BELO HORIZONTE -- El año fue sensacional para el nuevo Nº1 del mundo de origen brasileño. Marcelo Melo, líder en dobles junto con el croata Ivan Dodig, igualó lo hecho en 2000 por Gustavo Kuerten, aunque Guga cerró aquel calendario como el mejor en singles. Esa comparación, en su país, fue tomando forma en los últimos meses y ahora, además, fue nominado a mejor deportista de Brasil en 2015.
"Conocí a Guga cuando era muy joven. Yo solía pegar algunas bolas con él para ayudarlo a recuperarse de una cirugía en la cadera", recuerda Melo, de 32 años. Este especialista en dobles, oriundo de Belo Horizonte, siempre idolatró al de Florianópolis, quien ganó tres títulos individuales de Roland Garros.
Precisamente, esta temporada fue el Abierto de Francia el primer Grand Slam que obtuvo Melo. En dupla con Dodig, el brasileño se dio el mayor gusto de su carrera deportiva en la arcilla de París, donde brilló Kuerten. "Es muy difícil para mí igualar lo que hizo Guga Kuerten, en las mismas proporciones, pero espero acercarme", contó Melo.
Este año, el brasileño logró romper la tremenda hegemonía de los hermanos Bob y Mike Bryan. A los gemelos estadounidenses los venció la dupla de Melo y Dodig en la final parisina y además el brasileño se convirtió en el primer jugador fuera de los Bryan en alcanzar la cima del ranking de dobles desde 2012.
“Llevó al tenis al centro de atención por primera vez desde Kuerten, retirado en 2008", resume por estos días la prensa brasileña. Y Melo disfruta con orgullo la chance de pelear por el sitio al mejor atleta de su país en este año.
Amante de la lectura, Melo elige biografías de deportistas famosos en su andar por el circuito mundial de la ATP. “He leído muchas veces sobre Michael Jordan. Cuando tenía la bola en los últimos segundos del juego, pensaba ‘esta es la oportunidad que quería’. Y yo siempre creo que esta es mi oportunidad”, expresó el de Belo Horizonte, quien este año logró seis de sus 19 títulos en pareja.
Melo y Dodig perdieron la final de Wimbledon 2013 y la de las Finales ATP 2014, con lo justo, contra los Bryan. Fueron dos momentos duros, que le generaron mucha sed de revancha. “El año pasado, cuando regresé a Brasil, le dije a Daniel, mi hermano y entrenador: 'No quiero pasar por el casi. Necesitamos encontrar la manera de superar ese ‘casi’ y vencerlos”.
Conocido como Jiraba, por su altura, Melo tuvo el desquite soñado en Roland Garros. Fue el 'click' que necesitaba y, después de ese gran golpe, todo fue en ascenso para él. Por eso, disfruta este presente y se ilusiona mucho con el gran reto de 2016 en mente, el de obtener el oro en los Juegos Olímpicos de Río en pareja con Bruno Soares. Y allí, como otras veces, contará con el aliento invalorable de Kuerten, sin dudas.
