Caixinha, un DT apegado a sus ideales, sin dejar de ser realista

MÉXICO -- Pedro Caixinha nació en 1970 en Beja, una ciudad de la región de Alentejo, al sur de Portugal, ahí donde las personas son muy tranquilas, donde el clima es muy caluroso en el verano, donde se acostumbra a hacer la siesta y luego regresar al trabajo".

"Casi todas las personas se conocen; son personas muy parecidas a las de Torreón, donde dicen: 'Mi casa es tu casa'. Es una zona verde, no tan turística, aunque últimamente va más gente porque se hacen vinos muy buenos". Así explica sus orígenes el técnico del Santos.

El otrora portero del equipo Portimonense -hoy de la Segunda División- relata que durante su época de estudiantes y maestro universitario de la Metodología de Entrenamiento de Futbol siempre tuvo la inquietud de emigrar y contactar con otras culturas, otras mentalidades, otra manera de ver el futbol, y lo hizo en ambos casos.

Hace casi nueve años, como auxiliar dejó por vez primera su país para trabajar en las Selecciones Nacionales de Arabia Saudita; luego laboró en el club árabe Ali Al; y desde hace dos años dirige a los laguneros.

-¿Usted es realista o idealista?

"Soy las dos cosas. Fui muy apegado a mis ideales, tenía rangos muy cerrados y decía de aquí no salgo con mis ideas me voy hasta la muerte, sigo con mis ideas, las tengo casa vez más claras, pero soy un poquito más flexible en relación a ellas. Es diferente aplica mis ideales en Arabia Saudita que en México; no cambian, pero sí la forma de aplicarlos. Mis principios, mis valores se mantienen inalterables; cambia la forma de hacer las cosas; eso se llama experiencia, saber vivir para progresar. Soy muy realista porque me gusta analizar profundamente las cosas".

FORCADO TODA LA VIDA
"En los toros se dice: 'Una vez forcado, forcado toda la vida'. Lo de los toros lo viví como un hobby; salió del seno familiar, de lo que se siente en mi región Alentejo", afirma.

Cuenta que "12 años maravillosos" pasó en este ambiente "y me enseñó mucho sobre lo que es la amistad. En este mundo se tienen pocos amigos y en los toros se siente lo que es verdaderamente la amistad, sin intereses, sin doble agenda. En los toros aprendí a buscar la perfección. Ser forjado es un entretenimiento, pero muy en serio porque cuando saltas al ruedo pones tu vida en peligro".
Cuando su responsabilidad creció por tener familia y el futbol se convirtió en un trabajo más demandante dejó de practicar esta profesión, pues tiene claro que cuando "dependes del cuerpo como principal herramienta de trabajo tienes que cerrar el ciclo. Me gusta estar en una finca con toros, en un tentadero, en una corrida; lo llevo en la sangre".

CRECIÓ CON MUCHA LIBERTAD
Es hijo de Joao y María Antonieta. "Mi papá tenía 23 años y mi mamá 18 cuando yo nací. Por su juventud tuvieron una apertura muy grande hacia mí y mi hermana Telma. La pasamos muy bien, con mucha libertad para crecer. Los tiempos eran distintos. Se me permitía salir al colegio a las 8 de la mañana y regresar a las 8 de la noche. Tuve total libertad para hacer mi vida en una ciudad chica, segura, en la que toda la gente se conoce. Eso me ha hecho bien para yo mismo saber lo que es la vida. Crecí con una formación familiar, pero también con libertad", recalca.

-¿A quién se parece más usted?

"Soy una mezcla. Tengo un poco de la personalidad, el carácter y la agresividad de mi papá; pero tengo mucho de la ternura, la calma y la paciencia de mi mamá".

-¿Qué es lo bueno y lo malo de Caixinha?

"Lo bueno y lo malo son lo mismo. Son la ambición y la determinación, lo que pongo en mi trabajo; me generan expectativas que cuando no son logradas me llevan a quedar un poquito enojado o desilusionado por no haber logrado las cosas. La intensidad con que hago o quiero vivir las cosas son mi parte buena y al mismo tiempo mi parte mala. Muchas veces se convierte en una obsesión".

QUINCE AÑOS DE MATRIMONIO

El timonel del Santos está casado con Anabela desde hace 15 años, y tienen dos hijos: Rodrigo, de 13 años, y Mariana, de 10. "Son dos hijos maravillosos y una mujer maravillosa y espectacular que siempre me ha apoyado en todo lo que es mi vida. Cuando nos casamos no teníamos este tipo de vida y siempre hemos estado juntos, en las buenas y en las malas. A donde voy ellos están conmigo".

LE PIDE AL NIÑO DIOS UN TÍTULO DE LIGA

Sin embargo, la Navidad y el Año Nuevo los pasará con sus auxiliares, ya que la familia se encuentra en Portugal. Dice que buscará pasar estas fiestas lo mejor posible, pues le gustan mucho. Dice que en México se celebra más festivamente, lo mismo que cuando festejan a la Virgen de Guadalupe, "y me gusta".

También le agrada el pavo y el bacalao, "que son muy tradicionales en mi país. Es una temperatura de mucha paz, mucho amor y mucha unión, y me encanta".

-¿Qué regalo de Navidad desea?

"Ya ganamos el título de la Copa MX, aunque no se valorar mucho en México. Uno trabaja con el propósito de ser campeón de liga. Llegué al Santos con esa determinación y convicción. No se puede volver una obsesión, pero trabajando día tras día quizá le puedo pedir al Niño Dios un título de liga en México".

UNA ANÉCDOTA CON FERGUSON

-¿Qué piensa del dicho: 'Mejor solo que mal acompañado?

"Es buenísimo, muy interesante –y se ríe-. Lo coloco en la organización de un cuerpo técnico. Me tocó pasar tres semanas maravillosos en el Manchester United cuando estaba aún Alex Ferguson y le pregunté eso mismo: usted que ya está aquí desde hace 22 años y siempre cambia el cuerpo técnico, y me dijo: 'Lo que busco primero es que haya una gran relación de fidelidad; si son fieles para mí es espectacular'. O quiero esa fidelidad, pero también un espíritu de misión y competencia; si no, prefiero estar solo que mal acompañado".