La salida de Casilla, último golpe al desmantelado Espanyol

BARCELONA -- El Espanyol traspasó a Kiko Casilla al Real Madrid y la salida del portero catalán, que dejará en las arcas del club unos 6.5 millones de euros, provocó un sudor frío entre los aficionados, que contemplan con indisimulado temor la salida de los mejores futbolistas de la plantilla.

A la espera de confirmar el sustituto del portero, que podría ser el mexicano Ochoa, siempre que llegue con la carta de libertad y acepte rebajarse el salario, en el Espanyol la tranquilidad no existe. Y el pesimismo aumenta.

Lo que comenzó con Lucas Vázquez, quien cedido por el club merengue regresó a la capital, y acabó, de momento, con Casilla, tuvo en Sergio García al primer golpe bajo, cuando el capitán y centrodelantero concretó su marcha a Catar, atraído por una gran oferta económica que no escondía, sin embargo, otros condicionantes.

Sergio García fue señalado de manera indisimulada como uno de los protagonistas del amaño que se sigue investigando del partido entre el Espanyol y el Osasuna de 2014 y su salida del club, a la que antes siempre se había negado argumentado su deseo de acabar su carrera en blanquiazul, ha estado rodeada de la sospecha.

Deportivamente, sin embargo, el perjuicio para Sergio González, el entrenador, es evidente. Y con el paso de los días, con la pretemporada ya comenzada, en el entorno periquito los temores van en aumento.

Con Stuani perfilando los detalles finales de su marcha al Middlesbrough y la aparición del Stuttgart como club interesado en el fichaje de Héctor Moreno, en el Espanyol se contempla cómo su columna vertebral salta en mil pedazos sin que el club sea capaz de ocupar sus plazas.

El club alemán habría trasladado una oferta de entre 4 y 5 millones de euros por el central mexicano, que ocuparía la plaza del joven Rüdiger (pretendido por la Juventus y el Atlético de Madrid) y aunque desde el club periquito se aseguró que “no hay constancia de ninguna oferta”, extraoficialmente existiría buena predisposición a negociar el traspaso... Aunque en unas condiciones financieras bastante superiores.

URGENCIAS
El Espanyol debe pagar antes de acabar el mes de agosto 10 millones de euros a hacienda para no poner en peligro su futuro inmediato y una vez que acordó con la plantilla aplazar los pagos atrasados, llega el momento de tener la liquidez necesaria.

Desde que acabó la pasada temporada, y más allá de los jugadores ‘principales’, el club rescindió el contrato de Sergio Tejera, además de no renovar a Colotto y Mattioni. Se calcula un ahorro cercano a los 4 millones de euros en salarios, además de los 6.5 ingresados por Casilla que ya cubrirían esas necesidades.

Pero deportivamente la situación se aventura entre preocupante y desesperada. Se rumorea que Osvaldo, quien está semiapartado en Boca Juniors, se habría ofrecido para regresar, y a la vez que se negocia con el Villarreal por Gerard Moreno, se estudia al paraguayo Valdez, que ha rescinido con el Eintracht y se espera concretar algo más.

Se espera y se desespera. La llegada como cedido del joven Marco Asensio desde el Real Madrid se entendería la mejor noticia pero se teme que no pueda conseguirse. Y el escenario se ensombrece.