Algo que deben cambiar cada uno de los 30 equipos de MLB

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¿Qué pasa con los Red Sox? (2:07)

La presión en Boston ha aumentado ante la falta de resultados. (2:07)

Las primeras seis semanas de la temporada expusieron problemas en todos los clubes. Esto es lo que debe corregirse.


A seis semanas de iniciada la temporada 2026 de MLB, las narrativas que dominarán el verano ya están tomando forma. Pero aún no hemos llegado a ese punto.

Todavía queda mucho tiempo para que los equipos logren corregir el rumbo tras un comienzo titubeante, o bien para que validen un arranque prometedor.

Cualesquiera que hayan sido sus expectativas al iniciar la campaña -e independientemente de sus resultados iniciales-, existe al menos un aspecto que cada equipo puede mejorar. Al hacer un balance del panorama actual y de cómo este ha evolucionado desde nuestra última revisión el mes pasado, nos centraremos en estas cuestiones identificando un elemento que debe cambiar en cada uno de los 30 equipos.


1. Los Angeles Dodgers

Promedio de victorias: 101.0 (Último seguimiento de acciones: 101.9, 1ro)
En los playoffs: 98.8% (Último: 97.7%)
Campeones: 25.5% (Último: 27.6%)

Una cosa que debe cambiar: Inconsistencia del bullpen

En la mayoría de los aspectos, las métricas iniciales de los Dodgers dibujan el panorama de otra potencia más en Los Ángeles. Ciertamente, la ofensiva ha estado tibia últimamente, y dado que los Dodgers cuentan con el grupo de jugadores de posición de mayor edad en el béisbol, esto invita a la cautela. Pero si es que hay algo que deba preocupar a los Dodgers, es el cuerpo de relevistas, que se enfrenta a varios meses sin su pilar fundamental, Edwin Díaz. Tanner Scott y Alex Vesia han estado magníficos; sin embargo, más allá de ellos dos, el desempeño del bullpen -que se sitúa en la media de la liga- ha sido irregular. Esto ha contribuido a un inicio lento en los partidos cerrados (con marca de 6-9 en encuentros definidos por una o dos carreras) y a una discrepancia de 12 victorias entre el ritmo actual de triunfos de los Dodgers (99) y el ritmo proyectado según el teorema de Pitágoras (113). Por supuesto, 99 victorias es una cifra excelente, por lo que resulta difícil alarmarse en exceso ante cualquier problema actual que aqueje a los Dodgers.


2. New York Yankees

Promedio de victorias: 100.2 (Último: 89.3, 6to)
En los playoffs: 99.0% (Último: 69.7%)
Campeones: 24.1% (Último: 7.0%)

Una cosa que debe cambiar: Huecos en el cuadro interior

Últimamente, los Yankees han estado encendidos tanto a la ofensiva como a la defensiva. Ya resulta difícil recordar aquella racha de 3-8, ocurrida no hace mucho tiempo, que los hizo parecer vulnerables. Las cosas han dado un giro tan radical desde aquel bache que, en cierto modo, tenemos que esforzarnos para encontrar algún motivo de preocupación; aunque no demasiado, ya que el rendimiento de nivel de reemplazo de Jazz Chisholm Jr. y la irregularidad en el pelotón de la tercera base sugieren que hay un amplio margen de mejora. La situación de Chisholm es, probablemente, solo cuestión de tener paciencia ante un inicio lento, pero es un caso al que conviene seguir de cerca. En la tercera base, Amed Rosario -quien conforma la parte minoritaria del pelotón- ha bateado bien, pero presenta métricas defensivas deficientes. Ryan McMahon, el titular frente a la mayoría de los lanzadores diestros, se sitúa por debajo del nivel de reemplazo y registra un OPS+ de 78 desde que se unió a los Yankees la temporada pasada. Nueva York dispone de recursos a los que recurrir, incluido el campocorto Anthony Volpe -recientemente enviado a las Ligas Menores-, siempre y cuando logre recuperar su ritmo de juego en Scranton/Wilkes-Barre mientras completa su regreso tras una lesión. Otro jugador al que vale la pena seguir es el prospecto de 20 años George Lombard Jr., quien fue ascendido recientemente a Triple-A. El tiempo juega a favor de los Yankees a la hora de observar cómo termina de definirse la configuración del cuadro interior, dado que José Caballero ha estado jugando a un nivel de All-Star en el campocorto y, en la primera base, Ben Rice ha rendido a un nivel digno de MVP.


