Ecuador requiere apoyo económico para poder volar

El presidente del Comité Olímpico Ecuatoriano (COE), Augusto Morán, resaltó las opciones de medallas de los atletas de su país en los previstos Juegos Olímpicos de Tokio 2020, pero destacó que la imprevista falta de recursos para el Plan de Alto Rendimiento puede dejar a muchos en tierra.

"Hemos tenido un ciclo olímpico de ensueño, con las mejores calificaciones de la historia del deporte ecuatoriano, que nos hace pensar en grande, pero se está viviendo dificultades por la no transferencia del 50% de los recursos de 2020 para el Plan de Alto Rendimiento", indicó el directivo olímpico.

Morán aseguró que esos retrasos "son un grave problema para el sistema deportivo nacional", que depende en gran medida de las ayudas públicas, precisamente, en los deportes en los que tienen mayores posibilidades de éxito.

Se refería a deportistas de atletismo, boxeo, ciclismo, levantamiento de pesas, entre otras disciplinas.

Una queja, la de Morán, que últimamente han dejado escuchar también algunos de esos atletas.

El Gobierno debe al Plan de Alto Rendimiento, que recoge bajo un mismo paraguas a todos los deportistas de elite de Ecuador, la segunda cuota semestral de 2020, que no fue transferida por los estragos que la pandemia creó en el presupuesto nacional.

El presidente del COE precisó que el valor pendiente asciende a 2,4 millones de dólares.

Para el presente ciclo olímpico, el Gobierno ecuatoriano se había comprometido a disponer en 2020 una inversión total de 12,7 millones de dólares, distribuidos en rubros como eventos deportivos (7 millones), equipos multidisciplinarios (1,8 millones), necesidades (0,44 millones) e incentivos económicos (3,3 millones).

Ecuador ya tiene a doce atletas con clasificación asegurada para Tokio especialmente en atletismo como Alex Quiñónez, en los 200 metros planos; Glenda Morejón, Karla Jaramillo, Brian Pintado y Andrés Chocho en 20 kilómetros marcha.

Chocho también se clasificó en 50 kilómetros marcha y Paola Bonilla, en maratón.

En ciclismo Richard Carapaz, Jefferson Cepeda y Jonathan Caicedo serán la punta de lanza del país andino; en pentatlón moderno, Marcela Cuaspud; y en tiro deportivo, Diana Durango y Marisol Pérez.

Otro buen grupo está a punto de confirmar clasificación y un buen número también tienen muy buenas posibilidades para hacerlo pero necesitan las condiciones adecuadas para dedicarse al deporte.

Por ello, Morán instó a la Secretaría Nacional del Deporte a que haga las gestiones necesarias ante el Ministerio de Finanzas para que esos recursos vayan a los organismos pertinentes, y poder conseguir la clasificación de esos atletas.

Consciente de las dificultades económicas que atraviesa Ecuador debido a la covid-19, Morán destacó que los recursos tienen que llegar para poder atender también las necesidades prioritarias de los atletas a pocos meses de los Juegos Olímpicos.

"Juegos que nos invitan a soñar, no por el hecho de llevar un equipo numeroso, sino más bien, porque ese equipo lo ha venido demostrando a lo largo de algunos años con participaciones gloriosas e inéditas, únicas con las mejores calificaciones de la historia del deporte ecuatoriano", añadió.

Y explicó que los deportistas requieren de una buena preparación y una base científica programada para dar resultados excelentes en Tokio porque el deporte demanda cada vez más y requiere de un nivel técnico muy elevado.

"Considero de vital importancia el apoyo económico del Gobierno nacional para que no se trunquen las aspiraciones de nuestros atletas, que a fin de cuentas son el ejemplo de la juventud para buscar la transformación de la realidad en que vivimos", señaló.

Ecuador ganó su primera medalla en unos Juegos Olímpicos en Atlanta 1996, cuando el marchista Jefferson Pérez obtuvo la de oro en 20 kilómetros.

La segunda, de plata, llegaría doce años después, en Pekín 2008, de la mano del mismo atleta, y desde entonces el país andino ha desarrollado un Plan de Alto Rendimiento que le ha dado incontables éxitos en competiciones internacionales de primer nivel, y cuyo objetivo principal era Tokio 2020, que mantiene la celebración del certamen.

Ante los rumores de cancelación de las justas, el primer ministro de Japón, Yoshihide Suga, insistió el jueves en su idea de celebrar los JJ.OO. previstos para este verano en la capital nipona, a pesar de la gravedad de la situación de la pandemia de la covid-19 en el mundo.

"Estoy decidido a organizar unos Juegos seguros mientras colaboramos estrechamente con el gobierno metropolitano de Tokio, el comité organizador (de 2020) y el COI", dijo Suga, durante su comparecencia en una sesión de la cámara alta del parlamento nipón.

Suga reiteró que los Juegos deben servir "como prueba de la victoria de la humanidad contra la covid-19", el mensaje que las autoridades japonesas vienen enarbolando desde que en marzo pasado se decidió a raíz de la pandemia posponer un año los Juegos, inicialmente previstos para el verano de 2020.