El italiano perdió la cima de MotoGP con Jorge Martín en Assen, donde sufrió un tremendo accidente a 200 km/h. Con su físico maltrecho, el objetivo del piloto de Aprilia será tratar de pasar el fin de semana.
Marco Bezzecchi vivió una fiesta inolvidable en Mugello. Su triunfo en casa, en el GP de Italia, se terminó con un multitudinario podio en el que el piloto de Rimini sintió el amor de los tifosi. Ese éxito en la séptima fecha, el cuarto de la temporada, le sirvió para sacarle 17 puntos a su compañero Jorge Martín y 102 a Marc Márquez. Todo era felicidad para el de Aprilia. Jamás habrá imaginado que a partir de ahí todo iría pendiente abajo.
En las tres fechas siguientes, de los 111 puntos que se pusieron en juego, Bezzecchi anotó apenas 13. La mala racha comenzó en Hungría, donde fue tercero en el sprint y se fue al piso en la primera curva, embestido por Martín en la largada. En Chequia se cayó en la carrera corta del sábado y terminó expulsado del fin de semana por darle una bofetada a un asistente de pista. Y llegó Países Bajos, en la catedral de Assen, donde fue cuarto el sábado y sufrió una caída pavorosa y fortísima, a 200 km/h, que lo mandó al hospital para realizarle estudios.
Lo positivo para Marco fue que no sufrió fracturas, pero su cuerpo quedó magullado por todos lados. La seguidilla de malos resultados le generó llegar al GP de Alemania, 11ª fecha del 2026 que se disputará este fin de semana en Sachsenring, segundo en la tabla, a siete de su compañero de escudería y con Fabio Di Giannantonio (con la Ducati del VR46), tercero a nueve de luz (a 16 de Martín). Y, por si faltara algo, Marc Márquez, el campeón, se metió a 40 de la cima.
Este jueves, durante la atención a la prensa, Bezzecchi habló de su salud, tras el espectacular accidente neerlandés. “Estoy bien. Fue difícil en Assen, un choque desagradable. Un impacto muy fuerte para mi cuerpo. No tuve una semana fácil. Sinceramente tuve que esperar un par de días para estar bien. Mi condición física fue difícil. Afortunadamente no me rompí huesos, pero mi cuerpo se golpeó mucho. Ahora estoy acá, no fue fácil. Estoy satisfecho de haber llegado listo. Se fue acercando el fin de semana y fue siendo diferente. Estoy feliz de estar acá. Traté de entrenar un poco. No fue fácil porque no era una parte del cuerpo, tenía dolor en todos lados. No podía usar la parte de arriba o las piernas. No fue una semana fácil, pero estoy aquí”, explicó Marco.
Por supuesto, el Mundial le entregó una urgencia inesperada hace apenas 40 días, cuando celebraba enloquecido bajo el calor de su público en Mugello. La carrera alemana marcará el final de la primera parte del calendario, porque con la bandera de cuadros de este domingo arrancarán el parón de vacaciones del verano boreal. Su objetivo para Sachsenring es claro: “Esperaba llegar al parón de verano con un resultado muy bueno, pero honestamente le objetivo es diferente ahora. Trataré de acercarme sesión por sesión empezando por la primera tanda libre. Espero sentirme en una buena manera y tratar de acumular energía para las carreras. No tengo un objetivo real, quiero ver cómo me siento en la moto, son muchas vueltas. Ese será el objetivo, sentirme bien”.