3. Atlanta Braves

Promedio de victorias: 97.2 (Último: 89.8, 4to)
En los playoffs: 96.1% (Último: 71.6%)
Campeones: 13.0% (Último: 5.5%)

Una cosa que debe cambiar: Suerte con las lesiones

Esperábamos que el talento de los Braves volviera a imponerse esta temporada; sin embargo, parte de ese cálculo se basaba en la premisa de que, tras la plaga de lesiones del año pasado, el equipo gozaría de una mejor salud física. Pero lo cierto es que esa suerte no ha cambiado realmente. Y, sin embargo, Atlanta se ha erigido desde el principio como una fuerza imparable, asumiendo su lugar como el principal rival de los Dodgers. Los Braves han ofrecido actuaciones de élite en todas las facetas del juego. Matt Olson ha sido, posiblemente, el mejor jugador de la Liga Nacional en lo que va de temporada, y Drake Baldwin se ha convertido en una auténtica máquina de producir carreras. Chris Sale ha sido, simplemente, Chris Sale. No obstante, tarde o temprano los Braves necesitarán recuperar la plenitud de su plantilla; y al hablar de "tarde o temprano", nos referimos ya al mes de octubre, pues Atlanta amenaza con distanciarse irremediablemente del resto de los equipos de la División Este de la Liga Nacional. Los Braves disponen de tiempo suficiente durante el verano para lograr que Spencer Strider, Ronald Acuña Jr., Raisel Iglesias y otros jugadores recuperen la salud y vuelvan a rendir a tope. Todo apunta a que será una gran temporada en el condado de Cobb.


4. Chicago Cubs

Promedio de victorias: 93.7 (Último: 88.6, 8vo)
En los playoffs: 89.7% (Último: 68.0%)
Campeones: 7.2% (Último: 4.8%)

Una cosa que debe cambiar: Escasa profundidad en el pitcheo

Los Cubs han estado tan encendidos como cualquier otro equipo; sin embargo, su actual racha ganadora se ha inclinado marcadamente a favor de un grupo de jugadores de posición que atraviesan un momento excepcional. Esta elección de palabras es deliberada, pues los bateadores de los Cubs no solo han estado haciendo estallar el marcador, sino que también están desplegando una defensa de élite y generando un impacto significativo en las bases. El cuerpo de lanzadores ha rendido lo suficiente, en combinación con los bateadores, como para acumular victorias; no obstante, la situación ha supuesto un auténtico acto de malabarismo para el mánager Craig Counsell, especialmente en lo que respecta al bullpen. Las lesiones han representado un verdadero quebradero de cabeza -tal como ha sucedido con tantos otros equipos- y, si bien los Cubs pueden albergar la esperanza de recuperar a algunos de sus lanzadores lesionados en algún momento, es probable que deban buscar refuerzos fuera de la organización, particularmente para el bullpen. No obstante, aún es demasiado pronto para realizar traspasos de gran impacto, por lo que Chicago tendrá que seguir arreglándoselas con lo que tiene durante un tiempo. Si los bateadores mantienen el ritmo arrollador que han mostrado hasta ahora, ese camino resultará mucho más sencillo de transitar.


5. Tampa Bay Rays

Promedio de victorias: 87.9 (Último: 79.4, 20mo)
En los playoffs: 73.1% (Último: 23.3%)
Campeones: 3.1% (Último: 0.7%)

Una cosa que debe cambiar: Desempeño de Cedric Mullins

Esta temporada ha supuesto un regreso a su mejor nivel para los Rays. Han estado ganando al más puro estilo de los Rays: con aportaciones productivas de todos los rincones de la plantilla, gran parte de ellas provenientes de jugadores que podrían pasar más que desapercibidos para el aficionado promedio de la MLB. Un punto débil ha sido el jardín central, posición en la que Tampa Bay ocupa el último lugar en bWAR, con un rendimiento colectivo muy por debajo del nivel de reemplazo. Este problema se debe casi por completo a Mullins. El veterano exjugador de los Orioles ha sufrido un desplome total desde que Baltimore lo traspasó a los Mets la temporada pasada. La situación ha empeorado aún más con los Rays, ya que el OPS+ de Mullins (16) es insostenible para un jugador titular. Con un xWOBA situado en el primer percentil, hay poco en esa cifra que parezca ser producto de la casualidad. Los Rays han tenido un comienzo excelente, pero a medida que se adentran en la lucha por los playoffs, necesitan obtener un mayor rendimiento en el jardín central, ya sea de la mano de Mullins o de cualquier otro jugador.


6. Seattle Mariners

Promedio de victorias: 85.8 (Último: 89.6, 5to)
En los playoffs: 65.9% (Último: 71.6%)
Campeones: 4.6% (Último 7.4%)

Una cosa que debe cambiar: Las aperturas de Luis Castillo

Tras un comienzo inquietantemente lento, el desempeño de los bateadores de los Mariners ha ido mejorando; por ello, nuestra preocupación en este punto se centra exclusivamente en Castillo, el abridor mejor pagado de Seattle. Castillo ha sido un desastre, registrando apenas una apertura de calidad en siete salidas y un ERA+ de 64. Sencillamente, ya no logra hacer abanicar a tantos bateadores como solía hacerlo y, cuando permite el contacto, este resulta ser de tipo fuerte en casi la mitad de las ocasiones. El rendimiento general de la rotación de Seattle ha sido más sólido que de élite, a pesar del despunte de Emerson Hancock. Para convertirse en la unidad de élite que creíamos que la rotación de los Mariners podía llegar a ser, Castillo debe enderezar el rumbo.


