Nadal ayer, hoy y siempre; también bancó a Messi

No es necesario estar cerca del retiro para hacer un balance. De su carrera, de su vida, de sus vínculos, de sus emociones. Rafael Nadal, reciente ganador de su título número 13 en Roland Garros, no puede programar el futuro: "no sé lo que nos deparará la vida". Y por eso disfruta vivir el momento.

"Sí tengo claro que, cuando llegué, lo sentiré, lo sabré, me daré cuenta, probablemente en que ya no sentiré esa pasión que me mueve para ir a entrenar cada mañana, esos objetivos de mejora continuada que uno precisa para seguir siendo competitivo con el paso del tiempo…cuando eso ocurra, será el momento de decir lo dejo y empezar a hacer cosas que son tan o más importantes que el tenis, desde luego", aseguró en una entrevista con El Periódico de Barcelona.

¿Dejar de ganar sería un motivo para retirarse? "Ganar, perder, forma parte del deporte. Ganar es una energía positiva que te ayuda a seguir, eso es indudable", continuó. Sin embargo, esa competitividad no saca del eje a Nadal en lo que respecta a las relaciones humanas y por ello prefiere dejar más huella en las personas que en los libros de historia: "Siempre digo que me gustaría que se me recordase como buena gente, mucho más que como campeón o cualquier otra cosa. Porque, al final, las victorias, los títulos, son momentos de felicidad, de euforia, de adrenalina, de éxito, pero todo eso es pasajero y eso lo he tenido muy claro siempre".

En ese hilo de pensamientos, un número uno no se olvidó de otro número uno. Y Lionel Messi no dejó de estar en la cima de su propio ranking: "El fútbol, como todo en este momento, ha perdido un poquito de interés. Todos tenemos un rival tremendo, que es este virus, que ha trastocado nuestra vida pero ¿Messi en declive? ¡qué dice! Aún no está como acostumbra a estar, tal vez ha tenido épocas mejores, pero sigue siendo el mejor jugador del mundo".