El deporte se vuelve veterano

play
En la nueva división, Tom Brady encontró la competencia que no tenía cuando estaba en los Patriots (2:17)

Pablo Viruega analiza la actualidad de Tom Brady, a quien le esta costando más trabajo brillar en los Buccaneers. (2:17)

En el andar cotidiano solemos escuchar que la edad es solo un número, pero para los deportistas depende de muchas más cosas

Según un estudio publicado por la Organización Mundial de la Salud, en el 2019, la expectativa de vida global creció 5,5 años desde comienzos de este siglo, es decir, de 66.5 a 72 años de edad, y eso se debe a varios factores, el avance de la tecnología aplicada a la medicina, factores genéticos, causas ambientales, y por supuesto, hábitos o estilo de vida.

Si hay un sector de la población mundial que tiene mayor consciencia de ello por una necesidad inherente de durabilidad en mejores condiciones, es el sector del deporte. Todos entendemos que el deporte en nuestras vidas va a traer múltiples beneficios, no solo de salud sino de funciones mentales y estado de ánimo, pero para los deportistas se ha convertido en un desafío al tiempo para seguir engrandeciendo su legado.

Hasta hace unos veinte años, la edad y el aporte físico parecían no llevarse bien, por el contrario, a más edad más propensión a lesiones, menos rendimiento y reflejos. Y nos parecía entendible y natural. Pero los deportistas junto con todo su equipo de trabajo, incluyendo, claro está, a sus entrenadores, entendieron que el deporte de alto rendimiento se convirtió en algo más integral, más que solo un juego, que solo una competencia, que solo un combate, que solo una carrera.

Hoy es una forma de vida. Cómo, cuándo y con qué se alimentan, cuánto duermen, las horas de descanso, las terapias de rehabilitación, tratamientos alternos para conseguir una recuperación muscular, aparatología, el diseño de un plan de trabajo, registros de rendimiento, hábitos saludables dentro y fuera de la zona de trabajo, aun en época de no competencia. Es por eso, que hoy hay una generación de atletas en activo, que rondan los 40 años de edad, y que con su desempeño como veteranos contradicen pronósticos y estadísticas.

Tom Brady, quarterback de la NFL, con 43 años de edad, ha empezado una nueva era en el equipo de los Tampa Bay Buccaneers. Actualmente es uno de los contendientes serios al Super Bowl, título que ya ha ganado en seis ocasiones, todas ellas con su pasado equipo, los New England Patriots. Brady ha compartido en su libro y en diversas entrevistas, que desde hace años optó por tener a un entrenador personal y un estilo de alimentación diferente que le ha hecho sentir mejor, y que basta verlo para comprobar que el padre tiempo ha sido sumamente amable con él.

Roger Federer, con 39 años de edad, 104 títulos en su haber, solo por detrás de Jimmy Connors (109,) en un deporte de gran desgaste en las articulaciones, dominando el ranking ATP desde hace casi veinte años junto a Rafael Nadal y Novak Djokovic, el famoso ‘Big3’. El suizo ha marcado un camino impecable para todos los jóvenes, tanto a nivel de juego como ejemplo reputacional. Duele el solo hecho de pensar en el día en que anuncie su retiro, y reconforta escucharlo decir “cuando te sientes completamente en forma, piensas que puedes jugar para siempre”.

Manny Pacquiao, a punto de cumplir 42 años en este diciembre, y considerando que todo boxeador pone en juego la propia vida al subir al cuadrilátero, toma una distinta dimensión saber que 'Pacman' es el único pugilista en la historia con títulos mundiales en ocho categorías diferentes. Si hay algo que le ha caracterizado en toda su carrera es la disciplina, nunca ha dejado de entrenarse, incluso si no tiene combates programados. Y es que, aun cuando toma meses alejado del ring para cumplir de lleno con sus funciones como senador de Filipinas, mantiene doble sesión de entrenamiento tres veces por semana. Su gran pelea del 2020 ha sido contra el coronavirus en su país. 'Pacman' ha declarado que solo peleará un par de veces más para luego colgar los guantes.

Tiger Woods, 44 años de edad, 82 veces ganador dentro del máximo circuito varonil, con 5 Masters, el hombre que volvió al golf un deporte televisivo en las últimas par de décadas, la historia del fenómeno que se volvió humano a los ojos de todos, que, si todas las vidas tienen subidas y bajadas, las del estadounidense fueron en picos pronunciados. Hay que alejarse de los juicios morales para admirar la resiliencia de un hombre que volvió a reconstruirse armando sus pedazos. Volvió a ponerse en forma, volvió al campo, volvió a lo suyo, volvió a portar la chaqueta verde en 2019.

En estos últimos años hemos visto retirarse a otros grandes como Rafa Márquez a los 39 años en el 2018, mismo año donde decía adiós a las duelas Manu Ginobilli a los 41 años. Este mismo 2020, Vince Carter se despidió a los 43 años luego de 22 temporadas en la NBA.

En el andar cotidiano solemos escuchar que la edad es solo un número de referencia, que en realidad todo depende de cómo te sientas, pero para los deportistas la sustentabilidad depende de muchas más cosas, pues ellos mismos son su propia herramienta de trabajo.

Si avanzó la esperanza de vida en términos generales, sería injusto que se mantuviera el mismo promedio de edad para el retiro que hace veinte años, por ello la durabilidad del humano en condiciones para competir es de reconocerse, aunque los músculos, huesos y reflejos se quejen.