7. Detroit Tigers

Promedio de victorias: 85.5 (Último: 88.6, 7mo)
En los playoffs: 64.7% (Último: 69.7%)
Campeones: 3.4% (Último: 6.2%)

Una cosa que debe cambiar: El medidor de pánico de Detroit

Hay que admitir que este pronóstico implica que todos los vinculados a los Tigers -así como aquellos que los apoyan- contengan colectivamente la respiración. No conoceremos el alcance de la lesión de Tarik Skubal hasta que se someta a una cirugía para extraer los cuerpos libres de su codo. Si se cumple el escenario más favorable -y Skubal regresa al montículo en dos o tres meses, recuperando gran parte de su nivel habitual-, Detroit podrá arreglárselas para salir adelante. Por un lado, si bien la División Central de la Liga Americana es competitiva, es poco probable que algún equipo se distancie irremediablemente de los Tigers en la carrera divisional. Y si Detroit logra colarse en los playoffs con Skubal ya de regreso, todas las aspiraciones que los Tigers tenían en la pretemporada seguirán intactas. Las cifras aquí presentadas reflejan una especie de estimación intermedia -a medio camino entre el optimismo y la cautela-, pero parten de la premisa de que Skubal estará presente en los playoffs. Aun así, el simple hecho de llegar a la postemporada se ha vuelto, evidentemente, más difícil; las probabilidades de los Tigers de lograrlo cayeron cerca de un 11 % tras conocerse la noticia sobre Skubal. Y esas probabilidades podrían descender aún más a partir de ahora, especialmente si el pronóstico de Skubal empeora.


8. San Diego Padres

Promedio de victorias: 85.4 (Último: 82.9, 16to)
En los playoffs: 53.3% (Último: 37.3%)
Campeones: 1.8% (Último: 1.0%)

Una cosa que debe cambiar: Cuerpo de lanzadores desequilibrado en la parte alta

Los Padres han tenido un desempeño irregular hasta el momento, y su sólido récord general encierra cierto espejismo, dado su balance de 9-3 en partidos definidos por una o dos carreras. Parte de ese mérito corresponde al sublime Mason Miller, pero precisamente ahí radica la cuestión. San Diego ha recibido una labor superlativa por su parte desde el fondo del bullpen, sumada a la de Randy Vasquez y Michael King en la cima de la rotación. En realidad, los Padres no podrían pedir más de lo que han obtenido de este trío; sin embargo, el resultado colectivo en cuanto a prevención de carreras los sitúa apenas en la mitad de la tabla. Ya sospechábamos que el cuerpo de lanzadores de San Diego cargaba todo su peso en la élite, pero esta dependencia excesiva en la cúspide no puede prolongarse indefinidamente.


9. Pittsburgh Pirates

Promedio de victorias: 84.9 (Último: 81.3, 19no)
En los playoffs: 50.9% (Último: 31.9%)
Campeones: 1.8% (Último: 1.0%)

Una cosa que debe cambiar: El bate de Marcell Ozuna

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Los Pirates han jugado bien. Esperábamos que su ofensiva mejorara debido al trabajo realizado por Pittsburgh durante la temporada baja, y así ha sido. Sin embargo, esto ha sucedido a pesar de Ozuna, y no gracias a él. Con su bateador designado registrando un OPS+ de 52, los Pirates poseen el peor bWAR colectivo en la posición de BD de todo el béisbol, situándose muy por debajo del promedio de la liga. Una cosa es que esto ocurra cuando se rota a los jugadores en dicho rol; pero los Pirates son un equipo que cuenta con un BD titular indiscutible en la figura de Ozuna. Todo es negativo: su tasa de ponches se encuentra en el peor nivel de su carrera y su tasa de batazos sólidos está por debajo del promedio de la MLB. Ozuna tiene 35 años y sus números experimentaron un descenso el año pasado en Atlanta. Es posible que los Pirates simplemente lo hayan adquirido en el momento inoportuno. Si esto se hace evidente, Pittsburgh deberá estar preparado para cambiar de rumbo -y hacerlo con rapidez-, pues un equipo con aspiraciones al título no puede permitirse tener un BD titular que no batee.


10. Texas Rangers

Promedio de victorias: 83.9 (Último: 83.0, 15to)
En los playoffs: 53.3% (Último: 39.3%)
Campeones: 2.3% (Último: 1.9%)

Una cosa que debe cambiar: La ofensiva reestructurada se asemeja a la del año pasado

El comienzo de los Rangers ha sido irregular. Aunque la División Oeste de la Liga Americana sigue siendo sumamente asequible para todos los equipos de la división -a excepción de los Angels-, Texas se ha mantenido en la pelea gracias, en gran medida, a una actuación reveladora de su bullpen que tal vez no resulte sostenible. No obstante, es probable que Texas pueda esperar un mejor desempeño colectivo de su rotación de abridores de ahora en adelante, por lo que el cuerpo de lanzadores no debería representar un problema. La ofensiva, que fue reestructurada y ajustada para ganar algo más de diversidad, aún no ha logrado acoplarse del todo. En términos generales, las estadísticas de los Rangers guardan un gran parecido con las de 2025 y, si acaso, el equipo de Texas ha dependido un poco más del batazo largo para anotar carreras que hace un año. Los puntos débiles más evidentes son dos jugadores titulares cuyo rendimiento se sitúa por debajo del nivel de reemplazo: Josh Smith (segunda base) y Joc Pederson (bateador designado). Pederson está, básicamente, replicando sus números de 2025, lo cual constituye un problema mayúsculo. Sin embargo, mejorar la posición de bateador designado podría representar también una gran oportunidad para los Rangers. Smith acaba de ser incluido en la lista de lesionados, lo que abre la puerta a Justin Foscue, un jugador de cuadro recién ascendido que destaca principalmente por su capacidad ofensiva.


