La noche en la cual el béisbol se detuvo para rendir homenaje a Jackie Robinson

Hace veinte años, un partido de béisbol se detuvo en el tiempo. Y en el brillante césped verde del Shea Stadium, en la mitad del quinto episodio, tres personas caminaron hacia el terreno.

Una de ellas era Rachel Robinson, la viuda del gran Jackie Robinson. Otra, el comisionado de las Grandes Ligas, Bud Selig. ¿La tercera? Nada menos que el Presidente de los Estados Unidos, William Jefferson Clinton.

Harían algo sin precedentes: retirar un número, el 42 de Jackie Robinson, en todo un deporte. Harían su parte a fin de asegurarse que el poder del debut de Robinson en las Grandes Ligas, 50 años antes de esa fecha, seguiría resonando a través de la historia.

Esta es la historia de esa noche, del 15 de abril de 1997 (y sus secuelas) a través de los ojos de los hombres y mujeres que lo vivieron.

EL RAYO

BUD SELIG (Comisionado de MLB por 22 años, ahora comisionado emérito, haciendo su sorprendente anuncio a la multitud esa noche): Major League Baseball toma el paso sin precedentes de retirar el uniforme con el No. 42 en perpetuidad... El No. 42 pertenece a Jackie Robinson para todos los tiempos.

LEN COLEMAN (entonces Presidente de la Liga Nacional, luego chairman de la Fundación Jackie Robinson durante 18 años): Estuve a cargo de preparar las festividades del día 15, y me costaba pensar que podíamos hacer para capturar ese momento... que sería algo totalmente distinto, que separaría a Jackie de cualquier otro pelotero y que sea digno del significado de sus logros. Manejaba en la Garden State Parkway y fue como si me golpeara un rayo: "Retirar su número en todo el béisbol". Lo pensé mientras manejaba, y dije, "Eso es. Voy a ir con Bud y le diré: 'Retiremos su número'".

SELIG: Sabes, siempre hay algo de presión para (retirar) números. Y hay que ser muy cuidadosos, y lo digo muy en serio. Pero con respecto a este número en particular, para mí, no tuve duda alguna. Lo hecho por Jackie Robinson fue realmente especial, y tenía gran atractivo para mí.... En el curso (universitario) que enseño, el cual es el "Béisbol en la Historia Norteamericana, desde 1945 hasta el presente", empiezo con Jackie Robinson. Es mi primera clase cada septiembre. Realmente creo (que su primer partido) fue el momento más poderoso e importante en la historia del béisbol.

COLEMAN: Cuando Bud accedió retirar el número, muy pocos de nosotros sabíamos al respecto. En esta ocasión, sí pudimos guardar el secreto. En ese entonces, los secretos en el béisbol duraban dos segundos. Este, sin embargo, se pudo mantener.

SHARON ROBINSON (Hija de Jackie, ahora consultora educativa de MLB y gerente del programa Breaking Barriers: In Sports, In Life): Len nos llamó primero y nos dio un adelanto que esto iba a ocurrir, con muy pocos días de anterioridad. Mi mamá y yo pensábamos: "¿Es esto bueno? ¿Es esto malo? ¿Qué pasará con Mo Vaughn? ¿Que pasará con todos los jugadores que en esos momentos vestían el número 42? Algunos lo usaban en homenaje a mi papá... Por eso, cuando salían al terreno, recuerdo que aguantaba mi respiración, porque estábamos ansiosos por la forma en la cual tomarían el retiro del número 42. No estábamos seguros de la forma en la cual los aficionados lo tomarían. Cuando Bud lo anunció, saltaron de sus asientos. No lo podíamos creer. Los aficionados saltaron de sus asientos, se pusieron de pie y aplaudieron. Supimos entonces que era la decisión correcta.

SELIG (a la multitud esa noche): A través de su larga historia, Major League Baseball ha operado bajo la noción que ninguna persona es más grande que este deporte... Ninguno aparte de Jackie Robinson.

CLAIRE SMITH

(quien cubrió la ceremonia para The New York Times): Cuando lo anunció, hubo un asombro colectivo en el estadio, y en todo el béisbol. Yo me quedé atónita. Obviamente, nunca antes en el Béisbol de Grandes Ligas se había retirado un número de forma universal. Tampoco se había hecho en los cuatro deportes principales... Jackie Robinson es mi héroe. Es la razón por la cual escribo. Y por eso, fue la cosa más conmovedora que he visto en un campo de béisbol.

Y EL JUEGO SE DETUVO

Anuncio interno en el estadio luego de la parte alta del quinto inning esa noche: Damas y caballeros, el Presidente de los Estados Unidos, Rachel Robinson y Bud Selig.

