Tanto la femenil como la varonil enfocan el esfuerzo en un solo objetivo: conseguir el boleto olímpico
La insistente frase entre integrantes de las selecciones mexicanas de flag football después de quedarse en las semifinales del Mundial de Düsseldorf 2026, refleja con claridad la situación, pero también la urgencia: “El trabajo aún no ha terminado”.
México no consiguió llegar a sendas finales por el campeonato, femenil y varonil, pero todavía tienen una última oportunidad para cerrar el torneo con uno de los premios más importantes: el boleto a los Juegos Olímpicos de Los Angeles 2028.
La selección varonil se enfrentará a Canadá este domingo a las 4:00 de la mañana, tiempo del centro de México, por el tercer lugar, mientras que la femenil hará lo propio ante Gran Bretaña a las 5:30 de la mañana. Y aunque en cualquier otro torneo un partido por el bronce podría parecer secundario, en Düsseldorf tiene prácticamente el mismo valor que una final.
¿Por qué?
Estados Unidos, tanto en la rama femenil como en la varonil, ya tiene asegurado su lugar en Los Angeles 2028 como país anfitrión. De las seis plazas disponibles por rama, dos se otorgan directamente en este Mundial a los mejores equipos no clasificados previamente.
Por eso, terminar tercero significa mucho más que ganar una medalla de bronce: significa asegurar el boleto olímpico.
Y México ha demostrado durante todo el torneo que tiene argumentos para conseguirlo.
Tanto la selección femenil como la varonil llegaron invictas a las semifinales, después de ganar sus cuatro partidos previos. El nivel de competencia ha sido muy alto y los resultados y sorpresas han dejado claro que el margen de error es mínimo. La selección femenil lo comprobó ante España, en un partido que se definió por apenas un punto. Después, México no logró ser contundente ante Canadá y cayó 20-6, en un encuentro donde Diana Flores sufrió dos intercepciones.
Por su parte, la selección varonil se enfrentó a Panamá, dirigida por un viejo conocido del flag football mexicano: Iván Orozco, reconocido formador de talento en el país. Más tarde, México también estuvo cerca de dar el golpe ante Estados Unidos, en un encuentro que terminó 42-40 y que se definió prácticamente en la última jugada, cuando una intercepción terminó con las aspiraciones mexicanas.
Todo esto es una muestra de lo cerrado que puede ser el nivel cuando están en juego los primeros lugares del mundo.
Uno de los puntos a destacar en la femenil ha sido su defensa. México solamente permitió 20 puntos ante Canadá.
En la rama varonil, uno de los nombres que ha destacado es Santiago Vargas. El mexicano ha tenido un gran Mundial y sus intercepciones ante rivales como Panamá y USA han sido determinantes para cambiar el rumbo de los partidos y darle a México momentos anímicos importantes.
Ahora, todo se reduce a un solo partido. Gran Bretaña para la femenil. Canadá para la varonil.
En este nivel, la diferencia puede estar en una jugada, una intercepción o un error. Por eso, México tendrá que confiar en el trabajo realizado durante todo el torneo, recuperarse rápidamente de lo sucedido en semifinales y, sobre todo, jugar con la misma intensidad que lo llevó hasta esta instancia.
El objetivo siempre fue terminar en lo más alto. Pero ser tercero entre 16 selecciones y conseguir el boleto olímpico sería también un resultado de enorme importancia para el flag football mexicano.
El trabajo aún no ha terminado.
Este domingo, México juega por una medalla, pero, sobre todo, juega por hacer historia y convertirse en una de las seis selecciones que estarán en Los Angeles 2028.