11. Philadelphia Phillies

Promedio de victorias: 83.8 (Último: 90.3, 3ro)
En los playoffs: 45.9% (Último: 73.9%)
Campeones: 1.9% (Último: 5.9%)

Una cosa que debe cambiar: Producción de jugadores locales

Las cosas han repuntado ligeramente bajo la dirección del mánager interino Don Mattingly, pero a los Phillies todavía les queda un largo camino por recorrer. El calendario a corto plazo es asequible en cuanto al calibre de los rivales; sin embargo, para que Filadelfia pueda sacar provecho de ello, necesita obtener una mayor producción desde más posiciones en la alineación. Ciertamente, las estrellas del equipo no han cumplido con las proyecciones, pero los verdaderos puntos débiles de la alineación han sido los bateadores formados en la propia organización de los Phillies, especialmente Alec Bohm, Bryson Stott y el novato Justin Crawford. El veloz Crawford ha tenido dificultades en la defensa, pero se ha mantenido lo suficientemente firme en el plato como para permitir que Filadelfia centre su atención en las otras posiciones. El OPS+ de Bohm (23) es comparable al de un lanzador en la era previa a la regla del bateador designado (BD), y no ha conectado ningún jonrón desde el Día Inaugural. Por su parte, Stott ha mostrado un exceso de agresividad y ha experimentado una caída en su tasa de batazos de línea. Los Phillies carecen de profundidad en su plantilla y, aun si sus estrellas logran recuperar el nivel esperado -algo que tal vez ya esté ocurriendo-, el equipo no puede permitirse tener tantas fisuras en su alineación.


12. Milwaukee Brewers

Promedio de victorias: 83.2 (Último: 83.2, 14to)
En los playoffs: 39.7% (Último: 41.1%)
Campeones: 1.3% (Último: 1.5%)

Una cosa que debe cambiar: Falta de jonrones

Los Brewers han construido su equipo en torno al atleticismo, y esa cualidad sigue dando sus frutos en forma de una excelente defensa colectiva y unas cifras de bases robadas de élite. Sin embargo, este es un equipo que se quedó a un paso de la Serie Mundial en 2025. Para dar ese paso definitivo -y vencer a los Dodgers-, los Brewers necesitan conectar más jonrones. Antes del partido del martes en San Luis, Milwaukee sumaba cuatro jonrones en lo que va de temporada jugando fuera del American Family Field. ¡Cuatro! Recuperar la salud de Christian Yelich y Jackson Chourio sin duda ayudará en este aspecto, pero eso es solo el comienzo. Si se suman los jonrones conectados por los campocortos, los antesalistas, los jardineros izquierdos y los jardineros centrales de Milwaukee, el resultado se puede expresar con un solo dedo índice. Así es: Garrett Mitchell conectó un jonrón jugando como jardinero central, y eso es todo. Un solo jonrón entre cuatro posiciones.


13. Athletics Athletics

Promedio de victorias: 82.9 (Último: 78.9, 21ro)
En los playoffs: 46.8% (Último: 21.0%)
Campeones: 1.7% (Último: 0.5%)

Una cosa que debe cambiar: Pilares ofensivos en dificultades

¡Oye! Los Athletics están en el primer lugar, así que, ¿de qué podrían quejarse? El pitcheo se ha situado, más o menos, en la mitad de la tabla, y eso es algo bueno, ya que cualquier esperanza de que los Athletics lucharan por un puesto en los playoffs dependía de su joven y dinámica ofensiva. Los bateadores también han tenido un buen desempeño, pero lo han logrado sin recibir mucha ayuda por parte de Lawrence Butler o Brent Rooker. Rooker ha tenido problemas con las lesiones, pero ya está de regreso en la alineación, así que tal vez esté listo para despegar. El caso de Butler es más difícil de descifrar: ha registrado un OPS+ de apenas 52 y no ha logrado batear en absoluto contra los lanzadores zurdos. Es posible que no resulte ser aquel jugador con un OPS+ de 131 que vimos en 2024, durante su temporada de revelación a los 23 años. Sin embargo, los A's necesitan algo más que esto. Si lo consiguen, esta podría convertirse en una de las mejores ofensivas de la Liga Americana.


