Franchel Velázquez descarta presión por ser considerada el futuro del karate dominicano

Franchel Velázquez dejó en claro que su relación con María Dimitrova ha sido importante para su crecimiento personal y profesional. Cortesía Franchel Velázquez

El karate es una de las disciplinas en las que la República Dominicana ha sobresalido más en los últimos años. Varios han sido los atletas que se han encargado de colocar al país en la cima de este deporte y dentro de ese grupo se encuentra Franchel Velázquez.

Conversando con ESPN, la atleta nacida en la ciudad de Santo Domingo comentó sobre sus inicios en el deporte, su relación con María Dimitrova y el hecho de ser considerada como parte del futuro del karate dominicano.

“Realmente siempre fui apasionada de las artes marciales. Cuando tuve mis primeros conocimientos, lo que me gustaba era el kung fu, pero cuando fui a una escuela de karate, me interesé por los katas. Inicialmente se me dificultó encontrar una escuela de karate debido a la poca cantidad que teníamos en ese entonces y las que conocía estaban en el Estadio Olímpico, el cual está retirado de la zona en que vivo, pero luego pude conseguir una cerca de mi hogar y empecé a practicar”, señaló la atleta.

En el proceso de convertirse en una profesional, Velázquez señaló que tuvo que vivir muchos procesos y dilemas personales, en especial en lo relacionado con su educación y mantenerse practicando la disciplina que tanto ama. Mientras iba decidiendo, continuó participando de torneos, ganando prestigio local e internacional y a los 20 años es cuando su visión sobre lo que quería hacer con su vida se aclaró.

“Fue a los 20 años donde dije que debía poner más de mi parte, así como más empeño en mi cuidado físico y en los entrenamientos. Sensei (María Dimitrova) siempre vio el talento que tenía, pero también sabía que yo debía poner más de mi parte. Fue después de mi último campeonato juvenil panamericano, en que todo cambió y debí tomar varias decisiones sobre mi vida. Sacrifiqué un año de mi universidad debido al esfuerzo que conllevaba enfocarme en el deporte, mientras también tenía que trabajar. La duda entre irme y quedarme estaba ahí, pasé por muchas cosas y al final me di cuenta de que valía la pena tomar la decisión de llevar las dos cosas (estudios y deporte)”, indicó la atleta.

Es evidente que la relación con María Dimitrova ha sido una importante y de crecimiento personal y profesional para Velázquez. La atleta indicó que Dimitrova la acogió temprano, aunque en el momento en que se conocieron, estaba entrando con otra persona. Sin embargo, eventualmente María se hizo cargo de la escuela en que Velázquez practicaba, vio que ella tenía talento y gracias a su dedicación y exigencias, la dominicana pudo convertirse en la atleta que es hoy.

La Federación Dominicana de Karate (FEDOKARATE) ha señalado, a través de su presidente, José Luís Ramírez, indicó que Franchel Velázquez es parte del futuro de la disciplina en el país, honor por el que ella agradece y dice no sentir ningún tipo de presión adicional puesta en sus hombros.

“Agradezco mucho la consideración del presidente de la Federación por considerarme como parte del futuro del karate. Recibí mucho apoyo suyo desde mis inicios y por el hecho de siempre estar presente en cada uno de mis pasos, a pesar de que cuando inicié, él no ocupaba el cargo. Esa consideración no me hace sentir presión adicional, porque estoy segura de que ellos no esperan nada más de lo que saben que puedo dar, gracias a mi carrera, a mis entrenamientos y a la forma en que me he comportado en todo momento”.

A pesar de que la atleta dominicana no participará de los próximos Juegos Olímpicos, se mantiene optimista y enfocada en el futuro, en continuar aprendiendo y creciendo dentro de su disciplina y aunque sabe que para 2024, el karate no está dentro de los planes de las olimpiadas, no pierde la fe de que esa decisión puede ser reconsiderada. Franchel Velázquez no tiene en mente el retiro ni detenerse por lo pronto, sino que espera con ansias poder volver a competir y representar a la República Dominicana por todo lo alto.