BERNARD GILKEY (exjardinero de los Mets de Nueva York: Todo el país estaba viendo. Y el tiempo se detuvo en el medio de ese encuentro de béisbol... Uno nunca verá algo así otra vez.

GENE ORZA (exjefe operativo de la Asociación de Peloteros): Tuve un acercamiento con (el excomisionado) Peter Ueberroth en 1986 con respecto a celebrar el 40 aniversario (del debut de Robinson). Mi idea era detener todos los partidos del 15 de abril de 1987 y jugar solo un encuentro. Sería Dodgers contra Bravos porque el primer encuentro (de Robinson) fue contra los Bravos de Boston. Invitaríamos al Presidente, quien era en aquél entonces Ronald Reagan, Tip O'Neill y todos los demás. Dijo que hablaría al respecto con los equipos. Me respondió y dijo que no había mucho entusiasmo por la idea de detener el juego en mitad de un partido... En 1995, cuando Cal Ripken hizo su aparición 2131 de forma consecutiva, su homenaje ocurrió, obviamente, luego de cuatro innings y medio, detuvieron la acción en mitad del partido. Ahora, ya no me podían decir que no puedes interrumpir la acción. Hice mi petición una vez más. Dije: "En 1997, deberíamos hacer algo como tener al presidente de Estados Unidos llegar a segunda base, quedarse allí y dar un discurso".

COLEMAN: Recuerdo en ese entonces que el Presidente Clinton se lesionó (su rodilla). Recuerdo que salió y se dirigió a la multitud. Fue un momento totalmente dramático.

PRESIDENTE CLINTON (a la multitud esa noche): Es dificil creer que 50 años atrás en el Ebbets Field, un novato de 28 años cambió la cara del béisbol, y la de Estados Unidos, por siempre. Jackie Robinson anotó la carrera para tomar la delantera ese día. Y todos hemos tratado de alcanzarlo desde entonces.

BRANCH B. RICKEY (Presidente de la Liga de la Costa del Pacífico y nieto de Branch Rickey, quien firmó a Robinson): Saben, no recuerdo mucho de los detalles (de la ceremonia) como si recuerdo el aura y la emoción del hecho que esta era una celebración mucho más significativa que el gastado hecho de hacer algo como: "Aquí le damos un premio a fulano de tal por los logros tales y tales".... Este hombre, lo que él representó y significó, es un héroe, no sólo en implicaciones deportivas. Trasciende todo lo meramente atlético. No celebrábamos un evento deportivo esa noche. Estábamos, sí, en un estadio deportivo.

COLEMAN: En lo que respecta a Jackie y lo que hizo por toda la sociedad de Estados Unidos al integrar el pasatiempo nacional, lo llevó a otro nivel. Me sentí particularmente complacido porque su relación con Rachel fue una sociedad total. Rachel fue una fuerza por mérito propio. Estaba allí, y recuerdo su sonrisa.

SHARON ROBINSON: Creo que una parte del por qué recuerda esa sonrisa tan bien es porque mi madre muy a menudo guarda sus emociones. Pero, cuando el presidente Clinton llegó, y salieron ellos tres, fue su momento, al igual que era un momento para mi papá.

LANCE JOHNSON (exjardinero de los Mets, quien impulsó las primeras dos carreras después que la ceremonia terminó y el juego se reanudó): Había un ambiente. Una presencia particular. Casi que una presencia digna de un dios. Un sentimiento especial. Uno no anda con un sentimiento así todo el tiempo... Emocionalmente, fue algo así: ¿Recuerdan cuándo José Fernández falleció y luego (Dee Gordon) salió y bateó un cuadrangular, y él no es un hombre de poder? Su corazón y su alma estaban involucrados en ese partido porque estaba jugando en honor a Fernández. Sé que no es lo mismo, pero es algo simiar. Dí mi todo en ese momento histórico. Fue algo emotivo.

MÁS QUE UN NÚMERO

RACHEL ROBINSON (en el terreno esa noche): Este aniversario nos ha dado una oportunidad como nación de celebrar juntos los triunfos del pasado y el progreso social que ha ocurrido. Igualmente, nos da una oportunidad de reevaluar los retos del presente.

COLEMAN: Veo ese No. 42 cada vez que voy a un estadio. Lo que significa para mí, como hijo del movimiento de derechos civiles. Yo viví todos esos momentos. De alguna manera, cuando veo ese número, me lleva de vuelta a esos tiempos. Es un símbolo de lo que hemos progresado en este país, gracias a gente como Jackie. Y es un símbolo de esperanza para el futuro.