14. Cincinnati Reds

Promedio de victorias: 82.4 (Último: 78.4, 22do)
En los playoffs: 35.4% (Último: 20.2%)
Campeones: 0.7% (Último: 0.4%)

Una cosa que debe cambiar: Falta de hits

A medida que el récord de los Reds en partidos cerrados comienza a sufrir una regresión, obtenemos una imagen más clara de un equipo de rendimiento medio que presenta carencias que debe subsanar si desea mantenerse en la contienda por los playoffs de la Liga Nacional. Sin duda, ha habido destellos de brillantez. Los Reds cuentan con candidatos legítimos -y tempranos- en la disputa por todos los galardones: Elly De La Cruz (MVP), Sal Stewart (Novato del Año), Chase Burns (Cy Young) y Terry Francona (Mánager del Año). Sin embargo, esta plantilla dista mucho de ser perfecta. El asunto de los "hits" es algo más que una frase ingeniosa; es la cruda realidad de un promedio de bateo colectivo de .218. Los Reds no están diseñados para ser un equipo de alto contacto o de promedios elevados, pero la situación no puede mantenerse en este nivel de extremismo. Cincinnati acumula ya 14 partidos en los que ha anotado dos carreras o menos, a pesar de jugar en un estadio local que suele favorecer la producción de carreras.


15. Cleveland Guardians

Promedio de victorias: 82.4 (Último: 77.7, 24to)
En los playoffs: 44.1% (Último: 18.9%)
Campeones: 1.3% (Último: 0.4%)

Una cosa que debe cambiar: Temporadas bajas de bateadores titulares

Resulta difícil imaginar dónde estarían los Guardians de no ser por sus dos principales candidatos al premio de Novato del Año de la Liga Americana: el jardinero Chase DeLauter y el abridor Parker Messick. Su ofensiva -tan sólida en aspectos secundarios del juego- cuenta con demasiados titulares que, simplemente, no están produciendo suficientes imparables. El ejemplo más claro de esta situación es el maestro del contacto, Steven Kwan. Kwan sigue haciendo contacto con la bola, pero tanto su velocidad de salida como sus tasas de batazos fuertes se han desplomado, lo que lo deja con un promedio de bateo de .211 y apenas dos bases robadas. Sin embargo, la responsabilidad no recae únicamente en Kwan. Bo Naylor registra un OPS+ de 7; Kyle Manzardo batea para .202 con solo dos jonrones; e incluso José Ramírez batea apenas para .212, aunque realiza tantas acciones positivas que su valor global se mantiene sólido. Cleveland no puede permitirse ser un equipo tan fácil de enfrentar para los lanzadores rivales, especialmente dado que el desempeño de su bullpen -que ha servido como pilar fundamental de sus equipos con aspiraciones de postemporada durante las dos últimas campañas- parece haber sufrido un retroceso.


16. Toronto Blue Jays

Promedio de victorias: 81.3 (Último: 88.5, 9no)
En los playoffs: 38.9% (Último: 65.7%)
Campeones: 1.4% (Último: 6.0%)

Una cosa que debe cambiar: Falta de daños

La dinámica ofensiva de Toronto del año pasado se impulsó mediante la combinación de una alta tasa de contacto con la capacidad de causar daño a través de dicho contacto. Hasta el momento, los Blue Jays solo están cumpliendo con la mitad de esa ecuación. Toronto registra, con gran diferencia, la tasa de ponches colectiva más baja; por lo tanto, el contacto ha estado presente. Sin embargo, los Blue Jays ocupan apenas el 26.º puesto tanto en velocidad de salida promedio como en OPS sobre las bolas puestas en juego. Vladimir Guerrero Jr. constituye el ejemplo perfecto de esta situación: ha recibido bases por bolas casi con la misma frecuencia con la que ha sido ponchado, y su promedio de bateo de .328 se sitúa entre los líderes de la Liga Americana. No obstante, su porcentaje de slugging es de apenas .427, y su cifra de potencia aislada (.099) representa menos de la mitad de su promedio de por vida. El contacto es excelente; pero fue el contacto de alta calidad lo que llevó a los Jays del año pasado a la Serie Mundial.


17. Arizona Diamondbacks

Promedio de victorias: 81.2 (Último: 81.3, 18vo)
En los playoffs: 28.3% (Último: 30.0%)
Campeones: 0.5% (Último: 0.7%)

Una cosa que debe cambiar: Producción del cuadro interior central

Los Diamondbacks del año pasado exhibieron una ofensiva de alto octanaje que se mantuvo prolífica incluso después de que una serie de traspasos realizados durante la temporada enviaran fuera del equipo a Eugenio Suárez y Josh Naylor. Una de las razones principales de ello fue la producción ofensiva de élite de la dupla de intermedios de Arizona, conformada por Ketel Marte y Geraldo Perdomo, quienes se combinaron para batear .283/.383/.487, con un total de 48 jonrones. En lo que va de esta temporada, ambos han tenido un arranque lento, registrando una línea combinada de .232/.313/.388 y siete jonrones. Como era de esperar, tras haberse situado en el sexto lugar en carreras anotadas la temporada pasada, Arizona ha caído al 13.º puesto en 2026. Ildemaro Vargas no puede hacerlo todo solo.


18. St. Louis Cardinals

Promedio de victorias: 80.7 (Último: 69.7, 26to)
En los playoffs: 26.0% (Último: 4.0%)
Campeones: 0.3% (Último: 0.0%)

Una cosa que debe cambiar: ¿Nuestras expectativas?

