QUERÉTARO -- Es noche de brujas y las antiguas leyendas de la ciudad comienzan a estar en boca de todos, situación de la que el recinto del equipo queretano no se salva.
Cuenta una vieja leyenda que el estadio La Corregidora fue construido sobre un panteón de la ciudad, cosa que explica la mala suerte que los equipos que han jugado ahí han tenido en el máximo circuito.
La historia explica que la maldición del llamado Coloso del Cimatario yace en que las almas de los muertos no descansan y toman venganza descendiendo a los equipos que juegan sobre el césped del estadio mundialista. Corría el año 2007, cuando Jesús Galindo Zárate, entonces presidente de la Segunda División, explicó la teoría.
Él detallaba que en 1980, cuando los Atletas Campesinos ascendieron, su propietario exigió al gobernador Rafael Camacho Guzmán la construcción de un estadio, pues, de lo contario, se llevaría la franquicia a otra ciudad. A pesar de la amenaza de Camacho, el gobernador se negó a iniciar la construcción, por lo que el equipo fue vendido. Meses después sí se construyó para el mundial del 86', pero sobre un panteón.
28 años de existencia tiene este lugar y han sido cuatro sus víctimas: Las Cobras de Querétaro, franquicia que en 1987 se fue al descenso y desapareció. Atlante, que en 1990 también perdió la categoría, los Gallos Blancos de Querétaro, que descendió en 1994 y TM Gallos Blancos, equipo que luego de irse a la división inferior, en 1995, desapareció.
A ellos se les suma el otro "descenso" que tuvo Querétaro al terminar el Clausura 2004, cuando la Federación Mexicana de Futbol compró la franquicia para que hubiera reducción de participantes.
Gallos volvió a descender en 2007 y en el Clausura 2013 se agregó otra caída, luego de que en la jornada 16, Atlas le empatara a Puebla y los camoteros se salvaran de la "antesala del infierno", mandando a los queretanos a una nueva pérdida de categoría.
