PHOENIX -- Esto no es un simulacro. No están bromeando. Los Minnesota Vikings de verdad quieren a Adrian Peterson de vuelta en su equipo en el 2015. Con la idea que tienen a su mejor equipo en una década, no permitirán que una estrella en conflicto, o su agente cada vez más hablador, desalojen su posición.
Los Vikings tienen casi toda la ventaja en este duelo; Peterson está bajo contrato hasta el 2017, y la amenaza de boicot no tiene mucho sentido debido a su ausencia de 15 partidos la temporada pasada. La única herramienta que tiene el agente Ben Dogra es hacer un espectáculo público, una estrategia que continuó esta semana cuando dijo que no creía que fuera el mejor interés de Peterson jugar en Minnesota. Sin embargo después de hablar con varias personas involucradas con la situación en las reuniones de propietarios de la NFL, parece claro que los Vikings están preparados para esperar un asalto público.
"La conclusión es que nos ha representado dentro y fuera del campo, y nos estamos preparando para la temporada del 2015", declaró el copropietario y presidente del equipo Mark Wilf. "Esperamos que se integre a sus compañeros y sea parte de lo que sentimos será una gran temporada. Esa es nuestra opinión y nuestra sensación como dueños".
El gerente general Rick Spielman intentó reunirse con Dogra esta semana. Ese tipo de acercamiento es para hacer las paces, no para arreglar un canje. Dogra rechazó la solicitud. Antes de la declaración de Dogra, Spielman indicó: "Adrian es un miembro de nuestro equipo. Está bajo contrato. Estamos enfocados en la temporada del 2015 y esperamos que Adrian sea parte de eso. Nuestro objetivo es estar listos para la temporada con Adrian".
"Sería justo señalar que hace dos años, Spielman realizó comentarios similares sobre el receptor abierto Percy Harvin, hasta que lo canjearon a los Seattle Seahawks en la víspera de la agencia libre. En este caso, sin embargo, los comentarios públicos cuidadosamente realizados por los Vikings no están diseñados para elevar el valor de canje de Peterson, sino para enviar un mensaje. A falta de una expresión mejor, están sentados sobre él. Un verdadero conflicto requiere el disgusto de ambas partes, este episodio es sólo una mezcla de Peterson y su círculo creado en medio de una situación particular.
Piensen en ello desde la perspectiva de los Vikings. La franquicia se ha perdido los playoffs en siete de las 10 temporadas de Wilf como propietario, incluyendo cuatro de las últimas cinco. Los directivos del equipo están ansiosos por ver resultados de sus selecciones del draft que incluyen a siete jugadores de primera ronda en los últimos tres años. Spielman está en su tercer año como gerente general y el décimo como figura principal en cuanto a manejo de personal. El entrenador en jefe Mike Zimmer está entrando a su segunda campaña. En esta liga, el reloj siempre está avanzando.
Imaginen a Peterson en una ofensiva de Norv Turner con Teddy Bridgewater, Mike Wallace y Cordarrelle Patterson. Tiene potencial de playoffs. Por el otro lado, un corredor prometedor novato no ofrece nada sino otra temporada de esperanza para una franquicia que está preparada para algo más que eso.
"Como propietarios, estamos muy emocionados por la temporada del 2015", sentenció Wilf. "Probablemente tan emocionados como hemos estado con cualquier equipo desde que compramos la franquicia [en el 2005]".
A principios de este mes, Peterson viajó a New Jersey para visitar al propietario del equipo. Wilf confirmó que estuvo en la reunión pero no reveló detalles. Así que está claro que la familia Wilf no siente ninguna preocupación por lo que Peterson podría haber expresado.
"He dicho lo que he dicho sobre Adrian, y le hemos expresado a Adrian cómo nos sentimos", refirió Wilf.
Esto no quiere decir que los Vikings rechazarán todas las ofertas de canje. Tendría que ser el tipo de acuerdo que cambie a una franquicia que describió el analista de ESPN, Bill Polian, durante el programa "NFL Live": dos selecciones de primera ronda. Pero hay que decir, es poco probable para un corredor de 30 años de edad que enfrentaría duras sanciones de la NFL por cualquier error fuera del campo.
Hace mucho que los Vikings perdonaron a Peterson por aceptar su culpabilidad por causar lesiones a su hijo. "Cumplió su suspensión", indicó Spielman. "Ha pasado por el sistema judicial. En algún momento, hay que seguir adelante".
Ahora, la franquicia quiere una respuesta a su paciencia. Los Vikings están seguros en su posición, dudan sobre la tolerancia de Peterson a perderse más tiempo y están convencidos que, al final, volvería en lugar de perderse su salario base de 12.75 millones de dólares. No es una trampa. A veces, la verdad es demasiado obvia para ignorarla.