El signo de interrogación es necesario porque aún no estoy del todo listo para dar mi visto bueno a la ofensiva de los Redbirds. Pero sí que me intriga. Para ser claros: el pitcheo de St. Louis necesita mejorar mucho -especialmente el bullpen- si los Cardinals pretenden mantener su elevada posición en la tabla durante este inicio de temporada. Sin embargo, la segunda ofensiva más joven de la MLB ocupa el sexto lugar en OPS+ en este arranque, y ha resultado realmente entretenido verla jugar. Jordan Walker se ha convertido en el bateador que imaginábamos que podría llegar a ser hace un par de años, y JJ Wetherholt ha cumplido con todas las expectativas generadas. Quizás apostar por la juventud era, después de todo, justo lo que los Cardinals necesitaban.


19. Kansas City Royals

Promedio de victorias: 80.4 (Último: 82.8, 17mo)
En los playoffs: 34.1% (Último: 39.8%)
Campeones: 1.1% (Último: 1.5%)

Una cosa que debe cambiar: Desempeño en la segunda base

Durante un tiempo, la temporada de los Royals pendió al borde de un temprano olvido. Sin embargo, la situación ha experimentado una marcada mejoría en las últimas dos semanas, y este repunte se ha extendido a la mayoría de las áreas de la plantilla. Una excepción ha sido la segunda base. Al principio, Jonathan India cargó con el peso del equipo en esa posición, pero se lesionó y ahora se perderá el resto de la temporada. Últimamente, se ha optado por un sistema de rotación entre Michael Massey y Nick Loftin. Loftin, quien juega ante lanzadores zurdos, ha tenido un desempeño superior al de su compañero. Massey, por su parte, registra ahora un OPS+ de 64 y un bWAR de -0.2 -cifras muy alejadas de su sólido rendimiento en 2024-; además, en lo que va de temporada, ha recibido seis veces más ponches que bases por bolas. Los Royals deberían mantenerse en la pelea por el título de la División Central de la Liga Americana; no obstante, cualquier mejora marginal que logren incorporar resultará crucial. Si Massey no logra levantar su nivel, esta sería un área específica en la que Kansas City debería centrar su atención.


20. Baltimore Orioles

Promedio de victorias: 79.1 (Último: 86.2, 11no)
En los playoffs: 25.4% (Último: 53.9%)
Campeones: 0.8% (Último: 3.5%)

Una cosa que debe cambiar: Falta de prevención de carreras

Me esfuerzo por ser lo más específico posible con la mayoría de los equipos; sin embargo, en el caso de los Orioles, el panorama general de su cuerpo de lanzadores ha alcanzado proporciones de crisis. Según mi sistema de seguimiento de la temperatura de los equipos -el cual mantiene valores diferenciados para el bateo y el pitcheo-, los lanzadores de Baltimore constituyen la unidad más fría de todas las Grandes Ligas, en cualquiera de las dos facetas del juego. Y con una lista de lesionados que no deja de crecer, es probable que la situación empeore aún más. Si establecemos unos puntos de referencia arbitrarios, el desplome de Baltimore en materia de prevención de carreras comenzó con una victoria de 9-7 el pasado 13 de abril. Incluyendo aquel encuentro, los Orioles han registrado desde entonces una efectividad colectiva de 5.87, lo que los sitúa en el 29.º puesto de la liga. Tanto la rotación abridora como el bullpen ocupan el 29.º lugar durante dicho periodo.


21. New York Mets

Promedio de victorias: 78.4 (Último: 91.6, 2do)
En los playoffs: 19.2% (Último: 78.4%)
Campeones: 0.5% (Último: 7.7%)

Una cosa que debe cambiar: Las dificultades de los recién llegados

Los problemas de los Mets han sido tan generalizados que resulta ingrato señalar a alguien en particular. Pero, vaya, las incorporaciones realizadas durante la temporada baja para la alineación titular han tenido un comienzo combinado brutal. Si se fusionara a Luis Robert Jr., Bo Bichette, Jorge Polanco y Marcus Semien en un solo jugador, su línea estadística combinada sería de .217/.277/.300 a lo largo de 449 apariciones al plato, con seis jonrones y 37 carreras impulsadas. Robert y Polanco han terminado en la lista de lesionados -algo nada sorprendente, dados sus historiales de tiempo de juego-, y es posible que Semien simplemente haya dejado de ser un bateador por encima del promedio. Por lo tanto, recae una enorme presión sobre Bichette para que entre en racha y ayude a la ofensiva a comenzar a salir, poco a poco, de una caída libre colectiva que ha visto cómo las probabilidades de los Mets de llegar a los playoffs se reducen hasta situarse en el terreno de lo improbable; y eso que apenas estamos en la primera semana de mayo.