SHARON ROBINSON: Recuerdo los años en los que solía viajar... Recuerdo sentarme en las tribunas, oír a la gente (no sabían quien era yo) y los oía hablar del No. 42: ¿Por qué está allí? ¿Por qué tiene un color diferente? Los oía hablar con sus hijos, compartir esa experiencia. Y recuerdo que no decía nada, sólo porque quería oír la reacción de la gente al respecto. Me hizo sentir tan bien el hecho que generaba una discusión, porque eso es lo que uno realmente quiere. Es un símbolo de cambio social. Y no es sólo una etapa o una era. Es un cambio en desarrollo. Es una reflexión sobre la historia, y cómo nuestro pasado influye el presente. Y, ¿qué nos dice sobre el futuro? ¿Qué lecciones se pueden aprender para aplicarlas de ahora en adelante?

SELIG: Realmente creo que el 15 de abril de 1997, cambiamos la cultura. Con ese número retirado ahora y el hecho que (todos los peloteros lo visten) cada 15 de abril, es importante, porque la vida es algo gracioso. La gente olvida las cosas. Están allí. Ya uno no piensa en ellas. Se les olvida. Ese es el por qué este cambio cultural fue lo más significativo. Ahora cada jugador... no deberá jamás olvidar lo que hicieron Jackie Robinson y Branch Rickey.

FRED CLAIRE (entonces Gerente General de Dodgers Los Ángeles): Lo clave para el béisbol, en 1997 y hoy en día (incluso aún más hoy en día) es continuar con el mensaje de Jackie. Lo que se hizo no fue suficiente entonces, y no es suficiente ahora convertirlo sólo en un número.

"PODEMOS HACERLO MEJOR"

PRESIDENTE CLINTON (en el terreno esa noche): No puedo evitar pensar que si Jackie Robinson estuviese con nosotros esta noche, nos diría que hemos hecho muchas cosas buenas en los últimos 50 años, pero que podemos hacerlo mejor.

GILKEY: El pequeño porcentaje de jugadores afro-americanos en las Grandes Ligas me deja perplejo. O sea, ¿el 8 por ciento?

JOHNSON: No creo que Jackie estuviese feliz con el número de peloteros negros activos hoy en día en el béisbol. Estuviese decepcionado.

SMITH: Creo que probablemente el corazón de Jackie estuviese roto si viera que no hay muchos esfuerzos de reclutar activamente y vender este deporte por parte de los hombres que usan un guante y supuestamente son los depositarios de su legado... Cuando es obvio que estos números están cayendo, pues, ¿dónde está el LeBron James del béisbol? Probablemente hemos tenido muchos Michael Jordan que han hecho mucho dinero, pero estaban vendiendo sus propias marcas. No estaban promoviendo su deporte.

CLAIRE: En 1972, Jackie no consideró suficiente lanzar la primera bola en la Serie Mundial. Quería hablar porque quería continuar dando su mensaje. Y lo que aún resuena dentro de mí es que, al revisar las palabras de Jackie, son muy poderosas. Y necesitan ser recordadas dentro del béisbol y la sociedad en general. La que recuerdo mejor es esta cita: "Una vida no es importante excepto por el impacto que tiene en las vidas de otros".

PRESIDENTE CLINTON (aquella noche): Hoy, creo que debemos recordar que el legado de Jackie Robinson no terminó en el béisbol. Luego de su retiro, pasó el resto de su vida tratando de abrir otras puertas y mantenerlas abiertas para toda clase de personas.

SMITH: Cuando el presidente de Estados Unidos está allí hablando sobre Jackie Robinson, la igualdad y que esta ocasión es más importante que el béisbol, uno escucha cada palabra. Y sabe que está siendo testigo de algo que en aquél entonces es más trascendente que cualquier otra cosa que hayamos visto antes. Y ahora, 20 años después, hay algo de melancolía, sabiendo que probablemente se quedó ahí. Hay algo de tristeza sabiendo que, en 2017, no mucho ha cambiado.

CLAIRE: Es tan decepcionante para mí, porque al ver ese número (8 por ciento), esto llega precisamente al núcleo de lo que Jackie intentaba decir: los jóvenes afro-americanos no tienen oportunidad de llegar al béisbol mayor y no tienen las mismas oportunidades. Tenemos tanto qué hacer. Hay una obligación que va mucho más allá de hacer un homenaje a Jackie Robinson un día cada año.

SHARON ROBINSON: Creo que (ese 8 por ciento) una vez más realmente nos recuerda que esta lucha continúa. Todas las luchas son permanentes. Eso fue lo que mi padre me dijo cuando tenía 13 años: "Uno no cambia algo y todo está bien desde entonces. Debes permanecer ahí y estar pendiente y consciente, debes tener la voluntad de luchar por lo que crees... Por el resto de tu vida".