Mauro Camoranesi ve como víctimas a los jugadores naturalizados en México

"Tigre el último año hizo un gran campeonato" Imago 7

MÉXICO -- El jugador naturalizado solo es una víctima de las federaciones, además de que el futbolista en esta condición los hay en todo el mundo, advierte Mauro Camoranesi, quien se ha desempeñado en países como Italia, con cuya camiseta nacional fue campeón del mundo, Alemania, Chile y su natal Argentina.

"Esto a mí me tocó en México, me tocó en Argentina, me tocó en Chile, cuando estuve 20 días; me tocó en Italia, me tocó verlo en España, me tocó verlo en Alemania. El tema del jugador extranjero es una discusión que existe en todo el mundo, no solamente en México y el jugador, absolutamente creo que no es responsable directo de nada, porque en definitiva son leyes y las leyes no las hacen los jugadores". Sostuvo que "este tipo de preguntas no son ni para el entrenador ni para el jugador, sino directamente para aquellos que votan y deciden este tipo, digamos, de ventaja para el extranjero o desventaja para el jugador nacional".

Cree que "el jugador, independientemente de qué lugar venga o dónde haya nacido, se adapta, y cada federación saca ventaja o desventaja de las leyes. Yo difiero de los que dicen que siempre el extranjero le saca un lugar (a un mexicano), porque si hay un jugador que realmente es bueno, sea mexicano, italiano, argentino o francés, va a tener su 'chance' de jugar en Primera División. Yo no creo que los visores de los clubes sean tan necios de dejar (en el camino) a un jugador bueno". Justamente, Mauro Camoranesi defendió la camiseta de la Selección de Italia como jugador naturalizado, pero se resistió a relacionar una cosa con la otra y se limitó a mencionar que su pasada incorporación a la "azurri", que terminó adjudicándose el Mundial de 2006, "fue una experiencia excelente desde todos los puntos de vista, tanto el deportivo como el humano. También por el sentimiento de defender esa camiseta, para mi fue muy grato y muy bueno y creo que fue recíproco. Fue motivo de orgullo, sabiendo que no nací en ese lugar y que de todos modos el entrenador (Marcello Lippi) se fijó en mi", dijo.

NO LO UTILIZÓ COMO TRAMPOLÍN

Al hablar sobre su experiencia en el Ascenso MX, donde al mando de Coras Tepic está debutando como director técnico, señaló que en esta Liga se encontró "con una buena técnica, una buena organización, pero la calidad la hacen los jugadores".

Aseguró que no aceptó dirigir a la escuadra nayarita para dar el salto a corto, o a mediano plazo, a la Primera División, sino porque esta oferta llevaba inherentes muchas cosas positivas "como era poder tener un equipo que puede competir, tener muchos jugadores jóvenes y que el club solamente tiene seis meses en Liga de Ascenso.

Esto me permite crecer a la par del equipo. Creo que también el hecho de haber jugado tres años en el futbol mexicano me iba a dar una perspectiva general de lo que era el futbol".

--¿Te ves dirigiendo pronto en el máximo circuito?

"No lo pensé, la verdad que no lo pensé. Ahora más que nada estoy enfocado en lo que es mi realidad y en demostrarme a mi mismo que puedo, que esto es lo que quiero hacer para mi futuro".

No dudó ante la pregunta sobre si el futbol es su pasión: "Sí, sí, absolutamente sí". Además, aseguró que no le interesa desempeñar un puesto directivo en este deporte: "No, mi esencia es estar en el terreno de juego, los demás son cargos administrativos y a mi lo que me interesa es estar en trabajo de cancha".

SU "OTRO" GRAN AMOR

Le comentamos a cerca de su personalidad seria, poco afecta al relajo. Así lo visualizábamos en su época con Cruz Azul, del 98 al 2000. En algún medio de prensa se dijo una vez que Mauro equilibraba el talento con el carácter, lo cual puede interpretarse de varias maneras:

"Uno tiene diferentes momentos en la vida, no se comporta igual a los 20 años, ni a los 30, ni a los 40. Uno va cambiando, pero esta es otra carrera y para mí es empezar de cero en otro trabajo". Afirmó que cuando se es jugador, "uno le dedica dos horas al entrenamiento y después al cuidado personal y ahora como entrenador es lo mismo: uno le dedica dos horas al entrenamiento y después tienes todo el día para pensar en la organización y en las problemáticas que tienen 25 jugadores".

Su esposa Karina y sus hijos, son lo más grande que le ha pasado en la vida, pues "estoy casado desde siempre con la misma mujer, mi primera mujer, mi primera novia, mi primera en todo y tengo cinco hijos. Mi hija más chica tiene un año y medio y ya con eso terminamos (de procrear)".

HIZO EL PAPEL QUE SE ESPERABA

--¿Y desde otra perspectiva, cómo ve Camoranesi la situación que vive Cruz Azul, al cual los hinchas rivales han llegado a vestir de "quinceañera" por los años que lleva sin conseguir un título?

"Es un poco el folklore que vive el futbol, pero no es la realidad del club, que es competitivo, siempre está luchando en los primeros lugares y siempre aporta jugadores a la Selección Nacional. Todo lo que se dice sobre el equipo sirve para la crítica, para poder hablar de algo, pero hoy por hoy Cruz Azul es uno de los clubes más importantes de México y lo va a seguir siendo".

Afirmó que "Cruz Azul va a tener 'chance' de ganar en algún momento el título. La verdad que lo deseo de corazón, porque su gente siempre hace todo para poder regalarle al club un campeonato".

El timonel de Coras fue muy honesto al hacer alusión a la reciente participación de la escuadra cementera en el Mundial de Clubes: "Lo vi bien, creo que hizo el papel que tenía que hacer". Dijo que "la prensa desconocía completamente la capacidad de los campeones de Asia o de Oceanía.

"Cuando se es campeón de un continente merece todo el respeto; uno no va al Mundial de Clubes y gana porque tiene que ganar, gana si demuestra que es mejor que el otro, pero en definitiva yo sabía que iba a ser todo muy parejo", expuso.

Estableció que "sólo en México se pensaba que Cruz Azul iba a ir a ganar fácil; a ese nivel sí hay diferencia de calidad de jugadores, pero no a nivel colectivo", finalizó.