MÉXICO -- La lesión más grave que sufrió Cuauhtémoc Blanco en su larga carrera balompédica fue una rotura de ligamento cruzado en la rodilla derecha, misma que sufrió cuando siendo parte de la plantilla del Real Valladolid, enfrentó con la Selección Mexicana a Trinidad y Tobago en un partido de eliminatoria mundialista, el cual se llevó a cabo en el Estadio Azteca el 8 de octubre del 2000.
Durante el partido, Ansil Elcock le propinó una dura entrada que lo retiró casi un año de las canchas y de hecho, el golpe culminó con el paso del 'Temo' por Europa y regresó a México.
Acerca de esta lesión y de sus consecuencias nos habla Gerardo Meraz, especialista en lesiones y colaborador de ESPN.
"Yo me acuerdo perfectamente de esa jugada donde la rodilla sufre un movimiento que nosotros llamamos de rotación: la rodilla se le va hacia dentro y aparte, gira sobre su propio eje. Ocasiona una lesión que es la más terrible que sufren los futbolistas, que es la ruptura de ligamento cruzado anterior, que es de los principales ligamentos que estabilizan la rodilla".
El doctor Meraz indicó que este tipo de lesiones "son dolorosísimas. Cuando se rompe el ligamento cruzado anterior es un dolor insoportable, porque la rodilla se siente como que se te va a salir de su lugar y el ligamento tiene una arteria muy importante, entonces empieza a hincharse de sangre y el dolor del arrancamiento del ligamento es demasiado fuerte".
Expuso que "por desgracia, este tipo de lesiones se tienen que operar porque hay que retirar los restos del ligamento roto y colocar un injerto".
Indicó que "el injerto puede ser del propio jugador, o puede ser del Banco de Huesos y Tejidos. En aquel tiempo no era tan fácil como ahora y a Cuauhtémoc tuvieron que ponerle ligamento de él mismo".
Añadió que "cuando ya se integra al cien por ciento, es cuando él adquiere la confianza para volver a la competencia altamente competitiva. Por eso fue que se tardó tanto. Normalmente, para este tipo de problemas el tiempo mínimo son seis meses y cuando las cosas no evolucionan a la par de como uno quiere, se puede llevar entre seis meses u ocho meses. Incuso, en Estados Unidos logran a veces volver hasta el año. En el caso de (Radamel) Falcao, su lesión de ligamentos (que lo dejó fuera de la pasada Copa del Mundo) tardó casi siete meses y muchos otros casos han tardado por lo menos de seis a ocho meses".
Indicó que una lesión de esta magnitud, sin duda alguna merma en el aspecto futbolístico al jugador: "Cuando vuelven, no son los mismos. Ve por ejemplo a Falcao, no está en su nivel de juego porque obviamente, no se recuperan tan rápido".
Dijo que en Estados Unidos esperan casi hasta el año para que esa confianza la logren de forma gradual, mientras que en México y España los ponen a jugar a los seis meses. "Yo, a mis pacientes los mando a que tomen terapias con psicólogos deportivos para que eso los ayude en la cuestión mental".
SE HAN REDUCIDO LOS TIEMPOS
Por otro lado, no dudó al sostener que si en la época en que se lesionó el Cuau la tecnología hubiera estado tan avanzada como ahora, "yo creo que hubiera tardado seis meses en recuperarse, pues ahora los injertos son más rápidos de conseguir y ya no se tienen que tomar del mismo paciente. Eso reduce mucho tiempo de rehabilitación".
Informó que en la actualidad existen injertos sintéticos que se llaman Neo-ligamentos: "Son como de una sutura muy fuerte, con esos se pueden recuperar más rápido y regresar en menos tiempo, aunque con este tipo de injerto no están familiarizados muchos doctores, pues es algo que apenas está saliendo, es lo más moderno y el jugador podría, incluso, volver a jugar en dos o tres meses".
