Felipe Alou llega a los 91 años esperando su llamada al Salón de la Fama

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¡A lo profundo! Rafael Devers abre la pizarra en el Dodger Stadium (0:24)

El dominicano Rafael Devers conectó su tercer jonrón en los últimos cinco partidos, luego de haber pegado apenas dos en sus anteriores 36 encuentros. (0:24)

El legendario exjugador y exdirigente tiene las credenciales para alcanzar la inmortalidad, a pesar de no haber recibido suficiente apoyo por parte de los votantes.

Felipe Alou, uno de los nombres más importantes en la historia del béisbol dominicano en las Grandes Ligas, llega a su aniversario número 91 fuera del Salón de la Fama de Cooperstown.

Alou es, probablemente, una de las figuras latinas de mayor relevancia en el béisbol profesional de los Estados Unidos, no solo por lo hecho con el bate y la pelota, sino también por lo logrado junto a la hoy desaparecida franquicia de los Montreal Expos, a quienes llevó a tener el mejor récord de las Grandes Ligas antes de la huelga de 1994 que terminó con la temporada. De igual forma, dirigió a los San Francisco Giants desde 2003 en adelante.

La realidad es que el perfil de Alou, quien apareció por primera vez en la boleta de Cooperstown en 1980 y salió ese mismo año luego de recibir apenas seis votos (1%), debió recibir un mayor reconocimiento por parte de los Comités de Era del Salón de la Fama, tomando en cuenta la totalidad de su carrera.

Alou forma parte de un exclusivo grupo de apenas tres hombres con al menos 2,000 hits, 200 jonrones y 1,000 victorias como dirigente. Los otros dos son Joe Torre y Frank Robinson, ambos miembros del Salón de la Fama.

Como mánager, Alou dirigió a los Expos y a los Giants durante 14 temporadas, acumulando récord de 1,033 victorias y 1,021 derrotas, además de ganar el premio de Dirigente del Año en 1994. Como jugador, registró un bWAR de 42.3, con 2,101 hits, 206 jonrones, promedio de bateo de .286 y OPS de .761 entre 1958 y 1974, donde también fue elegido tres veces como All-Star.

Una vez retirado como jugador, a los 39 años, Alou comenzó a trabajar directamente en las ligas menores y no fue hasta los 57 años cuando recibió su primera oportunidad como dirigente en MLB. En el proceso, dirigió 1,636 juegos en liga menor, todo esto sin contar los aportes que realizó en la pelota invernal, los cuales no son tomados en cuenta en las votaciones, pero que reflejan directamente el valor que tuvo el dominicano en el desarrollo e internacionalización del deporte.

Cabe destacar que Felipe Alou fue el primer dominicano que se estableció como jugador titular en las Grandes Ligas, así como también fue el primer pelotero de posición, por la República Dominicana, en ser seleccionado al Juego de Estrellas (1962) y adicionalmente, fue el primer dominicano en convertirse en mánager en Grandes Ligas.

Para Alou, la oportunidad de entrar al Salón de la Fama podría llegar tan pronto como a finales de 2026, dependiendo de si es incluido en la votación del Comité de la Era Contemporánea del Béisbol, que abarca desde 1980 hasta la actualidad. También podría tener otra oportunidad en 2027, a través del Comité de la Era Clásica del Béisbol, dependiendo de cuál faceta de su carrera sea tomada en consideración.

Sin importar las circunstancias, no quedan dudas de que Felipe Alou merece un espacio en la inmortalidad por sus aportes al béisbol, algo que eventualmente debería ser reconocido por los votantes de Cooperstown.