Kieran Read, un nombre que siempre estuvo asociado al éxito

Deja la cancha un octavo que marcó época en el rugby mundial. Su nombre retumbó en cada estadio donde se hizo presente. Kieran Read no fue uno más, estuvo entre los mejores en su puesto. Hizo escuela, le aportó la dinámica y habilidades del octavo moderno y sumado a su impronta de líder conformaron a uno de los grandes jugadores de la época dorada de los All Blacks.

Junto a Jerome Kaino y Richie McCaw conformaron una tercera línea de las más recordadas en la historia del rugby. Es una generación de grandes jugadores que tuvieron su apogeo durante los mundiales de 2011 y 2015 donde se llevaron la copa del mundo. Fue una generación ganadora y ese mismo sello lo imprimió en Crusaders, el equipo que lo vio crecer desde 2007 a 2019 cuando se mudó al rugby de Japón.

Con 35 años Kieran Read dejó de jugar al rugby profesionalmente. Fueron 15 años de carrera y de batallar con la número 8 en su espalda. En 2006 hizo su presentación en Canterbury en la Mitre 10 Cup y al año siguiente ya estaba jugando para Crusaders donde cosechó 4 títulos (2008, 2017, 2018 y 2019) de Súper Rugby hasta el año 2019 cuando decidió ir a probar suerte al Toyota Verblitz japonés.

Con los All Blacks sus números son extraordinarios. Jugó 127 partidos y está tercero en apariciones con la camiseta negra. Marcó 26 tries (solo lo supera McCaw con 27), fue capitán en 52 oportunidades y logró ingresar al selecto club de las 100 victorias con los Al Blacks junto a McCaw, Keven Mealamu, Tony Woodcock y Sam Whitelock, todos fueron sus compañeros en el seleccionado.

En los 11 años con la camiseta kiwi ganó 2 copas del mundo en 2011 y 2015, se alzó de 7 Rugby Championship, tiene la racha de 19 victorias consecutivas como capitán de los All Blacks de 2012 a 2016 y en 2013 fue elegido Jugador del Año por World Rugby. La carrera internacional de Kieran Read llegó a su fin en el triunfo 40-17 sobre Gales en el partido por el bronce de la Copa Mundial de Rugby 2019. Ese día anunció que dejaba de ser el capitán y jugador de los All Blacks.

Tenía ofertas para ir al rugby europeo pero priorizó su familia. La menor cantidad de partidos de la liga japonesa ante los abultados calendarios de Francia e Inglaterra terminaron por inclinar la balanza para ir a despedir sus últimas pinceladas de rugby al Toyota Verblitz. El rugby lo va a extrañar, un All Blacks más de la generación dorada que deja la ovalada. Con su impronta, con su sello, con todo los que después de 15 años significa Keran Read.