Peyton Manning probablemente termine su carrera con más de 600 pases para touchdown y con todos los reconocimientos posibles en la NFL, pero quizás el más grande de ellos es que sus propios compañeros de equipo, al momento de hacerle la pregunta, todos contestan que la mejor arma en el arsenal de Manning es su habilidad de convertirlos en mejores jugadores.
Uno de los primeros en hacer ese análisis es Demaryius Thomas, quien el día en el cual Manning rompió la marca de Brett Favre, fue enfático en indicar que Manning "es el mejor jugador en la historia de la NFL porque su prioridad es buscar la forma para que su equipo gane".
Estadísticamente hablando, el punto que Thomas trae es fácil de probar. Antes de que Manning llegara a los Denver Broncos, Thomas había jugado en 21 partidos bajo dos quarterbacks distintos – Kyle Orton y Tim Tebow – y había logrado amasar 834 yardas.
En los 38 partidos que ha jugado con Manning al frente de la ofensiva, Thomas tiene 3,526 yardas en pases atrapados.
Emmanuel Sanders es otro ala abierta que dice abiertamente que su éxito se debe en gran parte a la ética de trabajo que Manning trae al equipo. Durante los entrenamientos de verano, Sanders, quien jugó para los Pittsburgh Steelers, dijo públicamente que Manning era un mejor quarterback que Ben Roethlisberger por su preparación y el hecho de que emana liderato al resto de la ofensiva.
"Uno no quiere hacer algo mal", dijo Sanders en una entrevista reciente. "Así que todas las noches yo voy a mi casa y estudio todo de nuevo para no decepcionar al '18'. Todos sabemos que no tiene muchos años más en su carrera y que se quiere con por lo menos un campeonato de Super Bowl más y yo no quiero ser esa persona que impida que eso suceda".
Tras la victoria de los Broncos sobre los San Diego Chargers, Manning tiene a su haber 513 pases para touchdown, un porcentaje de recepciones de por vida de 65.7%, un anillo de Super Bowl, cinco premios al Jugador Más Valioso y un rating de por vida de 97.7 – números que sin duda lo convertirán en un candidato unánime al Salón de la Fama cuando culmine su carrera.
Sin embargo, es el récord de éxito de los equipos con los cuales ha jugado lo que es más impresionante.
Tras su exitosa carrera colegial en la Universidad de Tennessee, Manning fue la primera selección del sorteo de jugadores de 1998 por los Indianapolis Colts y aunque tuvo un sólido año de novato, los Colts tuvieron marca de 3-13. Tras dos años de reconstrucción y con el desarrollo de Manning, los Colts llegaron a la postemporada en el 2003 con una improbable marca de 10-6 y con victorias sobre unos Eagles, en aquel momento liderado por Donovan McNabb.
De ahí en adelante, Manning, con un elenco de reparto que incluía a Marvin Harrison, Dallas Clark, Reggie Wayne, Brandon Stokley y Joseph Addai, convirtió a los Colts en eternos contendores que los llevó a su primer título de Super Bowl en el 2006 y a un segundo Super Bowl en el 2009 en donde cayeron ante los New Orleans Saints de Drew Brees.
La era de Manning con los Colts culminó tras la temporada de 2011, pero no sin antes haber dejado una huella profunda en la cultura del club.
Pero fuera de sus estadísticas y sus logros dentro del terreno de juego, son quizás las acciones de Manning lo que lo han convertido en una leyenda.
Jim Caldwell, hoy el entrenador en jefe de los Detroit Lions, fue el coach de quarterbacks con los Colts y la persona a quien Manning le da todo el crédito por convertirlo en un mariscal elite. Previo a la llegada de Caldwell a los Colts en el 2002, Manning nunca había tirado menos de 15 intercepciones en una temporada. Desde entonces, Manning ha lanzado más de 15 en solo dos ocasiones – 16 en el 2009 y 17 en el 2010.
Caldwell había heredado el puesto de entrenador en jefe de los Colts en el 2009 para llevar al equipo al Super Bowl, pero en el 2011, cuando Manning se perdió la temporada por una lesión en el cuello, los Colts terminaron con marca de 2-14 y Caldwell fue despedido.
A principios del 2014, los Lions comenzaron su búsqueda de un entrenador en jefe y el gerente general de los Lions, Martin Mayhew, recibió una llamada de Manning, sin haberlo pedido, endosando a Caldwell para el puesto que hoy ocupa.
Tony Dungy, quien dirigió a los Colts a ese Super Bowl en el 2006, quizás tiene la mejor descripción de Manning y su afán por ser el mejor.
"Peyton Manning es un jugador cuyo fuego interno está detrás de convertir a todo el que está a su alrededor en el mejor jugador posible", dijo Dungy en una entrevista con USA Today. "Para mí esa es la mejor manera de describir a Peyton Manning".
"En uno de mis últimos años en Indianapolis, seleccionamos a un ala abierta en draft llamado Anthony González. Debido a que las reglas impiden a los novatos participar en entrenamientos pretemporada hasta que sus escuelas tengan sus graduaciones, Anthony no podía venir a entrenar con nosotros hasta junio. Así que perdió mucho tiempo.
"Pero Peyton manejaba dos veces a la semana a Columbus – cerca de tres horas cada ruta – para entrenar con Anthony y prepararlo para que fuera uno de nuestros receptores. Mucha gente no sabe que él hizo eso, pero ese es el tipo de tenacidad que tiene. Ese es Peyton Manning", finalizó relatando Dungy.
