, Puntarenas y sus primeros pasos en el ciclismo los dio junto al mar. En ese hermoso lugar costarricense a muchas personas les gusta salir a andar en bicicleta, por eso piensa que su pasión por esta disciplina radicó mucho en esos aspectos.

“La bicicleta es algo que siempre hace falta, era increíble porque acá en Miramar mucha gente anda en bicicleta entonces con la que tenía iba a hacer mandados y nunca salía sola, muchos amigos andaban conmigo, por eso me acostumbré e incluso hasta a mi mamá le gusta, pero yo soy la pionera de la familia”; contó.

Actualmente, Vargas regresó a Costa Rica para estar junto a su familia y esperar que el efecto del nuevo coronavirus se disipe en México, ya que desde hace dos años radica en ese país, donde en 2017 estampó su firma en un contrato profesional con el Swapit Agolico, hoy llamado "Patobike – BMC". En dicha escuadra ha logrado superarse como profesional de la mano de su entrenador, David Plaza.

“Es increíble porque el equipo tiene como entrenador y director deportivo a David Plaza, que fue un ciclista profesional durante trece años, que corrió grandes carreras y estuvo en Europa. Nos ha enseñado mucho a todas. Tiene una mentalidad diferente, no nos dejamos intimidar. Ese crecimiento que me hacía falta me lo dio este equipo”; comentó.

María José Vargas, a pesar de su corta edad, es una de las grandes promesas que tiene el ciclismo femenino costarricense, acumulando títulos en campeonatos nacionales en Costa Rica, participaciones en carreras World Tour, cuenta con un Mundial de Ciclismo y ha sido bicampeona centroamericana.