22. Boston Red Sox

Promedio de victorias: 78.2 (Último: 87.3, 10mo)
En los playoffs: 22.2% (Último: 59.5%)
Campeones: 0.7% (Último: 4.9%)

Una cosa que debe cambiar: Falta de un referente ofensivo

Al igual que los Mets, los problemas de Boston son generalizados. La rotación ha quedado devastada por las lesiones y el bullpen se ha visto mermado. La defensa del equipo ha sido, tal vez, la mejor de las Grandes Ligas; sin embargo, los jugadores responsables de ello han bateado tan poco en conjunto que esto apenas tiene relevancia. Sencillamente, Boston no ha hecho nada particularmente bien en el aspecto ofensivo. Los Red Sox se sitúan en el promedio de la liga en cuanto a ponches, pero ocupan el 27.º puesto en promedio secundario y el 25.º en potencia aislada. Lo único que queda es el promedio de bateo, y en este rubro los Red Sox se encuentran incluso por debajo del promedio, a pesar de tener una tasa de contacto regular. Algo -o alguien- necesita dotar a esta ofensiva de algún tipo de identidad. Todo parece indicar que Roman Anthony sería el candidato idóneo para lograrlo.


23. Houston Astros

Promedio de victorias: 77.1 (Último: 84.3, 12do)
En los playoffs: 16.7% (Último: 45.5%)
Campeones: 0.3% (Último: 2.1%)

Una cosa que debe cambiar: El peor pitcheo de las Grandes Ligas

La efectividad colectiva de los Astros -la peor de toda la MLB- lo dice todo. La rotación ha sido desastrosa y el bullpen, aún peor. Se han producido muchísimas lesiones, incluso si se compara con el panorama actual de la MLB, donde ningún lanzador está exento de riesgos. Sin embargo, Houston se había forjado la reputación de ser capaz de hallar soluciones de pitcheo, incluso en situaciones en las que estas no parecían evidentes. Sencillamente, eso no ha sucedido esta temporada. El regreso de Hunter Brown y Josh Hader acabará siendo de gran ayuda; no obstante, los Astros necesitan ganar algunos partidos de aquí a entonces para que dicho regreso realmente marque la diferencia.


24. Minnesota Twins

Promedio de victorias: 76.4 (Último: 77.9, 23ro)
En los playoffs: 14.9% (Último: 19.4%)
Campeones: 0.3% (Último: 0.5%)

Una cosa que debe cambiar: La miseria del bullpen

Los Twins tuvieron un comienzo sólido, pero ese impulso ha mermado en las últimas dos semanas. En el momento de escribir esto, desconocemos el alcance del problema en el codo de Joe Ryan; de ser malas las noticias, esto dejaría en el limbo muchas cuestiones en torno al equipo de los Twins. Además, resulta imposible señalar a alguien en el bullpen de Minnesota -situado en el puesto 29 de las Grandes Ligas en efectividad (ERA)- que esté lanzando particularmente bien. Kody Funderburk ostenta una deslumbrante efectividad de 2.03, pero se trata de un espejismo, ya que ha otorgado más bases por bolas de los ponches que ha propinado. Los Twins son un equipo joven y, probablemente, se encuentren en plena reconstrucción, especialmente si Ryan queda fuera de acción. Sin embargo, un bullpen lamentable puede convertir el verano en una temporada interminable.


25. San Francisco Giants

Promedio de victorias: 75.9 (Último: 83.4, 13ro)
En los playoffs: 9.3% (Último: 40.5%)
Campeones: 0.1% (Último: 1.3%)

Una cosa que debe cambiar: No hacer nada en la ofensiva

He aquí otro problema en la ofensiva. Los Giants no batean para un promedio alto a pesar de tener tasas de contacto superiores al promedio, y ocupan el último lugar en las Grandes Ligas en bases por bolas, jonrones y bases robadas. ¿Cómo es posible? Casey Schmitt es el líder de jonrones del equipo con cinco, y ningún otro jugador suma más de tres. Luis Arráez -quien está teniendo una temporada sólida, aunque difícilmente alguien lo confundiría con Vince Coleman- lidera al equipo con cuatro bases robadas; nadie más tiene más de dos. En serio, ¿cómo es posible? Así que sí: hagan algo en la ofensiva. Lo que sea.


26. Miami Marlins

Promedio de victorias: 75.0 (Último: 71.9, 25to)
En los playoffs: 7.4% (Último: 5.4%)
Campeones: 0.1% (Último: 0.0%)

Una cosa que debe cambiar: Jóvenes bateadores fríos

Los Marlins se han mantenido rondando el umbral de la respetabilidad; sin embargo, de no ser por el lento arranque de un trío de sus bateadores fundamentales, la situación podría ser realmente emocionante en este momento. Las lesiones frenaron a Kyle Stowers al inicio de la temporada, pero ya lleva un par de semanas de regreso y es hora de que recupere la potencia de su bate. Además, a sus 28 años, ya no es precisamente un jugador tan joven. Agustín Ramírez fue enviado a las Ligas Menores; ahora necesita reencontrarse con su juego en Triple-A y prepararse para asumir aún más tiempo de juego en la primera base y como bateador designado (1B/BD), especialmente si Joe Mack -un prospecto que destaca principalmente por su defensa- tiene un buen desempeño en su primera incursión en las Grandes Ligas. Por último, es posible que Owen Caissie necesite realizar algunos ajustes técnicos. Tras un par de momentos prometedores al principio, su temporada se ha convertido en un festival de ponches: 45 abanicadas en vano frente a tan solo seis bases por bolas. Dejando a un lado las remotas posibilidades de competir por el título, los Marlins necesitan lograr que todos estos bateadores -relativamente jóvenes- retomen el rumbo correcto.


