¿Podemos intoxicarnos con exceso de vitaminas?

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Aunque sean de venta libre y parezcan inofensivos, los suplementos multivitamínicos pueden traer aparejados problemas colaterales si abusamos de ellos. Esto ocurre porque las vitaminas que incorporamos a nuestro organismo de forma natural, mediante nuestra dieta diaria, causan pocos daños incluso, cuando se consumen en grandes cantidades. Pero lo cierto es que no ocurre lo mismo con los suplementos, ya que es muy fácil tomar demasiado y que esto tenga efectos negativos para nuestra salud. Veamos que ocurre en diferentes casos, por un lado con las vitaminas solubles al agua y en las que lo hacen en la grasa. Aunque consumir vitaminas hidrosolubles en grandes cantidades puede tener efectos secundarios, algunas de estas no tienen niveles de toxicidad considerables, como es el caso de la vitamina B1 (tiamina), vitamina B2 (riboflavina), vitamina B5 (ácido pantoténico), vitamina B7 (biotina) y vitamina B12 (cobalamina). Sin embargo, hay que tener muy en cuenta que esto no impide que puedan por ejemplo interactuar con otros medicamentos que estemos tomando, y de esa manera alterar los resultados de un análisis de sangre. En el caso de las vitaminas hidrosolubles con un nivel máximo de ingesta establecido, estos son sus posibles efectos secundarios al tomar grandes cantidades:

· Vitamina B3 (niacina). Ingerir de 1 a 3 g de vitamina B3 en forma de ácido nicotínico, genera presión arterial alta, dolor abdominal, problemas de visión y daño hepático.

· Vitamina B6 (piridoxina). A largo plazo consumir de 1 a 6 g diarios de vitamina B6, puede provocar síntomas severos de trastornos neurológicos, lesiones cutáneas, sensibilidad a la luz, náuseas y acidez estomacal.

· Vitamina B9 (folato). Tomar mucho ácido fólico puede perjudicar la función mental, así como afectar negativamente al sistema inmunitario.

· Vitamina C. Una dosis alta de esta vitamina puede causar problemas gastrointestinales como diarrea, calambres, náuseas y vómitos. Así mismo, se pueden experimentar migrañas si se ingieren 6 g al día.

También es muy importante tener presente que estos efectos secundarios pueden empeorar o ser muchos más agresivos en personas con problemas de salud. Por ejemplo, si eres paciente de hemocromatosis, ingerir grandes cantidades de vitamina C puede causar daños en tejidos y anormalidades cardíacas fatales.

Veamos ahora los posibles efectos colaterales de consumir altas cantidades de vitaminas liposolubles, las que debido a su facilidad para almacenarse en el cuerpo, causan mayores daños cuando se ingieren dosis altas por largos periodos de tiempo. En este sentido, aunque la vitamina K tiene un bajo nivel de toxicidad, las vitaminas A, D y E tienen muchos efectos secundarios en grandes cantidades:

· Vitamina A. Aunque la toxicidad también se puede alcanzar a través de los alimentos, está asociada principalmente a los suplementos. Algunos de sus efectos son náuseas, aumento de la presión intracraneal, coma e incluso la muerte.

· Vitamina D. La toxicidad por ingerir dosis altas de esta vitamina provoca pérdida de peso, pérdida de apetito y latidos cardíacos irregulares. Del mismo modo, eleva los niveles de calcio en la sangre, lo que causa daños en los órganos.

· Vitamina E. Las dosis altas de vitamina E perjudican la coagulación de la sangre y provocan hemorragias y derrames cerebrales hemorrágicos.

· A pesar de su poca toxicidad, la vitamina K puede interactuar con medicamentos como la warfarina y los antibióticos, por lo que su consumo también debe estar bajo observación.

Por todo esto, ten siempre presente que antes de ingerir cualquier suplemento nutricional, aún de venta libre, debes consultar a un especialista para que te indique si puntualmente en tu caso debes consumirlos. Y en tal caso, que tipo de suplementos y en que dosis.

¿Qué recaudos vas a tomar ahora que contás con esta información?