Para el Bayern, para el Madrid y para "Heer" Beckenbauer

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El Barcelona puso un mensaje claro y contundente, de que vive una crisis controlable, que puede seguir jugando como lo marca la doctrina más sagrada de su camiseta y de que puede contender por todos los títulos con los que comenzó el verano pasado su odisea futbolística. El Barça se metió entre los 8 mejores de la Champions, despachó a un Manchester City que jamás fue un real peligro y dejó en claro que Lionel Messi puede ponerse a los hombros al equipo para llevarlo a cualquiera de sus metas...

LOS ANGELES, CA.- No solo está en juego el resultado de un equipo de futbol, también, podría estar, en juego, la reputación y el estilo futbolístico de toda una época.

Noventa minutos después en el Camp Nou, pasó lo que tenía pasar: el Barcelona está entre los 8 mejores equipos de Europa, el Manchester City está rumbo a casa y si este es el nivel de crisis de Lionel Messi entonces no habrá ninguna clase de problema.

El Barcelona resolvió con categoría el duelo de vuelta ante "El City", con una actitud distinta a la que tuvo en Valladolid el fin de semana y con un futbol que en esencia sigue apegándose a su sagrada doctrina. Todo ello llegó hoy, justo cuando algunas voces de alarma presagiaban, por enésima ocasión en los últimos tiempos, el derrumbe del cuadro catalán, cuando los reflectores se avocaban al estado físico y mental del mejor futbolista del mundo y también cuando Franz Beckenbauer, una leyenda viviente del deporte de todos los tiempos, se atrevió a trastocar las fibras más sensibles del futbol, criticando abierta y claramente el estilo blaugrana que ha marcado la época.

En el plano individual, Messi y Neymar hicieron un gran esfuerzo para entenderse mejor y para correr más, situación que terminó por contagiar al resto de sus compañeros. El Barça siguió teniendo el balón y siguió tratando de "tejer", por grandes parajes del juego, su futbol cadencioso, articulado, punzante y explosivo. Sin ser el Barcelona de antes, volvió a ser un equipo alcanzaba notas sobresalientes mientras buscaba la potería contraria.

Si este es el Messi en crisis, el que anda distraído o el que se está cuidando las piernas para el verano, también es un Messi que puede ponerse a los hombros a un equipo y llevarlo a la obtención de trofeos. Me gustó su reacción ante la crítica y la manera en que respondió hoy en el campo de juego.

El Barça puso las cosas en el sitio en el que tienen que estar. Hoy mantiene las aspiraciones de competir por el título europeo donde el Bayern Munich levanta la mano para ser su sucesor estadístico y moral, para seguir pensando que en la Liga y en la Copa, puede jugarle al tú por tú y vencer al Real Madrid, su rival histórico y pasional. El Barça puso las cosas en su sitio otra vez, normalizó las aguas y apaciguó la tormenta que, en un vaso de agua, a su alrededor, se estaba formando. El Barça tranquilizó a todos, envió un mensaje claro y contundente al Bayern, al Real Madrid y a "Heer" Beckenbauer.