27. Los Angeles Angels

Promedio de victorias: 64.5 (Último: 68.4, 27mo)
En los playoffs: 0.5% (Último: 2.3%)
Campeones: 0.0% (Último: 0.0%)

Una cosa que debe cambiar: La dirección de trabajo de Mike Trout

Lo siento, aficionados de los Angels -especialmente ustedes, los incondicionales que desean más que nada ver a Trout retirarse como un jugador de un solo equipo-. No siento más que empatía por ese sentimiento. Pero mientras los Angels se hunden una vez más en el olvido, estamos presenciando la mejor versión de Trout que hemos visto en años. Goza de buena salud (toquemos madera), domina la zona de strike y batea con una potencia demoledora cada vez que encuentra una bola propicia para conectar con fuerza. Corre bien y, aunque probablemente todavía no debería estar jugando en el jardín central, resulta aceptable si el hacerlo está permitiendo que afloren todas estas otras virtudes. Un cambio de aires es un asunto que compete estrictamente a Trout y a los Angels; si él desea quedarse, que así sea. Pero, sinceramente, me encantaría ver a esta versión rejuvenecida de Trout inmersa en la lucha por la postemporada y disputando los playoffs.


28. Chicago White Sox

Promedio de victorias: 63.2 (Último: 61.3, 28vo)
En los playoffs: 0.3% (Último: 0.4%)
Campeones: 0.0% (Último: 0.0%)

Una cosa que debe cambiar: Los resultados de Luisangel Acuna al bate

El panorama de los White Sox ha cambiado mucho más en el mundo real de lo que lo ha hecho en mi sistema y en los mercados de apuestas. Pero cuando los sistemas fallan, suele deberse a la irrupción de un equipo joven, tal como lo es, a todas luces, este conjunto. Los White Sox poseen una identidad ofensiva en ciernes, centrada en un enfoque basado en los 'tres resultados verdaderos' (three-true-outcomes) y liderada por Munetaka Murakami y Colson Montgomery; una identidad que se fortalecerá una vez que Kyle Teel regrese de su lesión. Esta ofensiva, que ha mostrado mejoría, se ha visto lastrada por la falta de producción en los jardines, y Acuña se encuentra justo en el centro de esa problemática -y no solo por ser quien más tiempo ha acumulado en el jardín central-. Sencillamente, no se ha mostrado competitivo en el plato; con demasiada frecuencia pone la bola en juego mediante rodados golpeados con escasa fuerza y en las primeras instancias del conteo, como si su único objetivo fuera evitar el ponche. Las opciones de Chicago no dejan de mejorar; por consiguiente, si Acuña no logra aportar más con el bate, su futuro apunta a convertirse en un jugador utility.


29. Washington Nationals

Promedio de victorias: 62.3 (Último: 58.4, 29no)
En los playoffs: 0.1% (Último: 0.1%)
Campeones: 0.0% (Último: 0.0%)

Una cosa que debe cambiar: Una rotación abismal

Puede parecer extraño decirlo tratándose del equipo número 29 en el orden jerárquico, pero este ha sido un comienzo alentador para los Nationals, particularmente porque se encuentran en la primera temporada bajo el mando de una nueva cúpula directiva. La rotación es, en efecto, pésima y constituye la razón principal por la que los Nationals lideran la Liga Nacional en carreras permitidas. Sin embargo, la ofensiva ha resultado sorprendentemente productiva y el bullpen -conformado por una sucesión de relevistas que el aficionado promedio sería incapaz de identificar en una alineación- ha mostrado una clara tendencia al alza. Incluso dentro de la rotación, se han registrado aspectos positivos gracias a la incorporación de la temporada baja, Foster Griffin, y al eterno prospecto Cade Cavalli. Aún queda mucho trabajo por hacer, pero da la sensación de que, en este momento, los Nationals están haciendo las cosas de la manera correcta.


30. Colorado Rockies

Promedio de victorias: 56.3 (Último: 54.3, 30mo)
En los playoffs: 0.0% (Último: 0.0%)
Campeones: 0.0% (Último: 0.0%)

Una cosa que debe cambiar: La trayectoria de Ezequiel Tovar

Nada podría ser peor que la temporada pasada, pero los Rockies se han convertido en un equipo notablemente mejorado. Las mejoras mostradas por los lanzadores Chase Dollander y Antonio Senzatela, por sí solas, han validado el enfoque inicial de la nueva gerencia. Ahora, los Rockies necesitan averiguar qué sucede con Tovar, quien -hace no mucho tiempo- representaba el mayor motivo de optimismo para Colorado. Tovar ha experimentado un temprano declive tanto en su disciplina en el plato como en la calidad de su contacto, al punto que su OPS+ ha caído a 40. En el aspecto defensivo, sus métricas basadas en Statcast también han sufrido un retroceso. Tovar cuenta con apenas 24 años de edad, por lo que lograr que retome la trayectoria en la que parecía encaminado hace apenas un par de años constituye una prioridad absoluta para el nuevo mando.